Entrevista a Eric Toussaint: Más allá del Foro Social Mundial, la Quinta Internacional (Parte II – Final)
Igor Ojeda (BRASIL DE FATO - CADTM)
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¿Cree que, con esta crisis, definitivamente se inauguró o puede inaugurarse en un futuro próximo una nueva era de multipolaridad?
Es evidente que la dominación económica de los Estados Unidos no es la misma que la de hace 20 años. Los Estados Unidos perdieron la primacía económica, pero es el único país que combina: dominación industrial –aunque en ese aspecto se esté debilitando–, una moneda que aunque debilitada continúa siendo la moneda internacional, y una presencia militar permanente en más de cien países, teniendo además una aceitada maquinaria para invadir territorios. Hace cinco meses publiqué un artículo en el que interpretaba el golpe en Honduras y las siete bases en Colombia como una demostración evidente de la agresividad norteamericana contra América Latina.
Algunos periodistas reaccionaron diciendo que yo estaba exagerando, que los Estados Unidos. no podían lanzar una intervención militar en América Latina, ya que no tienen disponibilidad de fuerzas por estar atrapados en Afganistán, Pakistán e Irak. Pero ahora, en dos días, fueron capaces de mandar 15.000 soldados a Haití. Por lo tanto, sí, reafirmo: los Estados Unidos continúan siendo una potencia capaz de agredir, de mandar equipamientos y materiales militares a todos lados. El caso de Haití es muy emblemático, ya que muestra que mantienen una gran capacidad y velocidad de reacción. La potencia estadounidense continúa siendo la principal del mundo en términos estratégicos. Está claro que están surgiendo otras nuevas, como China, la Unión Europea, y por detrás, Rusia, India y Brasil, que son potencias regionales. El concepto que para mí define la actuación internacional de Brasil es el de “imperialismo periférico”. Imperialismo, ¿por qué? Porque Brasil considera a los países vecinos como una potencia imperialista tradicional. Los considera como países destinatarios de inversiones de sus empresas trasnacionales, y la política externa del gobierno brasileño tiende a apoyar la estrategia de expansión de esas corporaciones: Petrobrás, Vale do Rio Doce, Odebrecht, etc., que están presentes en Bolivia, Ecuador, Perú, Venezuela, Chile, Argentina e inclusive África, donde han hecho inversiones importantes. Entonces existe un carácter multipolar en el sentido de que no hay un superimperialismo, sino potencias imperialistas (Estados Unidos, Unión Europea, Japón) entre las que existen imperialismos periféricos como Brasil y Rusia. Los llamados Bric [acrónimo de Brasil, Rusia, India y China) no constituyen una alternativa progresista a los viejos imperialismos. Lo que buscan es negociar con ellos un lugar en la división internacional del poder, del trabajo, de la economía global y del acceso a los recursos naturales. Por eso considero que no existe ninguna potencia progresista a la que podríamos apoyar. Pero existe sí una iniciativa como el ALBA (Alternativa Bolivariana para las Américas, propuesta por el presidente venezolano Hugo Chávez), cuyos integrantes, felizmente, no son países imperialistas. Alternativas regionales como ésta, son muy importantes. Mi preocupación al respecto es que se debería ir más allá de los discursos, aumentando mucho más la integración entre los países miembros. Aunque es preciso destacar cosas positivas: en la reunión del ALBA del día 25 de enero 2010 se decidió anular la deuda de Haití con sus países miembros, dando una lección a las potencias que se reunieron en Montreal el mismo día, para discutir el alivio de la deuda de Haití, condicionándola a la aceptación de medidas de ajuste estructural.
¿En este contexto, cómo evalúa el avance de iniciativas como la del Banco del Sur? ¿Cree que ese proyecto se encuentra en una etapa satisfactoria?
En 2007 participé, a pedido del gobierno de Rafael Correa y de su ministro de Economía y Finanzas, en la redacción de la posición de Ecuador con respecto al Banco del Sur. El proyecto que el país defendía era un modelo de Banco para financiar proyectos públicos o de comunidades tradicionales, nativas, etc. Por ejemplo, financiar a nivel regional, una política de soberanía alimentaría, potenciar las reformas agrarias necesarias, las reformas urbanas, la interconexión ferroviaria –y no la de autopistas–. Esta es una de las opciones posibles para el Banco del Sur. Brasil y Argentina tienen otro proyecto. Quieren el Banco para financiar proyectos, en los países más pobres, que forman parte de la iniciativa IIRSA (Iniciativa de Integración de la Infraestructura Regional Suramericana), es decir proyectos de obras públicas en el marco de IIRSA, mediante la contratación de empresas brasileñas o argentinas. O sea, de nuevo dinero público para contratar empresas privadas, para grandes proyectos que no respetan el medio ambiente y que no dan prioridad a la mejora de la situación de las masas. Y la opción de Brasil y Argentina es la que comienza a dominar en las negociaciones del Banco del Sur. Es necesario que los gobiernos de izquierda de verdad opten por una integración de los pueblos, y no por favorecer a grandes empresas multinacionales, sean éstas del Sur o del Norte. Una integración que no tome como modelo la construcción europea. En Europa tenemos integración, pero totalmente dominada por la lógica de la acumulación del capital privado, o sea, la lógica liberal o neoliberal. Con los gobiernos existentes en América Latina, con la fuerza de los movimientos sociales y con la tradición de las luchas radicales, es el lugar del mundo en el que se puede implementar un modelo alternativo, y no más de lo mismo.
Usted acostumbra a decir que hay dos izquierdas: la ecosocialista y la social-liberal. ¿Como se explica que a pesar de que el modelo neoliberal haya sido puesto en jaque a causa de la crisis, ha sido el presidente Lula –al que usted ubica entre los social-liberales– uno de los que salieron más fortalecidos por ella?
Fundamentalmente, lo que define la suerte de un país son las movilizaciones sociales, las experiencias que las masas acumulan a través de su movilización. Y vemos que los países donde los gobiernos, en el ámbito político, son los más avanzados, son aquellos que tuvieron los movimientos sociales más radicales. Ese nivel de movilización social ejerce una presión que empuja a los gobiernos hacia medidas políticas y sociales más coherentes con la opción de izquierda. Lamentablemente, en Brasil no hubo, en los últimos cinco o seis años, ese nivel de movilización. Y el gobierno, además de eso, comenzó con una situación económica favorable. Entre 2003 y 2008, hubo un aumento en el precio internacional de las materias primas, un aumento que acompañaba la burbuja especulativa del norte y generaba más exportaciones para el país. Y, hasta ahora, como comentamos antes, la crisis internacional no afectó inmediatamente a Brasil. Por ello, el Gobierno podrá presentar como resultado de su política una situación económica que no depende exactamente de la misma. A no ser por el hecho de mantener tasas de interés muy altas, que permitió a los bancos privados brasileños no tener que invertir tanto en subprimes estadounidenses para obtener mayores beneficios, porque ya los obtenían con sus altos intereses. Está claro que no apoyo la política de tasas de interés altas, pero, en un mundo en el que los bancos pueden mover fácilmente su capital, esa medida protegió, de algún modo, el sistema bancario de Brasil.
¿Pero por qué razones, además de las tasas de interés, Brasil no fue afectado por la crisis?
Porque la caída de los precios de las materias primas que ocurrió en el segundo semestre de 2008 fue seguida por un alza. Los ingresos por exportación se mantuvieron y el colchón social representado por el programa de Bolsa Familia proporcionó a los sectores pobres cierto nivel de consumo que mantuvo el mercado interno. La pregunta es: ¿qué va a ocurrir en los próximos años? ¿Qué va a ocurrir con el crecimiento de China? Puede o no seguir con el actual crecimiento. Sabemos que en China existe una burbuja inmobiliaria, una burbuja en la Bolsa de Valores, una explosión de deudas. El crecimiento en China se debe a la muy importante inyección de gasto público por parte del gobierno para contraatacar la pérdida de mercados externos debido a la crisis en los Estados Unidos, Europa y Japón. Se mantiene el nivel de crecimiento, pero de manera artificial, por medio de esas burbujas. En la situación mundial actual, China es la locomotora de lo que resta de crecimiento económico. Sin China, estaríamos en una recesión mundial al estado puro. La situación de Brasil está relacionada con China por medio de las exportaciones de minerales, etc., pero también porque la situación de China mantiene la economía mundial en cierto nivel de crecimiento. Si China cae, lo que para mí no es una certeza, pero sí una posibilidad, afectará a Brasil, que también sufrirá las consecuencias si ocurrieran otras explosiones financieras internacionales, porque existen otras bombas, como los precios de las materias primas, que son más altos de lo que la actividad económica justifica. Hay una inversión especulativa en materias primas de varios productos alimenticios exportados por Brasil, como la soja. Si esa burbuja especulativa explotase, tendremos una reducción en los precios de estos productos, y eso golpeará a Brasil. Por eso la idea de que Brasil tiene una economía blindada es falsa. Depende de la evolución internacional sobre la que no tiene control. Lo que Brasil podría hacer para reparar esta situación es conseguir un crecimiento mayor de su mercado interno, protección, ejercer más control sobre los movimientos de capitales, implementar otro modelo económico – un modelo redistributivo–, atacar a los monopolios, a los especuladores, realizar una reforma agraria y urbana radical. Este podría ser un modelo dentro de un marco de integración regional. Pero eso implicaría un cambio de opciones en el gobierno.
¿Cómo evalúa las respuestas a la crisis por parte de los gobiernos más progresistas como Venezuela, Bolivia y Ecuador?
Hubo un aspecto positivo, no solo por parte de esos tres gobiernos, sino también, de alguna manera, en las gestiones de Lula, Cristina Fernández de Kirchner (presidenta de Argentina) y Michelle Bachelet (presidenta de Chile). O sea, a pesar de las recomendaciones del FMI, de reducir el gasto público, los gobiernos aplicaron políticas heterodoxas. Incluso el gobierno de Alan García, del Perú, que es un gobierno de derecha. Eso les permitió mantener un cierto nivel de crecimiento económico. La reacción de Bolivia, Ecuador y Venezuela fue realizada por gobiernos que no tienen las mismas características. De los tres, el que actuó más radicalmente sobre la política económica fue el de Hugo Chávez, con más nacionalizaciones. Pero, francamente, las políticas de Correa, Chávez y Evo Morales no son tan diferentes de las de otros gobiernos en la región. No hay una diferencia radical en el aspecto económico. Creo que hay grandes diferencias en términos de antiimperialismo, de reformas constitucionales, de recuperación de control de los recursos naturales. Pero sería una simplificación decir que hay diferencias astronómicas entre las experiencias económicas de la región. Personalmente, preferiría poder decir que los gobiernos de Ecuador, Venezuela y Bolivia están implementando un modelo realmente alternativo. Sin embargo todavía no es el caso. Hay anuncios y perspectivas que pueden ser muy interesantes, pero no deben confundirse discursos e intenciones con hechos reales.
¿Cómo está actualmente el debate acerca de la deuda pública?
El tema de la deuda tiene sus altos y bajos. El tema era muy candente en los años ochenta, y volvió a tener mucha fuerza con el default de Argentina al final de 2001. Ahora estamos de nuevo en una situación de tensión, pero es solo el inicio. Entre 2007 y 2008, Ecuador formó una comisión para la auditoria de la deuda de la que formé parte. Sobre la base de nuestras conclusiones, el gobierno de Correa decidió suspender el pago de 3.200 millones de dólares de deudas en títulos comerciales vendidos en Wall Street y que vencían entre 2012 y 2030. Correa suspendió el pago a partir de noviembre de 2008 y enfrentó a los acreedores, los poseedores de títulos. Y consiguió, el 10 de junio de 2009, que el 91 % de los títulos fuesen vendidos por sus dueños al gobierno de Ecuador con un descuento del 65 %. O sea, Ecuador compró títulos con un valor total de 3.200 millones de dólares pagando sólo 1.000 millones. Economizó entonces 2.200 millones de dólares y todos los intereses que el país tenía que pagar hasta el año 2030. Esto demuestra que incluso un pequeño país puede enfrentarse a los poseedores de títulos e imponerles un “sacrificio”. Esos poseedores, que siempre ganaron, tuvieron que abandonar la perspectiva de continuar ganando mucho dinero con sus títulos. La lección es que, si Ecuador consiguió hacerlo, países como Brasil, Argentina y otros también lo podrían hacer.
Argentina había suspendido el pago en 2001, pero en 2005, cometió el error fundamental de canjear los títulos en vez de comprarlos o anularlos totalmente. Canjearon con descuentos, pero debieron seguir pagando los intereses, con una alta tasa. Actualmente la deuda Argentina tiene el mismo volumen que en 2001. La cuestión del pago de la deuda volverá a la escena internacional debido a dos factores fundamentales. Primero, la crisis económico-financiera, que hizo disminuir las exportaciones del Sur y los ingresos fiscales correspondientes, lo que vuelve más difícil el reembolso de la deuda pública interna y externa. El segundo factor es el aumento del costo de refinanciación de la deuda. Como los banqueros del Norte entraron en crisis, su tendencia es exigir más a los países del Sur que desean endeudarse a nivel internacional.
Ver también:
- Entrevista a Eric Toussaint: Más allá del Foro Social Mundial, la Quinta Internacional (Parte I)
Traducido del portugués por Guillermo F. Parodi
Notas:
1) Periódico semanal brasilero de ámbito nacional. Editado y de propiedad de movimientos sociales, entre ellos organizaciones como Vía Campesina, Consulta Popular, pastorales sociales vinculadas a la iglesia católica progresista, sindicatos, partidos de izquierda, colectivos feministas, organizaciones estudiantiles... http://www.brasildefato.com.br/v01/agencia/entrevistas/para-alem-do-foru...
2) Movimento dos Trabalhadores Rurais Sem Terra (Movimiento de los Trabajadores Rurales Sin Tierra) http://www.mst.org.br/
3) Instituto Brasileiro de Análises Sócias e Econômicas (Instituto Brasileño de Análisis Sociales y Económicos). http://www.ibase.org.br/
4) También se debe mencionar las extraordinarias huelgas en Martinica y Guadelupe, territorios franceses de ultramar.
Foto: Eric Toussaint - CADTM
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Publicado por ARGENPRESS en 14:42:00
Etiquetas: Eric Toussaint, Foro Social Mundial, FSM, opinión
Más allá del Foro Social Mundial, la Quinta Internacional (Parte I)
Entrevista a Eric Toussaint: Igor Ojeda (BRASIL DE FATO - CADTM)
En la opinión del politólogo Éric Toussaint, uno de los fundadores del FSM, que está en su décima edición, se debe crear un frente permanente de partidos, movimientos sociales y redes internacionales para llevar a cabo acciones políticas conjuntas.
El politólogo Éric Toussaint, es uno de los integrantes del Consejo Internacional del Foro Social Mundial (FSM), y uno de los defensores de la propuesta de que ese espacio se transforme en una plataforma de mayor incidencia política en las luchas sociales a lo largo y a lo ancho del mundo. Por el momento, no le preocupa demasiado la resistencia de ciertos sectores integrantes del FSM, que quieren mantener el formato original del evento. Para Toussaint, la solución es sencilla: “Si el Foro no quiere hacerlo, se debe construir otro instrumento, sin eliminar el Foro”.
En conversación con Brasil de fato |1|, Éric Toussaint, presidente del Comité por la Anulación de la Deuda del Tercer Mundo (CADTM) de Bélgica, defiende el diálogo entre movimientos y partidos siguiendo la propuesta del presidente de Venezuela, Hugo Chávez, sobre la creación de una Quinta Internacional. En la entrevista que sigue, habla de la crisis económica mundial, de las iniciativas de integración del subcontinente Latinoamericano y del ascenso de los países del Bric (Brasil, Rusia, India y China) en el escenario internacional, potencias, que a su criterio, no son una alternativa progresista al viejo orden: “Lo que buscan es negociar con los viejos imperialismos su lugar en la división internacional del poder, del trabajo, de la economía global y del acceso a los recursos naturales”.
Entrevista
Brasil de Fato – ¿Cómo evalúa las dos visiones diferentes expuestas en el debate de apertura del Foro Social Mundial: por un lado, la que propone el “uso” del Foro como una plataforma política, con más poder de acción e incidencia política, y por el otro, la que defiende la idea de que el Foro mantenga su formato original, como un espacio para el intercambio de ideas?
Eric Toussaint – Es necesario tener un instrumento internacional para definir las prioridades en términos de demandas, de objetivos. Un calendario común de acción, un instrumento que permita elaborar una estrategia común. Si el Foro no lo permite, se debe construir otro instrumento, sin eliminar el Foro. Pienso que éste tiene su razón de existir, tiene sus ventajas, pero si algún sector no quiere una evolución hacia su transformación en un instrumento de movilización, es preferible construir otro con las organizaciones e individuos que estén convencidos de esa necesidad. Esto no impediría la continuación de la participación activa en el Foro. Digo esto para evitar una escisión, un debate sin fin que paraliza más que ayuda. Está claro que existe un sector que prefiere mantener el carácter de un Foro de discusión, de debate y que no se transforme en un instrumento de acción.
¿Es un sector bastante fuerte, no?
Sí. Es una parte del núcleo histórico que hizo la convocatoria para la formación del Foro. Pero no constituyen la totalidad del núcleo histórico, puesto que el MST |2| también es parte de ese núcleo. Y nosotros también, el CADTM forma parte del Consejo Internacional del Foro desde su creación, en junio de 2001. Pero es evidente que organizaciones como Ibase |3|, y personalidades como Chico Whitaker y Oded Grajew, se oponen a que el foro evolucione hacia un instrumento de lucha. Lo que me preocupó al llegar a Porto Alegre fue constatar que el seminario “10 años después” estaba patrocinado por Petrobras, Caixa, Banco do Brasil, Itaipú Binacional y que había una fuerte presencia del gobierno. Obviamente, eso es preocupante. Preferiría un foro con mucho menos apoyo financiero pero más militante. Podemos apoyarnos en las fuerzas voluntarias militantes, alojamiento solidario en casas, o en el campo, con la infraestructura necesaria, en escuelas, etc.
¿Y cuál sería el nuevo instrumento al que usted se refiere?
Existe una propuesta que, realmente, tuvo bastante poca repercusión. Se trata de la convocatoria realizada por Hugo Chávez a fines de noviembre 2009, para la creación de una Quinta Internacional, reuniendo movimientos sociales y partidos de izquierda. Pienso que la propuesta es, en principio, muy interesante. Puede ser una buena posibilidad si genera una reflexión, un diálogo entre partidos y movimientos sociales: una Quinta Internacional como instrumento de convergencias para la acción y para la elaboración de un modelo alternativo. Sin embargo, desde mi punto de vista, no sería una organización como las Internacionales anteriores, que eran –o todavía son, pues la Cuarta Internacional continúa existiendo– organizaciones de partidos con un nivel de centralización bastante elevado. Considero que la Quinta Internacional no debería tener ese alto nivel de centralización y no debería implicar la autodisolución de las redes internacionales. Éstas podrían adherir a una Quinta Internacional manteniendo sus características, aunque tal adhesión sería una prueba de que todas las redes o grandes movimientos nacionales tienen el propósito de ir más allá de frentes puntuales, como los que se constituyeron con motivo de la Cumbre del Clima de Copenhague, la soberanía alimentaría, la deuda… Tenemos banderas comunes con varias redes, y eso es positivo. Pero si fuese posible llegar a formar un frente permanente… Con esta última expresión, tal vez esté dando un elemento de definición. Para mí, la Quinta Internacional debería ser, en la situación actual, un frente permanente de partidos, movimientos sociales y redes internacionales. El término “frente” implica, claramente, que cada uno mantendría su identidad, pero que daría prioridad a lo que los une para alcanzar determinados objetivos en común y avanzar en la lucha. Los últimos meses fueron una nueva demostración de la necesidad de aumentar la capacidad de movilización, porque la movilización contra el golpe en Honduras fue totalmente insuficiente. Es preocupante, porque como los Estados Unidos apoyaron el golpe legitimando las elecciones, fuerzas golpistas en todo el mundo consideran que esa es nuevamente una opción razonable. En Paraguay, por ejemplo, la discusión de los golpistas es “¿Para cuándo? ¿Cómo?”. Pero están convencidos de que es preciso ejecutar un golpe a partir del Congreso Nacional contra Lugo. Esto muestra que la movilización relacionada con Honduras fue insuficiente, pero también la relacionada con Copenhague y, ahora, con Haití. La respuesta frente a la intervención de los Estados Unidos en Haití es totalmente insuficiente.
¿Entonces cree que es posible, en una Quinta Internacional, conciliar, en torno a acciones políticas comunes, las distintas corrientes de izquierda que formarían esa nueva organización?
Sí, pienso que es necesario comenzar con un diálogo consultivo para intentar llegar a ese resultado. No podemos precipitarnos. La Quinta Internacional, para ser algo realmente efectivo, tiene que escuchar y reunir una cantidad muy significativa de organizaciones. Hacer una Quinta Internacional con una pequeña parte del movimiento no valdría la pena. Sería matar el proyecto o limitarlo. Abrir la perspectiva de un debate sobre ello me parece muy necesario.
En una entrevista usted dijo que el Foro Social de Belem, llevado a cabo en enero del año pasado, fue la primera gran movilización internacional contra la crisis. Ahora dice que no hubo una respuesta satisfactoria contra lo ocurrido en Honduras y en Haití. ¿Qué ocurrió? ¿Qué está faltando?
Sí, tiene toda la razón de hacer notar el defasaje entre el gran éxito de Belem y lo que ocurrió después. El saldo de 2009 es preocupante. No hubo, en las mayores economías industrializadas, en el epicentro de la crisis, manifestaciones sociales importantes. Sólo se realizaron grandes manifestaciones en Francia |4| y Alemania, en particular en Francia, donde más de un millón y medio de manifestantes se lanzaron a las calles en dos marchas durante el primer trimestre. En Estados Unidos, hubo algunas huelgas pero pocas. Allí la movilización es difícil para los sectores que sufren más con la crisis. Es como si la gente estuviese agotada. El desempleo aumentó de manera muy fuerte en el Norte; por ejemplo, en España, se pasó del 10 % al 20 % de la población económicamente activa., algo que no había ocurrido en los últimos 30 años. En cuanto al Sur, gobiernos como el de Lula dan la impresión de que Brasil y otros países del Sur no se verán afectado por la crisis del Norte, debido a que se tomaron medidas económicas y financieras que les permiten blindarse. Entonces, en el Sur hay también un bajo nivel de movilización en relación con la crisis internacional. Pero quiero hacer una comparación histórica. Después de la crisis de 1929 en Wall Street, la lucha social radical en el plano internacional comenzó en 1933, 1934 y 1935. Vemos así que históricamente la reacción de las masas no es inmediata. Si la crisis continúa, y sus efectos se mantienen muy fuertes, al final la gente comenzará a movilizarse masivamente.
¿Pero, además de este análisis histórico, cree que la izquierda tampoco supo prepararse para dar una respuesta adecuada?
Ese es otro aspecto. Hemos visto, por ejemplo, que la juventud brasileña del Estado de Pará estaba muy interesada, asistió en masa al Forum Social de Belem. Y participó en los debates en los que se hablaba de alternativas radicales. Pero como el Foro Social Mundial no es un instrumento de movilización… Además, las dirigencias de los sindicatos están muy burocratizadas. La política de los dirigentes sindicales consiste en esperar que las decisiones del gobierno eviten un gran shock. Acompañan y apoyan las políticas gubernamentales que limitan un poco el costo de la crisis para los más oprimidos. Existe una falta de voluntad por parte de los dirigentes sindicales, de los partidos de izquierda o de los partidos “socialistas”, que hace que los gobiernos continúen aplicando, en los países del Norte, soluciones sociales-liberales o neoliberales. No hay voluntad de implementar ni siquiera una política neokeynesiana. El New Deal de Roosevelt (Franklin Delano, por entonces presidente estadounidense), de 1933, en comparación con las políticas de Barak Obama, o de gobiernos como el de José Luís Rodríguez Zapatero (presidente del gobierno español, del Partido Socialista Obrero Español) y el de Gordon Brown (primer ministro británico, del Partido Laborista), parece de una izquierda radical. Por lo tanto, queda claro que existe una enorme responsabilidad de las direcciones de los partidos tradicionales de izquierda, los sindicatos y una gran debilidad en el Foro Social Mundial para hacer frente a la crisis. Por eso, retorno al primer punto de la entrevista: necesitamos un nuevo instrumento.
jueves, 4 de marzo de 2010
Eric Toussaint: Más allá del Foro Social Mundial, la Quinta Internacional
EVO MORALES : HISTORIA del MAS
EVO MORALES: " DOS ERRORES DE USA DIERON IMPULSÓ AL M.A.S."
(Michel Colon)
El Presidente boliviano acepta hablar de las presiones recibidas por la embajada de los Estados Unidos y de la manera como él las ha confrontado.
Entrevista exclusiva a la Revista Cambio de Bolivia, realizada el 17 de enero 2010, cinco días antes de la investidura de Evo Morales a su segundo mandato.
Recuerda cada detalle de su vida y lo cuenta como si hubiera ocurrido ayer.
Recuerda, por ejemplo, cuando Felipe Quispe, (1) le dijo que él no era sino un
"llock´alla" (2), muy joven para ser candidato a la Presidencia. A pesar de ésto,
Evo Morales decide, de acuerdo a movimientos sociales, pasar de la resistencia al poder.
Hoy, a finales de su primer mandato en el Palacio de Gobierno, el Presidente acepta dar una ojeada sobre la Historia del MAS, Movimiento al Socialismo (3), que se convirtió, según él, en instrumento del pueblo.
Presentando un físico de atleta, moviendo constantemente sus pies, Morales recibe a Cambio (4) en uno de los Salones del Palacio, este ultimo jueves.
En el traanscurso de la entrevista reportada en las cuatro páginas siguientes, el Presidente no duda en describir como los intereses del imperialismo trataton de hacer fracasar el proyecto político del MAS-IPSP, en explicar los errores de los Estados Unidos y en reunir los movimientos del Mundo entero para iniciar una cruzada para la defensa de la Tierra Madre (6) contra las Bases Militares (7) y contra el imperialismo.
¿ Cómo fue su primer encuentro con el embajador de Estados Unidos?
En los primeros encuentros, me dijo que yo no podía tener relaciones diplomáticas ni con Irán, ni con Venezuela. Pero quién es él para decirme no tener relaciones con Venezuela, con Irán, nosotros somos de la cultura del diálogo. Nosotros queremos relaciones diplomáticas con todo el mundo y las tendremos. Nosotros queremos relaciones que no se limiten a someterse políticamente o bajo condiciones. Mas adelante,parlamentarios de Estados Unidos llegaron y me repitieron que yo no podía tener relaciones con Iran.
Les pregunté que por qué?. Ellos me respondiern: " por causa de las armas nucleares". Yo entonces insistí diciéndoles " ¿ no las tienen Uds, por casualidad? " Ellos también tienen, mejores que las de Iran, en caso que Iran las tuviera.. Se equivocaron y me dijeron que ellos eran antimperiaalistas.
Entonces, de frente les respondí que en ese caso yo quisiera tener relaciones con ellos.
Un ejemplo, cuando Goni (8) agonizaba políticamente, el embajador de Estados Unidos fue a verlo alPalacio de Gobierno, y a la salida dijo que ellos colocarían 10 millones de dolares a su disposición para defenderlo. Era dinero proveniente de Fondos de Reservas. Luego, en ocasión de las visitas de diplomáticos estadounidenses ya no hablan de ese tema, ellos me dicen:
" nosotros respetamos su decisión, nosotros vamos a apoyar su gobierno".
Yo no sé si ellos nos apoyarán o no, pero, contrariamente, ellos continúan conspirando. Imagínense a que punto están implicados en los Golpes de Estado. Retiramos al embajador de los Estados Unidos, y la derecha se encuentra perdida.
A pesar de que ellos pueden pedir instrucciones desde allá ( desde los Estados Unidos). Por ejemplo, en estos días, Mario Cossio (9) se fue a los Estados Unidos. ¿ No sería para pedir consejo ? Y los delincuentes se van a escapar (10). Los que perderán las elecciones de Gobernador (11), algunos están muy implicados ( en procesos) , en fugarse. Acuérdense.
Por ejemplo, yo había dicho que Manfred (12) se iba a escapar, y se escapó, y siento mucho que el ministerio del gobierno ( 13) no hubiera controlado estos movimientos. Quiero ser honesto frente al pueblo, como tiene asistentes
que tienen el control. No hay órdenes de detención porque esto es rol de la Justicia, pero es la tarea de controlar donde esté. Ahora, a partir del momento en que escapó, es un delincuente confeso. ¿ Cuántos otros van a seguir?
El imperio de los Estados Unidos es el basurero de los delincuentes Gonzalo Sánchez de Lozada, Carlos Sánchez Berzaín (14), Ernesto Arbún (15), Alonso Revello ( 16), y ahora Manfred, y otros están en Perú. No sé cuántos delincuentes van a escapar, al menos ahora tenemos la posibilidad, gracias a una Ley, de cuestionar sus fortunas inducidas o suspectas, porque el peor enemigo del pueblo ha sido la corrupción.
Antes de 2002, ha sentido Ud. presiones por parte de la embajada de los Estados Unidos? Cuál fue su percepción de la relación de esta misión diplomática con el MAS ?
Yo creo que los embajadores tienen sus consejeros políticos, especialmente económicos, y la embajada de los Estados Unidos está formada sobre este modelo. Lo que me han dicho, por ejemplo, en 2001, es que el sondaje de la embajada de Estados Unidos nos daba ganadores ( para la elección presidencial) y por esta razón Manuel Rocha (17) me acusó de primero de ser
" Ben Laden latino" y los cocaleros (18) talibanes. Seguidamente, la segunda amenaza era: " si Evo es el Presidente, se acaba la ayuda internacional", y
finalmente, llevado por sus declaraciones, anunció que no se debía votar por mí. Y en respuesta a sus declaraciones, se vió aparecer manifestaciones del Partido comunista, del Partido Socialista, de los movimientos sociales que decían " vote por Evo Morales", y allí sentí que el pueblo era antimperiallista.
De hecho todo ésto nos ha ayudado y dije que mi mejor jefe de campaña era Manuel Rocha, embajador de los Estados Unidos.
Creo que un poco antes la embajadora Donna Hrinak lo también ha atacado a Ud. mucho.
Era en el 95 durante la campaña. En 95 y en 96, ella no fue poco lo que nos ha atacado, durante la marcha de las mujeres y recuerdo que una camarada me dijo: " si es una embajadora, ella se comporta "khatera" (20)".
Para mí, los Estados Unidos cometieron dos errores: mi expulsión del Congreso Nacional, exactamente un 22 de enero, y yo voy a dar Juramento como Presidente el 22 de enero proximo ( risas). El otro error es el haber colocado por la fuerza a Gonzalo Sánchez de Lozada como presidente en 2002.
Esa vez, en 2002, nosotros estabamos en segundo lugar (21), Bolivia Libre, y los cinco partidos aliados, nos ganaron por menos de 1%. Como eramos los segundos, cerca, el Congreso hubiera podido nombrarnos Presidente ( 22) .
Mis camaradas parlamentarios lloraban, decían " eres tú quien debe ser Presidente ". Yo no quería, yo estaba espantado y sorprendido, temblando de miedo que me nombraran Presidente.
Ese fue el gran error de la derecha y de la embajada.
Si yo hubiera sido el embajador de los Estados Unidos, hubiera colocado a Evo Morales en la Presidencia con la derecha mayoritaria en el Congreso. Yo, 27 diputados y 8 senadores, 27 diputados contra 130, ¿que hubiera yo podido hacer? Nada. La época del UDP se hubiera repetido, que desastre, yo no sé cuántos parlamentarios tenían entre el MIR, el PC y el MNRI ( los partidos del UPD ). Pero la mayoría era del MNR y de ADN (24), y algunos dirigentes perdidos políticamente haciendo campaña contra UDP. La mayoría parlamentaria de la derecha, mas dirigentes perdidos o vendidos, viviendo
"del pote de vino" contra UDP, eso costó 20 años de lucha al pueblo boliviano.
Cuando me expulsaron yo me fui contento porque yo había ganado mi notoriedad. En 2002 ellos se equivocaron, además, cuando yo protestaba haciendo huelga de hambre, dije que no volvería solamente con 4 diputados, que yo volvería con 30, 40, 50 diputados, 60. Ahora tenemos 88 diputados.
Volví con 27 diputados, y luego con 76, representando diversos sectores de la sociedad, para esas elecciones.
¿ Cómo pasó Ud. de dirigente de futbol a dirigente del MAS ?
Es histórico el haber triunfado partiendo de la base. Cuando comencé a ser dirigente sindical, comprendido cuando participé en el congreso de la CSUTCB ( Confederación Sindical Unida de Trabajadores Campesinos de Bolivia) cuando Genaro Flores estaba a la cabeza, en las discusiones debatíamos del poder y del territorio. El slogan decía " Para el poder y el territorio". Por qué el territorio? El territorio son nuestros recursos naturales, bien sea en el sub-suelo, en el suelo, y el "sobre-suelo", o el espacio, todo eso es nuestro. Cuaando hablábamos de la tierra, hablábamos de la tierra para cultivarla, eso es la tierra.
¿ Y para qué el poder? En cuanto a propietarios milenarios de esta tierra, nosotros debemos gobernarnos a nosotros mismos. ¿ Cómo? Yo, nosotros, vamos a poder gobernarnos nosotros mismos. En los años 89 y 90 comenzó la campaña por los 500 años de resistencia indígena popular, se hablaba de la invasión española, europea, el año de 1492 América se llamaba Abya Yala.
En 1991 fui invitado a Quetzaltenango, en Guatemala, para participar en un evento por los 500 años de resistencia indígena popular. El debate era:
¿ hasta cuando va a continuar la resistencia? ¿ por qué es que no tomamos el poder? Esto fue un debate importante del movimiento indígena en el Parú, en Mexico, en Guatemala, en Ecuador. Allá decidimos la toma del poder en 1992, justo 500 años despues de la invasión Yo organicé una marcha desde Sacaba a Cochabamba; tengo videos, fotos, eso lleno de wiphalas (25).
¡ Genial esa Marcha !
En octubre, con ocasión de los 500 años de resistencia, esta voluntad de crear un movimiento político fue en parte recuperado por el Movimiento Bolivia Libre, con a la cabeza Antonio Aranibar. Me acuerdo también de Paulino Guarachi. Yo estuve el año 1992 y 1993 en el Chapare ( 26) y en la Paz (27) , queriamos crear nuestro propio partido, nuestro movimiento político, pero nadie tomó la iniciativa.
Por otro lado, Goni, para ganar las elecciones, propuso la escogencia zero para el Chapare. ¿ Qué es lo que era la escogencia zero ? Zero coca, pero también zero tierra para los sembradores. La propuesta iba mas allá de lo anunciado.
Ellos decían: ¡cómo estos campesinos, estos indios!, pueden tener el control del camino bio-oceánico, con su fuerza sindical, ¿cómo es que estos indios pueden poseer tierras que contienen petroleo y Gas ?
El mismo tipo de experiencia se produjo en el 85, cuando los mineros fueron agraciados con una compensación de 1.000 o 2.000 dolares por año trabajado.
Los mineros entonces abandonaron sus minas.
En el Chapare, el gobierno dijo que pagaría por la tierra sin dar un monto, pero el rumor hablaba de 1.000 dolares por hectarea, para sacar a los sembradores de coca. Luego, propusieron dejar la región entre las manos de 8 productores privados, desde Bulo Bulo, que es frontera con Brasil, entre Santa Cruz y el Beni, para cultivar cinco productos faros, notamente piña, cambures y palmas.
Pero no lograron encontrar el dinero para la compensación y no pudieron sacarnos.
En el 94, trataron de sacarnos por la fuerza en el curso de la operación Nuevo Amanecer . Para resistir organizamos una reunión de urgencia, y casi que me arrestan. Finalmente, decidimos organizar una Marcha de El Chapare a La Paz.
Era una primera advertencia. Y qué es lo que te salva? Es la fuerza social, el poder del pueblo, el poder sindical. Si no hubiera el poder sindical, te manipularían legalmente, politicamente, y una vez en la carcel, pudieran ir hasta liquidarte. Imagínense si me hubieran matado en El Chapare, las gentes todas se hubieran levantado. No sé cuántas veces me salvaron la vida.
¿ En que momento sintió Ud. que no cesarían de acosarlo?
En el 88 acepté la dirección sindical con conocimiento de los riesgos que corría, sabía que llegaba a la Fedración para servir al pueblo. Yo sabía que yo iba a dejar mis tierras, mis culturas, para ir a batirme. Yo estaba decidido.
Pero después de la operación Alba Nueva, que lanzaron los agentes del CEIP
( inteligencia policial), me puse en huelga de hambre cuando estaba en las células de la PTJ ( policía) de Cochabamba. La Marcha continuó y después de 10 días me sacaron de las celdas gracas a la fuerza sindical.
¿ Por qué les cuento ésto? Porque se hablaba por esa época de un movimiento politico . A la legada de la Marcha a La Paz, nosotros entramos en la Zona Sur ( 28) y la gente nos recibió con alimentos. Impresionante.
Gracias a la Marcha, firmamos un acuerdo con el gobierno de Goni, quien temía que esta mobilización se transformara en Revolución. . El ministro de asuntos extranjeros era Antonio Aranibar. El gobierno aceptó lanzar una campaña internacional para despenalizar la coca, pero después de dos semanas,
Antonio Aranibar declaró: " La coca es cocaína". Entonces, ¿ a qué sirvió el acuerdo? Despues, la marchaa creció. Estaba Felix Santos, Zenón García, Gisela Ortega. Nosotros hicimos el balance de la marcha y del acuerdo traaicionado. En ese momento nos dijimos que las revindicaciones serían tomadas en cuenta únicamente cuando estemos en el poder. Hay que crear un nstrumento político, todos juntos. Pedí que se fjara una fecha y un lugar para el primer congreso del Instrumento Político de la Tierra y del territorio.
¿ Qué fue lo que ocurrió en Etarazama?
Etarazama en diciembre 94. Decidimos por consensus que sería en Santa Cruz.
Mis camaradas fueron en caravana de bicicletas. No pude asistir desde el principio por estar en Europa. Felipe Sánchez, Modesto Condori, estaban.
Son los fundadores del MAS-ISPS, lo que quiere decir que el MAS tiene sangre cruceña ( de Santa Cruz) (29) y que fue fundado allá.
Pero un problema se presentó: había que estar a la cabeza del instrumento político, u organizar una comisión. Nos dividimos. La mayoría propuso crear unaa dirección, me propusieron ser el presidente de este Instrumento Político, pero me negué. Esta carga le cayó a Guido Tarqui, y más tarde decidimos que cada organización podía enviar un representante a la dirección, entre ellos Alejo Veliz ( 30). Los del Partido Comunista abandnaron la aventura.
¿ Cula era la diferencia entre los que abandonaron?
Ellos tenían ya su instrumento político, para algunos era Condepa (31), le MNR. Nosotros creamos la dirección y escogido el nombre ASP, por Asamblea de la Soberanía de los Pueblos. Al Chapare buscamos firmas, un registro de proceso-verbal, todas las formalidades para hacerse registrar legalmente. Primero ASP, luego IPSP, Pero la corte electoral no reconoció nunca la legalidad de ASP. Después de varios años la gente de la corte electoral declararon: " Si Evo no está a laa cabeza , nosotros vamos a reconocer la legalidad del IPSP ". Para los camaradas, la corte electoral había colocado posiciones y no era cuestión de someterse. Más tarde, unos ex-porta palabras de la corte electoral, nos dijeron que la embajada de los Estados Unidos se las habían impuesto. La Embajada no estaba de acuerdo con la legalización del IPSP. Como la embajada financiaba la corte electoral, la corte era dependiente y sumisa.
¿ Que razones presentaron para rechazar la inscripción ?
Simplemente diciendo " es el partido de los indios", es un " parto antimperialista". Ellos tenían la autorización para dividir el movimiento indígena. En 2002 negcié con Felipe Quispe. Yo estaba por que hicieramos candidatura comuna, pero él me contestó que yo no podía ir, que yo no era mas que un llock´alla ( muchacho), pero que él al contrario tenía la estaturaa para ser candidato a la presidencia ( risas). Mi propuesta era de hacer un sondaje en la prensa, la radio, y que la gente dijera cual candidato preferían.
Y Quispe me dijo : " Yo soy más viejo que tú, tu no eres sino un llock´alla, podrás presentarte en otra ocasión. Y esta vez seré yo el candidato"
¿ Después de esta conversación estuvo Ud. decepcionado?
No. Para hacer políticaa se necesita mucha paciencia, pero también mucho instinto político. Era importante de ir juntos esta vez. Pero si era lo deseable, no era decsivo. La corte reconoció la legalidad de su candidatura, a partir de ese momento, él no me molestó. El MIP, el partido de Quispe, no había reunido todas las piezas requeridas para ser legalizado, pero la corte lo aprobó, de nuevo bajo instrucciones de la Embajada, para dividir las fuerzas campesinas en la campaña electoral.
Si nos hubiéramos unido en el 2002 ( Quispe y Moraales), hubiéramos ganado de lejos, teniamos 21% con nuestros 27 diputados del MAS. Con el 4% del MIP, hubieramos alcanzado los 25%, mientras que Gon, el MNR, el MBL y los 5 otros partidos aliados ganaron con solamente 21%. No nos ganaron sino con menos de 1%.
Los portapalabra de la corte electoral justificaron la aprobación del MIP de manera ilegal por el hecho que Quispe hubiera organizado blocages (32). Pero de esta manera nos dividieron.
¿ Una estrategia de división ?
Dividir, en efecto. Porque si no hubiera obtenido la personalidad jurídica, hubiera hecho compaña con el MAS. La corte rechazó cinco veces dar la personalidad jurídica a ASP y mas tarde a IPSP. El MAS, a la época, era una parte perteneciente a Davi Añez Pedraza, registrado por la corte electoral y miembro de ( IU ) Izquierda Unda, pero que no tenía militantes, no tenía base.
Pedraza nos ofreció la sigla MAS Gracias a su ayuda nos afiliamoslegalmente al MAS, organizamos un congreso para hacer las cosas en regla y de esta manera nosotros recuperamos la propiedad del MAS.
¿ Cómo Uds. comenzaron?
Es un partido sin ONG, sin fundación. En el 95 participaron en las elecciones con IU ( Izquierda Unida) En la época, los partidos tradicionales compraban los votos en Cochabamba, hoy no. Daban alcohol al campesino para convencerlo.
Estas practicas se repiten por cierto todavía hoy en día en el Oriente ( 33).
Mientras que en Cochabamba hemos inventado el slogan: " reciba de la derecha, pero vote por la izquierda". Cuando las eleciones llegaron nosotros ganamos 4 diputados con IU en Cochabamba.
En el 97, con la llegada de refuerzos de la CSUTCB, casi por consensus y en medio de la fiesta me nombraron candidato a la residencia. De regreso a Cochabamba, no dormí y yo me pregunté: ¿ cómo es eso que yo pueda ser Presidente ? ¿ Se habrán burlado de mí? Convoqué a la Asamblea y les dije que yo no sería caandidato a la presidencia. Por el contrario, acepté ser candidato uninominal ( 34) de la circunscripción C-27 y comenzamos la campaña.
Quiero rendir tributo a Herminia de Carasco. En efecto, como no teniamos plata para las banderas, de la IU, que se parecen a la bandera boliviana, la camarada recuperó banderas del MBL, a las que ella agregó el color verde, y así teniamos banderas de la IU.
(...) En Uyuní ellos casi me hicieron llorar. Camaradas de la campaña, con sus trajes tradicionales, continuaron cosiendo banderas del MAS, en plena concentración. Es una prueba de como el pueblo contribuye, porque ese partido no pertenece a solo una persona, , pertenece al pueblo.
Al contrario los partidos del neoliberalismo estan dirigidos por el patron o financiado por patrones.
Estas explicaciones demistifican las versiones que dicen que el MAS está apoyado por ONGs.
Cuando comenzamos no había ninguna ONG, ninguna fundación, ningún mecenas: el pueblo financiaba. A vces, cuando nuevos dirigentes, militantes o candidatos llegaban, me pedían plata. Pero no hay ningún agente, es el pueblo que aporta plata.
En 2002 encontré dirigentes de Manfred que me preguntaron : ¿Qué salario reciben vuestros militantes para hacer campaña? Les he dicho que no hay nada de ese género entre nosotros. Donde los partidos neoliberales , es el propietario quien fnanza la campaña, y luego, él quiere recuperar su puesta robando la plata del pueblo. Es el origen de la corrupción, la campaña está en los origenes de la corrupción, es de allí que salen las prebendas, los regalos.
En el MAS, la gente contribuye, cosen sus banderas, hay contribuciones sindicaales, la gente se mobiliza incondicionalmente. Y allí donde la conciencia falta, es en Beni o en Pando, donde hay todavía compra de voces.
Un camarada de Pando me contó que antes ellos compraban las voces con alcohol y con coca, pero que hoy ofrecen machetes, hachas, maquinarias, y ofrecen carne para las parilladas. Es así como nuestros adversarios han ganado en Pando y en Beni, pero allá nos implantamos rápidamente.
A veces, en el 95 y en el 97, ciertos camaradas de la campaña rechazaban todo diplomado, porque hubo precedentes de abogados que hicieron mucho daño en el movimiento campesino. Por ejemplo, fui victima de un abogado llamado Iriarte, en Cochabamba en formalidades concernientes a titulos de propiedad.
Es por esto que habían ciertos camaradas que decían que no había que admitir ningún diplomado, felizmente ahora rompemos con esta regla y tejemos una red de representación de los diferentes sectores sociales. Es así como hemos ido avanzando en este movimiento político.
¿ Cuáles son las claves del éxito del MAS ?
El MAS-IPSP nunca se alejó de los movimientos sociales. Hasta el presente nos reunimos regularmente con los dirigentes para recibir sus proposiciones, sus preocupaciones. Esta es la graan ventajadel MAS. Y ahora, muchos se nos unen. Esta es una de las claves. La segunda clave es la de siempre aceptar las nuevas propuestas, por ejemplo, la modificación de la Ley sobre los Hidrocarburos ha sido tabajada con el MAS, el Pacto de Unidad (35) y de organizaciones como la de los jubilados. tra clave es decir claramente que somos antimperialistas, antineoliberales, anticolonialistas.
Ahora, por qué es que somos reconocidos por la clase media? Porque nosotros devolvemos la dignidad a Bolivia. Bolivia no es cualquier pequeño pais. Ahora, no solamente Bolivia es esperada, sino que es respetada en la comunidad internacional. Ahora cuando yo hablo, todoel mundo me escucha en silencio.
He aquí algunas claves para explicar donde hemos llegado.
Para las próximas elecciones ( 36), es una nueva experiencia. Mi divisa es:
" Gobernar subordinado al pueblo". Hay un solo problema que se presenta en este momento : ganar es fácil, gobernar es bastante dificil, pero lo peor es la designación de los candidatos. Antes, nadie qiería ser candidato, pero ahora nadie se hace de rogar, se pelean por ser candidatos. Hay candidatos que no han entendido todavía que hay que ser soldados. Estas luchas desmoralizan una parte de los camaradas. Quiero pedir perdon al pueblo por estas luchas internas.
Siempre habrá combates entre personas, pero no será nunca como en los gobiernos de derecha. Recuerdo cuando los militantes del MIR y del MNR sacaron los puños y los revolveres. Queda todavía esta herencia del Estado Colonial, y de partidos con orientación colonial.
Saludo a los presidentes del MAS, de los cuales casi ninguno es candidato. Si uno de los presidentes del MAS hace conensus, entonces puede ser candidato, pero este camarada no puede dividir o manipular para ser candidato. Ellos han perfectamente comprendido: como no hay consensus, ninguno es cnadidato.
Otra recomendación, es que cuando él deje su cargo de presidente, él será prioritario.
En un partido tan grande, es dificil de producir dirigentes de confianza, y si hay falta de compromiso por parte de ciertos dirigentes, es que hay alguna debilidad, no?
Allí veo dos puntos : los dirigentes de la lucha frontal contra los políticos neolliberales, contra el neoliberalismo, tienen responsabilidad, pero no todos
Hay esos nuevos dirigentes, que no son antineoliberales, pero que están en un procesus de revolución democráti cultural con otra mentalidad, pero no realmente con una mentalidad ideologica. Son dirigentes del procesus, pero buscan sólo la responsabilidad , se enredan, y mientras tanto no luchan.
Y esto pasa tambien a nivel internacional. Por ejemplo, después de haber oido el discurso del presidente Sur-africano, me quedé preocupado. Mandela es algo, es una lucha contra la discriminación, pero los nuevos presidentes tienen otro discurso, raramente como el de Mandela.
Y digo ésto porque, perdon si los molesto, y claro que no tengo que decir nada, estoy muy preocupado porque en esta lucha contra el recalentamiento climático
no he visto ninguna línea politica a nivel mundial para defender la Madre Tierra. Antes yo escuchaba el Africa del Sur que daba una línea política a nivel mundial.
En Bolivia, los nuevos dirigentes que no estaban en las Marchas, en los blocages, en la resistencia, que no conocen el gas lacrimógeno, el plomo, las balas, los que tienen otra mentalidad, Debemos arreglar ese problema. (...)
Yo no he sido un dirigente que ha luchado contra la dictadura militar. Pero a todo nivel, movimiento social, dirigente, hay que garantizar la democracia y continuar con este procesus para impedir todo regreso a la dictaura.
¿ Piensa Ud. que el MAS pueda extenderse a otros paises?
Bajo la conducción del imperio del capitalismo, hay una hegemonía del monopolio del capitalismo. Frente al monopolio, a la hegemonía del capitalismo, al Imperialismo que tiene encabeza los Estados Unidos, es necesario una rebelión de los pueblos, un alzamiento de los pueblos, contra sus gobiernos pro-imperialistas, capitalistas, coloniales. Antes, los diferentes imperios, los romanos, los ingleses, garantizaban las democracias; en revancha, los Estados Unidos garantizaban la democracia si los liberales ganaban las elecciones, y cuando perdían, había automaticamente un Golpe de Estado. Y las autoridades de la Iglesia Católica son cómplices; durante la Colonia y la República, se sirvieron de la Iglesia.
¿ Cómo se sirvieron de la Iglesia?
¿ Cómo puede ser cómplice de esa dominación, de ese pillage, de esa discriminación, de esa humillación, de esa pobresa?
Cuando no pudieron dominar por la cruz, dominaron por la Ley, y cuando no pudieron dominar por la Ley, dominaron por la espada. En La Paz, por ejemplo, en una familia de oligarcas, un hermano era cura, el otro hermano era abogado, el otro era militar. Eso existe aún en La Paz. Es así como nos dominaron.
Admiro y saludo la base de la Iglesia. En algunas provincias el cura es como el alcalde, el hace construir hospitales, escuelas, es sano, honesta. Las hermanas rezan. Juntos, conmigo, hemos ofrecido una ambulancia.
He vivido mucho. Cuando los gobiernos neoliberales nos han matado, nos han maltratado, ¿cuál jerarquía nos a defendido? Ninguna. Pero cuando hemos marchado, o bloqueado, y nos hemos acercado a los muros del gobierno, entonces, la Iglesia catolica y los mediadores han aparecido. Por ejemplo, un cura de La Paz llegaba en avión para hacerme salir del Chapare para dialogar en Cochabamba, otro llegaba para llevarme a Santa Cruz, delante del Cardenal,
cuando el pueblo se levantaba y daba golpes a las puertas del gobierno neoliberal . Pero cuando nos mataban no había nadie.
Todo nuestro respeto a la Asamblea de los Derechos del Hombre. Enseguida apareció la Defensora del Pueblo Ana María de Campero. Ana María de Campero no tiene bases en el Chapare. Una vez, recuerdo, había gente detenida en un hangar de la armada del aire en Cochabamba , y Ana María apareció. Ella se plantó allá para hacer salir los detenidos.
Entonces, si uno piensa en esas luchas desde la Colonia, antes no había sino FidelCastro que enfrentaba al capitalismo, pero de seguida aparecieron Hugo Chavez, y otros, y la lista creció. Y ese Golpe de Estado en Honduras es una advertencia a los que Bush llama " el ejedel mal". Para mí no es el eje del mal,
es el Eje por la Humanidad, por todas partes en el Mundo.
Por otra parte, el congreso de Honduras declara a Micheletti, (37) diputado de por vida, es ahora otro Pinochet, siguiendo el mismo estilo de dictadura.
Es la receta de Bush antes y de Obama hoy en día : proteger.
Antes, hubo varios Golpes de Estado en Bolivia. Aquí, me conviene , bien que cada año hallan elecciones, estoy muy contento, que sea un referendum revocatorio, ratificaciones sobre las políticas, es un manera de gobernar con el pueblo. Antes, en 24 horas, había tres presidentes militares. Cuando hice mi servicio militar, en el 78, conocí a tres presidentes en un año. Cuando entré, era Hugo Banzer despues Juan Pereda, y terminé mi servicio con David Padilla. Pero eso se repite con los gobiernos neoliberales. Con los cinco ultimos años gobiernos neoliberales , tuvimos en cada año un nuevo presidente.
Consolidar esta democracia no es fácil, felizmente lo estamos haciendo. Intentaron un Golpe de Estado, fracasaron. De manera democrática se plantaron con el referendum revocatorio, y hoy el pueblo avala nuestra acción.
Lo que nunca se había hecho, es que nosotros consolidamos la democracia representativa y tambien la participativa. Es la conciencia del pueblo, ademas con estabilidad macro-economica, pero hay que ahora resolver el problema de la microeconomía, ahí está el reto. Hemos tomado varias medidas, la ayuda a los niños, a las personas de edad, a las mujeres embarazadas, esto ayuda pero no es suficiente.
Si esto es la experiencia, por qué no compartir con los otros movimientos sociales. Yo estoy contento de haber expulsado al embajador de los Estados Unidos, la DEA (38) ya no es importante. Su participación es deseable pero ya no decisiva.
Recuerdo, por ejemplo, cuando fue elegido, varios miembros de la Banca Mundial, del FMI, vinieron, y les dije que no iban a dirigir la politica, somos nosotros los que vamos a decidir. Me miraron y se fueron. Luego, no aparecieron en siete meses, y volvieron y me indiccaron que querían apoyar el Plan Nacional de Desarrollo de Bolivia.
¿ Vino el FMI ?
Vinieron, pero no necesitamos sus recetas. La mejor receta posible viene del pueblo, organizado, que sus fuerzas sociales sean ciudadanas o sindicales.
El pueblo sabe cuales son sus revindicaciones, cules son sus problemas, y cuales son sus respuestas.
Entonces, or qué no continuar avanzando? Aquí, un partido ligado a los movimientos sociales antimperialistas ganó las elecciones, y hoy en día no hay bases militares, y la DEA estadounidense fue ejectada.
Es lo que pasará en Colombia.
En este aeropuerto del Chimoré donde el mismo Presidente y el Vicepresidente debían pedir permiso, para entrar, a la embajada de los Estados Unidos, ahora uno recibe a Lula, a Chavez. Antes, eso estaba prohibido.
Una vez, Carlos Mesa ( 39)me invitó a venir a debatir en el canal de televisión PAT, y me dijo por el teléfono : "Le pedí el permiso a laa embajada para que un avión entre y lo traiga aquí a dialogar". Pero como todo estaba bloqueado yo no pude ir hasta el aeropuerto.
Yo quiero organizar un gran encuentro con los movimientos sociales del mundo entero, no solamente para protestar sobre las bases militares, sino también para recuperar, defender los derechos de la Tierra Madre que es otro estandarte de la lucha contra el capitalismo (40).
Obama habló de relaciones y de respeto mutuo, una relación de par en par.
Bajo relaciones de respeto mutuo no se pueden instalar bases militares, ni enviar tropas a matar. Luchar contra el capitalismo, es luchar por la Paz social, ese es nuestro otro combate.
Fuente: Cambio.
Tradujo al francés: Sylvain Bruja par Primitiv- revisado por Maud Bellon para Investig' Action- michelcollon.info
Traduce al español Monica Chalbaud.
Entrevista a Evo Morales por la Revista Cambio, de Bolivia.
Notas:
1- Lider indigenista compañero de rut de Evo Morales y de Alvaro García Linera
2- muchacho
4-MAS-IPSP, Movimiento al Socialismo. Instrumento Politico para Soberania de los Pueblos4- periodico con base en la Paz, de izquierda y cercno al gobierno
5- 14 enero 2010
6- Pachamama, para toda América latina.
7- Bases militares en Colombia
8- Sobrenombre de Gonzalo Sanchez de Lozda
9- prefecto de Tarifa, miembro del MNR, partido de Sanchez de Lozada
10- principaloponente de Evo Morales, Manfred reyes Villa
11- las elecciones tendrán lugar en abril 2010
12- Manfred Reyes Villa.
13- comparando con Francia, el ministro del gobierno y el vicepresidente comparten de alguna manera el rol del primer ministro
14- ministro de la defensa de Goni
15- expresidente de la compañía aérea LAB.
16- exdelegado de Bolivia al Banco Mundial
17- embajador de EEUU para la epoca
18- campesinos sembradores de coca. , cultura de siglos, simbolo de soberania.
19- compañero, compañera.
20- vendedora que gusta de pelearse, chillona, poco fina.
21- Movimiento Nacionalista Revolucionario, de derecha
22- antes de 2005 y l elección de Evo, ningún presidente fue elegido por mayoria absoluta...
23- Union Democratica y Popular, alianza de partidos de izquierda, como el MIR y el Partdo Comunista.
24- Accion Democratica nacional, de extrema derecha
25- bandera a cuadros de colores, simbolo de pueblos andinos
26- región productra de coca
27- capital de Boliviaç
28- barrio rico sur de La Paz
29- Evo precisa que el MAS nació en Sta. Cruz, que es bastion de derecha
30- candidato a la presidencia en 2009
31- Conciencia de patria, creado por Carlos palenque, uno de los primeros indigenas en lanzarse a la politica.
32- una forma de lucha en Bolivia es bloquear las carreteras
33- parte Este de Bolivia
34- diputado de una circunscripcion.
35- Reagrupasión de organizacion indigenas, campesinas, originarias
36- en Abrill 2010, elecciones de gobernadores
37- militar cabeza del Golpe de Edo. en Honduras
38- agencia estadounidense de lucha contra drogas.
39- presidente de Bolivia despues de la fuga de Goni, 2005.
40- Evo evoca la conferencia que va a organizar en bril en Bolivia, como contra de Cumbre de Copenhague.
(Michel Colon)
El Presidente boliviano acepta hablar de las presiones recibidas por la embajada de los Estados Unidos y de la manera como él las ha confrontado.
Entrevista exclusiva a la Revista Cambio de Bolivia, realizada el 17 de enero 2010, cinco días antes de la investidura de Evo Morales a su segundo mandato.
Recuerda cada detalle de su vida y lo cuenta como si hubiera ocurrido ayer.
Recuerda, por ejemplo, cuando Felipe Quispe, (1) le dijo que él no era sino un
"llock´alla" (2), muy joven para ser candidato a la Presidencia. A pesar de ésto,
Evo Morales decide, de acuerdo a movimientos sociales, pasar de la resistencia al poder.
Hoy, a finales de su primer mandato en el Palacio de Gobierno, el Presidente acepta dar una ojeada sobre la Historia del MAS, Movimiento al Socialismo (3), que se convirtió, según él, en instrumento del pueblo.
Presentando un físico de atleta, moviendo constantemente sus pies, Morales recibe a Cambio (4) en uno de los Salones del Palacio, este ultimo jueves.
En el traanscurso de la entrevista reportada en las cuatro páginas siguientes, el Presidente no duda en describir como los intereses del imperialismo trataton de hacer fracasar el proyecto político del MAS-IPSP, en explicar los errores de los Estados Unidos y en reunir los movimientos del Mundo entero para iniciar una cruzada para la defensa de la Tierra Madre (6) contra las Bases Militares (7) y contra el imperialismo.
¿ Cómo fue su primer encuentro con el embajador de Estados Unidos?
En los primeros encuentros, me dijo que yo no podía tener relaciones diplomáticas ni con Irán, ni con Venezuela. Pero quién es él para decirme no tener relaciones con Venezuela, con Irán, nosotros somos de la cultura del diálogo. Nosotros queremos relaciones diplomáticas con todo el mundo y las tendremos. Nosotros queremos relaciones que no se limiten a someterse políticamente o bajo condiciones. Mas adelante,parlamentarios de Estados Unidos llegaron y me repitieron que yo no podía tener relaciones con Iran.
Les pregunté que por qué?. Ellos me respondiern: " por causa de las armas nucleares". Yo entonces insistí diciéndoles " ¿ no las tienen Uds, por casualidad? " Ellos también tienen, mejores que las de Iran, en caso que Iran las tuviera.. Se equivocaron y me dijeron que ellos eran antimperiaalistas.
Entonces, de frente les respondí que en ese caso yo quisiera tener relaciones con ellos.
Un ejemplo, cuando Goni (8) agonizaba políticamente, el embajador de Estados Unidos fue a verlo alPalacio de Gobierno, y a la salida dijo que ellos colocarían 10 millones de dolares a su disposición para defenderlo. Era dinero proveniente de Fondos de Reservas. Luego, en ocasión de las visitas de diplomáticos estadounidenses ya no hablan de ese tema, ellos me dicen:
" nosotros respetamos su decisión, nosotros vamos a apoyar su gobierno".
Yo no sé si ellos nos apoyarán o no, pero, contrariamente, ellos continúan conspirando. Imagínense a que punto están implicados en los Golpes de Estado. Retiramos al embajador de los Estados Unidos, y la derecha se encuentra perdida.
A pesar de que ellos pueden pedir instrucciones desde allá ( desde los Estados Unidos). Por ejemplo, en estos días, Mario Cossio (9) se fue a los Estados Unidos. ¿ No sería para pedir consejo ? Y los delincuentes se van a escapar (10). Los que perderán las elecciones de Gobernador (11), algunos están muy implicados ( en procesos) , en fugarse. Acuérdense.
Por ejemplo, yo había dicho que Manfred (12) se iba a escapar, y se escapó, y siento mucho que el ministerio del gobierno ( 13) no hubiera controlado estos movimientos. Quiero ser honesto frente al pueblo, como tiene asistentes
que tienen el control. No hay órdenes de detención porque esto es rol de la Justicia, pero es la tarea de controlar donde esté. Ahora, a partir del momento en que escapó, es un delincuente confeso. ¿ Cuántos otros van a seguir?
El imperio de los Estados Unidos es el basurero de los delincuentes Gonzalo Sánchez de Lozada, Carlos Sánchez Berzaín (14), Ernesto Arbún (15), Alonso Revello ( 16), y ahora Manfred, y otros están en Perú. No sé cuántos delincuentes van a escapar, al menos ahora tenemos la posibilidad, gracias a una Ley, de cuestionar sus fortunas inducidas o suspectas, porque el peor enemigo del pueblo ha sido la corrupción.
Antes de 2002, ha sentido Ud. presiones por parte de la embajada de los Estados Unidos? Cuál fue su percepción de la relación de esta misión diplomática con el MAS ?
Yo creo que los embajadores tienen sus consejeros políticos, especialmente económicos, y la embajada de los Estados Unidos está formada sobre este modelo. Lo que me han dicho, por ejemplo, en 2001, es que el sondaje de la embajada de Estados Unidos nos daba ganadores ( para la elección presidencial) y por esta razón Manuel Rocha (17) me acusó de primero de ser
" Ben Laden latino" y los cocaleros (18) talibanes. Seguidamente, la segunda amenaza era: " si Evo es el Presidente, se acaba la ayuda internacional", y
finalmente, llevado por sus declaraciones, anunció que no se debía votar por mí. Y en respuesta a sus declaraciones, se vió aparecer manifestaciones del Partido comunista, del Partido Socialista, de los movimientos sociales que decían " vote por Evo Morales", y allí sentí que el pueblo era antimperiallista.
De hecho todo ésto nos ha ayudado y dije que mi mejor jefe de campaña era Manuel Rocha, embajador de los Estados Unidos.
Creo que un poco antes la embajadora Donna Hrinak lo también ha atacado a Ud. mucho.
Era en el 95 durante la campaña. En 95 y en 96, ella no fue poco lo que nos ha atacado, durante la marcha de las mujeres y recuerdo que una camarada me dijo: " si es una embajadora, ella se comporta "khatera" (20)".
Para mí, los Estados Unidos cometieron dos errores: mi expulsión del Congreso Nacional, exactamente un 22 de enero, y yo voy a dar Juramento como Presidente el 22 de enero proximo ( risas). El otro error es el haber colocado por la fuerza a Gonzalo Sánchez de Lozada como presidente en 2002.
Esa vez, en 2002, nosotros estabamos en segundo lugar (21), Bolivia Libre, y los cinco partidos aliados, nos ganaron por menos de 1%. Como eramos los segundos, cerca, el Congreso hubiera podido nombrarnos Presidente ( 22) .
Mis camaradas parlamentarios lloraban, decían " eres tú quien debe ser Presidente ". Yo no quería, yo estaba espantado y sorprendido, temblando de miedo que me nombraran Presidente.
Ese fue el gran error de la derecha y de la embajada.
Si yo hubiera sido el embajador de los Estados Unidos, hubiera colocado a Evo Morales en la Presidencia con la derecha mayoritaria en el Congreso. Yo, 27 diputados y 8 senadores, 27 diputados contra 130, ¿que hubiera yo podido hacer? Nada. La época del UDP se hubiera repetido, que desastre, yo no sé cuántos parlamentarios tenían entre el MIR, el PC y el MNRI ( los partidos del UPD ). Pero la mayoría era del MNR y de ADN (24), y algunos dirigentes perdidos políticamente haciendo campaña contra UDP. La mayoría parlamentaria de la derecha, mas dirigentes perdidos o vendidos, viviendo
"del pote de vino" contra UDP, eso costó 20 años de lucha al pueblo boliviano.
Cuando me expulsaron yo me fui contento porque yo había ganado mi notoriedad. En 2002 ellos se equivocaron, además, cuando yo protestaba haciendo huelga de hambre, dije que no volvería solamente con 4 diputados, que yo volvería con 30, 40, 50 diputados, 60. Ahora tenemos 88 diputados.
Volví con 27 diputados, y luego con 76, representando diversos sectores de la sociedad, para esas elecciones.
¿ Cómo pasó Ud. de dirigente de futbol a dirigente del MAS ?
Es histórico el haber triunfado partiendo de la base. Cuando comencé a ser dirigente sindical, comprendido cuando participé en el congreso de la CSUTCB ( Confederación Sindical Unida de Trabajadores Campesinos de Bolivia) cuando Genaro Flores estaba a la cabeza, en las discusiones debatíamos del poder y del territorio. El slogan decía " Para el poder y el territorio". Por qué el territorio? El territorio son nuestros recursos naturales, bien sea en el sub-suelo, en el suelo, y el "sobre-suelo", o el espacio, todo eso es nuestro. Cuaando hablábamos de la tierra, hablábamos de la tierra para cultivarla, eso es la tierra.
¿ Y para qué el poder? En cuanto a propietarios milenarios de esta tierra, nosotros debemos gobernarnos a nosotros mismos. ¿ Cómo? Yo, nosotros, vamos a poder gobernarnos nosotros mismos. En los años 89 y 90 comenzó la campaña por los 500 años de resistencia indígena popular, se hablaba de la invasión española, europea, el año de 1492 América se llamaba Abya Yala.
En 1991 fui invitado a Quetzaltenango, en Guatemala, para participar en un evento por los 500 años de resistencia indígena popular. El debate era:
¿ hasta cuando va a continuar la resistencia? ¿ por qué es que no tomamos el poder? Esto fue un debate importante del movimiento indígena en el Parú, en Mexico, en Guatemala, en Ecuador. Allá decidimos la toma del poder en 1992, justo 500 años despues de la invasión Yo organicé una marcha desde Sacaba a Cochabamba; tengo videos, fotos, eso lleno de wiphalas (25).
¡ Genial esa Marcha !
En octubre, con ocasión de los 500 años de resistencia, esta voluntad de crear un movimiento político fue en parte recuperado por el Movimiento Bolivia Libre, con a la cabeza Antonio Aranibar. Me acuerdo también de Paulino Guarachi. Yo estuve el año 1992 y 1993 en el Chapare ( 26) y en la Paz (27) , queriamos crear nuestro propio partido, nuestro movimiento político, pero nadie tomó la iniciativa.
Por otro lado, Goni, para ganar las elecciones, propuso la escogencia zero para el Chapare. ¿ Qué es lo que era la escogencia zero ? Zero coca, pero también zero tierra para los sembradores. La propuesta iba mas allá de lo anunciado.
Ellos decían: ¡cómo estos campesinos, estos indios!, pueden tener el control del camino bio-oceánico, con su fuerza sindical, ¿cómo es que estos indios pueden poseer tierras que contienen petroleo y Gas ?
El mismo tipo de experiencia se produjo en el 85, cuando los mineros fueron agraciados con una compensación de 1.000 o 2.000 dolares por año trabajado.
Los mineros entonces abandonaron sus minas.
En el Chapare, el gobierno dijo que pagaría por la tierra sin dar un monto, pero el rumor hablaba de 1.000 dolares por hectarea, para sacar a los sembradores de coca. Luego, propusieron dejar la región entre las manos de 8 productores privados, desde Bulo Bulo, que es frontera con Brasil, entre Santa Cruz y el Beni, para cultivar cinco productos faros, notamente piña, cambures y palmas.
Pero no lograron encontrar el dinero para la compensación y no pudieron sacarnos.
En el 94, trataron de sacarnos por la fuerza en el curso de la operación Nuevo Amanecer . Para resistir organizamos una reunión de urgencia, y casi que me arrestan. Finalmente, decidimos organizar una Marcha de El Chapare a La Paz.
Era una primera advertencia. Y qué es lo que te salva? Es la fuerza social, el poder del pueblo, el poder sindical. Si no hubiera el poder sindical, te manipularían legalmente, politicamente, y una vez en la carcel, pudieran ir hasta liquidarte. Imagínense si me hubieran matado en El Chapare, las gentes todas se hubieran levantado. No sé cuántas veces me salvaron la vida.
¿ En que momento sintió Ud. que no cesarían de acosarlo?
En el 88 acepté la dirección sindical con conocimiento de los riesgos que corría, sabía que llegaba a la Fedración para servir al pueblo. Yo sabía que yo iba a dejar mis tierras, mis culturas, para ir a batirme. Yo estaba decidido.
Pero después de la operación Alba Nueva, que lanzaron los agentes del CEIP
( inteligencia policial), me puse en huelga de hambre cuando estaba en las células de la PTJ ( policía) de Cochabamba. La Marcha continuó y después de 10 días me sacaron de las celdas gracas a la fuerza sindical.
¿ Por qué les cuento ésto? Porque se hablaba por esa época de un movimiento politico . A la legada de la Marcha a La Paz, nosotros entramos en la Zona Sur ( 28) y la gente nos recibió con alimentos. Impresionante.
Gracias a la Marcha, firmamos un acuerdo con el gobierno de Goni, quien temía que esta mobilización se transformara en Revolución. . El ministro de asuntos extranjeros era Antonio Aranibar. El gobierno aceptó lanzar una campaña internacional para despenalizar la coca, pero después de dos semanas,
Antonio Aranibar declaró: " La coca es cocaína". Entonces, ¿ a qué sirvió el acuerdo? Despues, la marchaa creció. Estaba Felix Santos, Zenón García, Gisela Ortega. Nosotros hicimos el balance de la marcha y del acuerdo traaicionado. En ese momento nos dijimos que las revindicaciones serían tomadas en cuenta únicamente cuando estemos en el poder. Hay que crear un nstrumento político, todos juntos. Pedí que se fjara una fecha y un lugar para el primer congreso del Instrumento Político de la Tierra y del territorio.
¿ Qué fue lo que ocurrió en Etarazama?
Etarazama en diciembre 94. Decidimos por consensus que sería en Santa Cruz.
Mis camaradas fueron en caravana de bicicletas. No pude asistir desde el principio por estar en Europa. Felipe Sánchez, Modesto Condori, estaban.
Son los fundadores del MAS-ISPS, lo que quiere decir que el MAS tiene sangre cruceña ( de Santa Cruz) (29) y que fue fundado allá.
Pero un problema se presentó: había que estar a la cabeza del instrumento político, u organizar una comisión. Nos dividimos. La mayoría propuso crear unaa dirección, me propusieron ser el presidente de este Instrumento Político, pero me negué. Esta carga le cayó a Guido Tarqui, y más tarde decidimos que cada organización podía enviar un representante a la dirección, entre ellos Alejo Veliz ( 30). Los del Partido Comunista abandnaron la aventura.
¿ Cula era la diferencia entre los que abandonaron?
Ellos tenían ya su instrumento político, para algunos era Condepa (31), le MNR. Nosotros creamos la dirección y escogido el nombre ASP, por Asamblea de la Soberanía de los Pueblos. Al Chapare buscamos firmas, un registro de proceso-verbal, todas las formalidades para hacerse registrar legalmente. Primero ASP, luego IPSP, Pero la corte electoral no reconoció nunca la legalidad de ASP. Después de varios años la gente de la corte electoral declararon: " Si Evo no está a laa cabeza , nosotros vamos a reconocer la legalidad del IPSP ". Para los camaradas, la corte electoral había colocado posiciones y no era cuestión de someterse. Más tarde, unos ex-porta palabras de la corte electoral, nos dijeron que la embajada de los Estados Unidos se las habían impuesto. La Embajada no estaba de acuerdo con la legalización del IPSP. Como la embajada financiaba la corte electoral, la corte era dependiente y sumisa.
¿ Que razones presentaron para rechazar la inscripción ?
Simplemente diciendo " es el partido de los indios", es un " parto antimperialista". Ellos tenían la autorización para dividir el movimiento indígena. En 2002 negcié con Felipe Quispe. Yo estaba por que hicieramos candidatura comuna, pero él me contestó que yo no podía ir, que yo no era mas que un llock´alla ( muchacho), pero que él al contrario tenía la estaturaa para ser candidato a la presidencia ( risas). Mi propuesta era de hacer un sondaje en la prensa, la radio, y que la gente dijera cual candidato preferían.
Y Quispe me dijo : " Yo soy más viejo que tú, tu no eres sino un llock´alla, podrás presentarte en otra ocasión. Y esta vez seré yo el candidato"
¿ Después de esta conversación estuvo Ud. decepcionado?
No. Para hacer políticaa se necesita mucha paciencia, pero también mucho instinto político. Era importante de ir juntos esta vez. Pero si era lo deseable, no era decsivo. La corte reconoció la legalidad de su candidatura, a partir de ese momento, él no me molestó. El MIP, el partido de Quispe, no había reunido todas las piezas requeridas para ser legalizado, pero la corte lo aprobó, de nuevo bajo instrucciones de la Embajada, para dividir las fuerzas campesinas en la campaña electoral.
Si nos hubiéramos unido en el 2002 ( Quispe y Moraales), hubiéramos ganado de lejos, teniamos 21% con nuestros 27 diputados del MAS. Con el 4% del MIP, hubieramos alcanzado los 25%, mientras que Gon, el MNR, el MBL y los 5 otros partidos aliados ganaron con solamente 21%. No nos ganaron sino con menos de 1%.
Los portapalabra de la corte electoral justificaron la aprobación del MIP de manera ilegal por el hecho que Quispe hubiera organizado blocages (32). Pero de esta manera nos dividieron.
¿ Una estrategia de división ?
Dividir, en efecto. Porque si no hubiera obtenido la personalidad jurídica, hubiera hecho compaña con el MAS. La corte rechazó cinco veces dar la personalidad jurídica a ASP y mas tarde a IPSP. El MAS, a la época, era una parte perteneciente a Davi Añez Pedraza, registrado por la corte electoral y miembro de ( IU ) Izquierda Unda, pero que no tenía militantes, no tenía base.
Pedraza nos ofreció la sigla MAS Gracias a su ayuda nos afiliamoslegalmente al MAS, organizamos un congreso para hacer las cosas en regla y de esta manera nosotros recuperamos la propiedad del MAS.
¿ Cómo Uds. comenzaron?
Es un partido sin ONG, sin fundación. En el 95 participaron en las elecciones con IU ( Izquierda Unida) En la época, los partidos tradicionales compraban los votos en Cochabamba, hoy no. Daban alcohol al campesino para convencerlo.
Estas practicas se repiten por cierto todavía hoy en día en el Oriente ( 33).
Mientras que en Cochabamba hemos inventado el slogan: " reciba de la derecha, pero vote por la izquierda". Cuando las eleciones llegaron nosotros ganamos 4 diputados con IU en Cochabamba.
En el 97, con la llegada de refuerzos de la CSUTCB, casi por consensus y en medio de la fiesta me nombraron candidato a la residencia. De regreso a Cochabamba, no dormí y yo me pregunté: ¿ cómo es eso que yo pueda ser Presidente ? ¿ Se habrán burlado de mí? Convoqué a la Asamblea y les dije que yo no sería caandidato a la presidencia. Por el contrario, acepté ser candidato uninominal ( 34) de la circunscripción C-27 y comenzamos la campaña.
Quiero rendir tributo a Herminia de Carasco. En efecto, como no teniamos plata para las banderas, de la IU, que se parecen a la bandera boliviana, la camarada recuperó banderas del MBL, a las que ella agregó el color verde, y así teniamos banderas de la IU.
(...) En Uyuní ellos casi me hicieron llorar. Camaradas de la campaña, con sus trajes tradicionales, continuaron cosiendo banderas del MAS, en plena concentración. Es una prueba de como el pueblo contribuye, porque ese partido no pertenece a solo una persona, , pertenece al pueblo.
Al contrario los partidos del neoliberalismo estan dirigidos por el patron o financiado por patrones.
Estas explicaciones demistifican las versiones que dicen que el MAS está apoyado por ONGs.
Cuando comenzamos no había ninguna ONG, ninguna fundación, ningún mecenas: el pueblo financiaba. A vces, cuando nuevos dirigentes, militantes o candidatos llegaban, me pedían plata. Pero no hay ningún agente, es el pueblo que aporta plata.
En 2002 encontré dirigentes de Manfred que me preguntaron : ¿Qué salario reciben vuestros militantes para hacer campaña? Les he dicho que no hay nada de ese género entre nosotros. Donde los partidos neoliberales , es el propietario quien fnanza la campaña, y luego, él quiere recuperar su puesta robando la plata del pueblo. Es el origen de la corrupción, la campaña está en los origenes de la corrupción, es de allí que salen las prebendas, los regalos.
En el MAS, la gente contribuye, cosen sus banderas, hay contribuciones sindicaales, la gente se mobiliza incondicionalmente. Y allí donde la conciencia falta, es en Beni o en Pando, donde hay todavía compra de voces.
Un camarada de Pando me contó que antes ellos compraban las voces con alcohol y con coca, pero que hoy ofrecen machetes, hachas, maquinarias, y ofrecen carne para las parilladas. Es así como nuestros adversarios han ganado en Pando y en Beni, pero allá nos implantamos rápidamente.
A veces, en el 95 y en el 97, ciertos camaradas de la campaña rechazaban todo diplomado, porque hubo precedentes de abogados que hicieron mucho daño en el movimiento campesino. Por ejemplo, fui victima de un abogado llamado Iriarte, en Cochabamba en formalidades concernientes a titulos de propiedad.
Es por esto que habían ciertos camaradas que decían que no había que admitir ningún diplomado, felizmente ahora rompemos con esta regla y tejemos una red de representación de los diferentes sectores sociales. Es así como hemos ido avanzando en este movimiento político.
¿ Cuáles son las claves del éxito del MAS ?
El MAS-IPSP nunca se alejó de los movimientos sociales. Hasta el presente nos reunimos regularmente con los dirigentes para recibir sus proposiciones, sus preocupaciones. Esta es la graan ventajadel MAS. Y ahora, muchos se nos unen. Esta es una de las claves. La segunda clave es la de siempre aceptar las nuevas propuestas, por ejemplo, la modificación de la Ley sobre los Hidrocarburos ha sido tabajada con el MAS, el Pacto de Unidad (35) y de organizaciones como la de los jubilados. tra clave es decir claramente que somos antimperialistas, antineoliberales, anticolonialistas.
Ahora, por qué es que somos reconocidos por la clase media? Porque nosotros devolvemos la dignidad a Bolivia. Bolivia no es cualquier pequeño pais. Ahora, no solamente Bolivia es esperada, sino que es respetada en la comunidad internacional. Ahora cuando yo hablo, todoel mundo me escucha en silencio.
He aquí algunas claves para explicar donde hemos llegado.
Para las próximas elecciones ( 36), es una nueva experiencia. Mi divisa es:
" Gobernar subordinado al pueblo". Hay un solo problema que se presenta en este momento : ganar es fácil, gobernar es bastante dificil, pero lo peor es la designación de los candidatos. Antes, nadie qiería ser candidato, pero ahora nadie se hace de rogar, se pelean por ser candidatos. Hay candidatos que no han entendido todavía que hay que ser soldados. Estas luchas desmoralizan una parte de los camaradas. Quiero pedir perdon al pueblo por estas luchas internas.
Siempre habrá combates entre personas, pero no será nunca como en los gobiernos de derecha. Recuerdo cuando los militantes del MIR y del MNR sacaron los puños y los revolveres. Queda todavía esta herencia del Estado Colonial, y de partidos con orientación colonial.
Saludo a los presidentes del MAS, de los cuales casi ninguno es candidato. Si uno de los presidentes del MAS hace conensus, entonces puede ser candidato, pero este camarada no puede dividir o manipular para ser candidato. Ellos han perfectamente comprendido: como no hay consensus, ninguno es cnadidato.
Otra recomendación, es que cuando él deje su cargo de presidente, él será prioritario.
En un partido tan grande, es dificil de producir dirigentes de confianza, y si hay falta de compromiso por parte de ciertos dirigentes, es que hay alguna debilidad, no?
Allí veo dos puntos : los dirigentes de la lucha frontal contra los políticos neolliberales, contra el neoliberalismo, tienen responsabilidad, pero no todos
Hay esos nuevos dirigentes, que no son antineoliberales, pero que están en un procesus de revolución democráti cultural con otra mentalidad, pero no realmente con una mentalidad ideologica. Son dirigentes del procesus, pero buscan sólo la responsabilidad , se enredan, y mientras tanto no luchan.
Y esto pasa tambien a nivel internacional. Por ejemplo, después de haber oido el discurso del presidente Sur-africano, me quedé preocupado. Mandela es algo, es una lucha contra la discriminación, pero los nuevos presidentes tienen otro discurso, raramente como el de Mandela.
Y digo ésto porque, perdon si los molesto, y claro que no tengo que decir nada, estoy muy preocupado porque en esta lucha contra el recalentamiento climático
no he visto ninguna línea politica a nivel mundial para defender la Madre Tierra. Antes yo escuchaba el Africa del Sur que daba una línea política a nivel mundial.
En Bolivia, los nuevos dirigentes que no estaban en las Marchas, en los blocages, en la resistencia, que no conocen el gas lacrimógeno, el plomo, las balas, los que tienen otra mentalidad, Debemos arreglar ese problema. (...)
Yo no he sido un dirigente que ha luchado contra la dictadura militar. Pero a todo nivel, movimiento social, dirigente, hay que garantizar la democracia y continuar con este procesus para impedir todo regreso a la dictaura.
¿ Piensa Ud. que el MAS pueda extenderse a otros paises?
Bajo la conducción del imperio del capitalismo, hay una hegemonía del monopolio del capitalismo. Frente al monopolio, a la hegemonía del capitalismo, al Imperialismo que tiene encabeza los Estados Unidos, es necesario una rebelión de los pueblos, un alzamiento de los pueblos, contra sus gobiernos pro-imperialistas, capitalistas, coloniales. Antes, los diferentes imperios, los romanos, los ingleses, garantizaban las democracias; en revancha, los Estados Unidos garantizaban la democracia si los liberales ganaban las elecciones, y cuando perdían, había automaticamente un Golpe de Estado. Y las autoridades de la Iglesia Católica son cómplices; durante la Colonia y la República, se sirvieron de la Iglesia.
¿ Cómo se sirvieron de la Iglesia?
¿ Cómo puede ser cómplice de esa dominación, de ese pillage, de esa discriminación, de esa humillación, de esa pobresa?
Cuando no pudieron dominar por la cruz, dominaron por la Ley, y cuando no pudieron dominar por la Ley, dominaron por la espada. En La Paz, por ejemplo, en una familia de oligarcas, un hermano era cura, el otro hermano era abogado, el otro era militar. Eso existe aún en La Paz. Es así como nos dominaron.
Admiro y saludo la base de la Iglesia. En algunas provincias el cura es como el alcalde, el hace construir hospitales, escuelas, es sano, honesta. Las hermanas rezan. Juntos, conmigo, hemos ofrecido una ambulancia.
He vivido mucho. Cuando los gobiernos neoliberales nos han matado, nos han maltratado, ¿cuál jerarquía nos a defendido? Ninguna. Pero cuando hemos marchado, o bloqueado, y nos hemos acercado a los muros del gobierno, entonces, la Iglesia catolica y los mediadores han aparecido. Por ejemplo, un cura de La Paz llegaba en avión para hacerme salir del Chapare para dialogar en Cochabamba, otro llegaba para llevarme a Santa Cruz, delante del Cardenal,
cuando el pueblo se levantaba y daba golpes a las puertas del gobierno neoliberal . Pero cuando nos mataban no había nadie.
Todo nuestro respeto a la Asamblea de los Derechos del Hombre. Enseguida apareció la Defensora del Pueblo Ana María de Campero. Ana María de Campero no tiene bases en el Chapare. Una vez, recuerdo, había gente detenida en un hangar de la armada del aire en Cochabamba , y Ana María apareció. Ella se plantó allá para hacer salir los detenidos.
Entonces, si uno piensa en esas luchas desde la Colonia, antes no había sino FidelCastro que enfrentaba al capitalismo, pero de seguida aparecieron Hugo Chavez, y otros, y la lista creció. Y ese Golpe de Estado en Honduras es una advertencia a los que Bush llama " el ejedel mal". Para mí no es el eje del mal,
es el Eje por la Humanidad, por todas partes en el Mundo.
Por otra parte, el congreso de Honduras declara a Micheletti, (37) diputado de por vida, es ahora otro Pinochet, siguiendo el mismo estilo de dictadura.
Es la receta de Bush antes y de Obama hoy en día : proteger.
Antes, hubo varios Golpes de Estado en Bolivia. Aquí, me conviene , bien que cada año hallan elecciones, estoy muy contento, que sea un referendum revocatorio, ratificaciones sobre las políticas, es un manera de gobernar con el pueblo. Antes, en 24 horas, había tres presidentes militares. Cuando hice mi servicio militar, en el 78, conocí a tres presidentes en un año. Cuando entré, era Hugo Banzer despues Juan Pereda, y terminé mi servicio con David Padilla. Pero eso se repite con los gobiernos neoliberales. Con los cinco ultimos años gobiernos neoliberales , tuvimos en cada año un nuevo presidente.
Consolidar esta democracia no es fácil, felizmente lo estamos haciendo. Intentaron un Golpe de Estado, fracasaron. De manera democrática se plantaron con el referendum revocatorio, y hoy el pueblo avala nuestra acción.
Lo que nunca se había hecho, es que nosotros consolidamos la democracia representativa y tambien la participativa. Es la conciencia del pueblo, ademas con estabilidad macro-economica, pero hay que ahora resolver el problema de la microeconomía, ahí está el reto. Hemos tomado varias medidas, la ayuda a los niños, a las personas de edad, a las mujeres embarazadas, esto ayuda pero no es suficiente.
Si esto es la experiencia, por qué no compartir con los otros movimientos sociales. Yo estoy contento de haber expulsado al embajador de los Estados Unidos, la DEA (38) ya no es importante. Su participación es deseable pero ya no decisiva.
Recuerdo, por ejemplo, cuando fue elegido, varios miembros de la Banca Mundial, del FMI, vinieron, y les dije que no iban a dirigir la politica, somos nosotros los que vamos a decidir. Me miraron y se fueron. Luego, no aparecieron en siete meses, y volvieron y me indiccaron que querían apoyar el Plan Nacional de Desarrollo de Bolivia.
¿ Vino el FMI ?
Vinieron, pero no necesitamos sus recetas. La mejor receta posible viene del pueblo, organizado, que sus fuerzas sociales sean ciudadanas o sindicales.
El pueblo sabe cuales son sus revindicaciones, cules son sus problemas, y cuales son sus respuestas.
Entonces, or qué no continuar avanzando? Aquí, un partido ligado a los movimientos sociales antimperialistas ganó las elecciones, y hoy en día no hay bases militares, y la DEA estadounidense fue ejectada.
Es lo que pasará en Colombia.
En este aeropuerto del Chimoré donde el mismo Presidente y el Vicepresidente debían pedir permiso, para entrar, a la embajada de los Estados Unidos, ahora uno recibe a Lula, a Chavez. Antes, eso estaba prohibido.
Una vez, Carlos Mesa ( 39)me invitó a venir a debatir en el canal de televisión PAT, y me dijo por el teléfono : "Le pedí el permiso a laa embajada para que un avión entre y lo traiga aquí a dialogar". Pero como todo estaba bloqueado yo no pude ir hasta el aeropuerto.
Yo quiero organizar un gran encuentro con los movimientos sociales del mundo entero, no solamente para protestar sobre las bases militares, sino también para recuperar, defender los derechos de la Tierra Madre que es otro estandarte de la lucha contra el capitalismo (40).
Obama habló de relaciones y de respeto mutuo, una relación de par en par.
Bajo relaciones de respeto mutuo no se pueden instalar bases militares, ni enviar tropas a matar. Luchar contra el capitalismo, es luchar por la Paz social, ese es nuestro otro combate.
Fuente: Cambio.
Tradujo al francés: Sylvain Bruja par Primitiv- revisado por Maud Bellon para Investig' Action- michelcollon.info
Traduce al español Monica Chalbaud.
Entrevista a Evo Morales por la Revista Cambio, de Bolivia.
Notas:
1- Lider indigenista compañero de rut de Evo Morales y de Alvaro García Linera
2- muchacho
4-MAS-IPSP, Movimiento al Socialismo. Instrumento Politico para Soberania de los Pueblos4- periodico con base en la Paz, de izquierda y cercno al gobierno
5- 14 enero 2010
6- Pachamama, para toda América latina.
7- Bases militares en Colombia
8- Sobrenombre de Gonzalo Sanchez de Lozda
9- prefecto de Tarifa, miembro del MNR, partido de Sanchez de Lozada
10- principaloponente de Evo Morales, Manfred reyes Villa
11- las elecciones tendrán lugar en abril 2010
12- Manfred Reyes Villa.
13- comparando con Francia, el ministro del gobierno y el vicepresidente comparten de alguna manera el rol del primer ministro
14- ministro de la defensa de Goni
15- expresidente de la compañía aérea LAB.
16- exdelegado de Bolivia al Banco Mundial
17- embajador de EEUU para la epoca
18- campesinos sembradores de coca. , cultura de siglos, simbolo de soberania.
19- compañero, compañera.
20- vendedora que gusta de pelearse, chillona, poco fina.
21- Movimiento Nacionalista Revolucionario, de derecha
22- antes de 2005 y l elección de Evo, ningún presidente fue elegido por mayoria absoluta...
23- Union Democratica y Popular, alianza de partidos de izquierda, como el MIR y el Partdo Comunista.
24- Accion Democratica nacional, de extrema derecha
25- bandera a cuadros de colores, simbolo de pueblos andinos
26- región productra de coca
27- capital de Boliviaç
28- barrio rico sur de La Paz
29- Evo precisa que el MAS nació en Sta. Cruz, que es bastion de derecha
30- candidato a la presidencia en 2009
31- Conciencia de patria, creado por Carlos palenque, uno de los primeros indigenas en lanzarse a la politica.
32- una forma de lucha en Bolivia es bloquear las carreteras
33- parte Este de Bolivia
34- diputado de una circunscripcion.
35- Reagrupasión de organizacion indigenas, campesinas, originarias
36- en Abrill 2010, elecciones de gobernadores
37- militar cabeza del Golpe de Edo. en Honduras
38- agencia estadounidense de lucha contra drogas.
39- presidente de Bolivia despues de la fuga de Goni, 2005.
40- Evo evoca la conferencia que va a organizar en bril en Bolivia, como contra de Cumbre de Copenhague.
jueves, 7 de enero de 2010
LAS ALTERNATIVAS ANTICAPITALISTAS
07-01-2010
Entrevista con Josep Maria Antentas y Esther Vivas sobre su libro
"Diez años después de Seattle la necesidad de una alternativa anticapitalista es más evidente para muchos activistas"
Salvador López Arnal
Rebelión
Josep Maria Antentas es profesor de sociología en la Universidad Autónoma de Barcelona y miembro del QUIT (Centre d’Estudis Sociològics sobre la Vida Quotidiana i el treball). Esther Vivas es periodista y forma parte del CEMS (Centre d’Estudis sobre Moviments Socials de la Universitat Pompeu Fabra). Autores de muy diversas, conocidas y reconocidas publicaciones sobre soberanía alimentaria, movimientos alterglobalizadores, cadenas de distribución y deuda externa, son además de ello, y en consistencia con ello y con la undécima tesis marxiana, activistas incansables, luchadores que piensan con su propia cabeza y con un alma alzada contra todo tipo de injusticias. De esos admirables militantes, que, como quería Brecht y cantaba Silvio Rodríguez, combaten toda la vida y son, con ello, imprescindibles, simplemente imprescindibles.
La conversación que hemos mantenido se centra en su último libro: De Seattle a la crisis de Wall Street. Algunas de sus numerosas publicaciones y artículos pueden verse en: http://esthervivas.wordpress.com.
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Vuestra última publicación, última si no ando errado (es muy posible que tengáis alguna o varias más en la recámara), lleva por título De Seattle a la crisis de Wall Street. ¿Qué materiales componen este nuevo libro?
Esther Vivas: El libro está compuesto por varios artículos que repasan los diez años de protesta del movimiento “antiglobalización”, haciendo especial hincapié en las movilizaciones en el Estado español, en las citas internacionales más relevantes, y en las alternativas que se plantean. Intentamos ofrecer una panorámica retrospectiva que permita tener una comprensión de conjunto de lo que ha sido esta década de resistencias globales.
La batalla de Seattle afirmáis inauguró un período de auge del movimiento antiglobalización. ¿Por qué fue tan importante lo sucedido en Seattle? ¿No hemos exagerado un poco?
Esther Vivas: Seattle marcó un punto de inflexión en el ascenso de las movilizaciones “antiglobalización” que se habían ido gestando durante toda la década de los años noventa. Los inesperados acontecimientos de Seattle tuvieron un fuerte impacto político, social y mediático por el lugar donde sucedieron, en el corazón de los Estados Unidos, y en una ciudad símbolo de la “nueva economía”, así como por la radicalidad de las protestas, con el bloqueo físico de la sesión de inaugural del Encuentro Ministerial de la OMC, y por el fiasco y parálisis de las negociaciones debido a los desacuerdos entre los países del Sur y los Estados Unidos y la Unión Europea. Seattle inspiró a toda una nueva generación militante, marcando un antes y un después en la percepción que la opinión pública mundial tenía sobre la globlización neoliberal y sus artífices.
Josep Maria Antentas: Cuando irrumpió el movimiento en Seattle, las primeras reacciones de los medios de comunicación y de los círculos políticos y económicos fue denunciarlo como una amalgama incoherente de grupos con demandas contradictorias sin futuro. Contrariamente a ello, el empuje de Seattle se rebeló no como algo efímero, sino como el inicio de una nueva etapa, de un ciclo internacional de luchas que tomaba a la crítica a la globalización como su elemento motriz. No muchos años después de la proclamación del “nuevo orden mundial” de Bush padre, de las tesis del fin de la historia de Fukuyama y del apogeo del neoliberalismo, codificado en el Consenso de Washington, emergía un movimiento que lo impugnaba. Con la irrupción de esta ola “antiglobalizadora” miles de personas se identificaron con las protestas emergentes y tuvieron la sensación de formar parte de un mismo movimiento y compartir unos objetivos comunes, y parecía que cada vez más sectores empezaban a ver sus problemas concretos desde una óptica global y a percibirlos, difusamente, como parte de un proceso más general.
Habláis a lo largo del libro de movimiento sociales. ¿Qué es un movimiento social? ¿Es antagónico a los partidos tradicionales de izquierda?
Esther Vivas: El debate sobre la política y la relación entre partidos y los movimientos sociales es algo que ha ido evolucionando en el seno del movimiento a lo largo de estos diez últimos años. Tras Seattle hubo un cierto optimismo “antiglobalizador” y los discursos dominantes eran los de Negri, Holloway... como ‘cambiar el mundo sin tomar el poder’, entre otros. Pero con el paso del tiempo, y a medida que el movimiento se iba confrontando a nuevas pruebas y retos, esta dinámica fue cambiando. La nueva situación política tras el 11S y el impulso de la ‘guerra global contra el terrorismo’, la dificultad por parar las políticas neoliberales, el ascenso de experiencias gubernamentales de izquierda en Latinoamérica, ya fuesen fallidas, como la de Lula en Brasil, o positivas, aunque contradictorias, como las de Venezuela, Bolivia, Ecuador.... evidenciaron, de forma incipiente y contradictoria, los límites del “movimentismo” y de la ilusión de autosuficiencia de los movimientos sociales. Cambiar el mundo se ha revelado en estos diez años como una tarea mucho más difícil de lo que imaginaron la mayoría de los manifestantes en Seattle y esto plantea debates estratégicos y la cuestión de dar también una respuesta en el terreno político.
Josep Maria Antentas: El gran reto de fondo es articular un referente político atractivo para el grueso de militantes hoy desorganizados, para los sindicalistas combativos y los activistas sociales, que a pesar de luchar contra las políticas de la izquierda social-liberal se encuentran con el dilema de votar instrumentalmente por ésta (o por opciones subalternas) frente a la derecha o quedarse en la abstención resignada. Sigue habiendo mucho escepticismo entre el grueso de los activistas sociales acerca de la posibilidad de articular una alternativa anticapitalista en el plano político, pero es verdad que hoy, diez años después de Seattle, su necesidad va apareciendo como más evidente ante los ojos de muchos activistas, aunque muchas veces de forma imprecisa o contradictoria.
Los movimientos sociales tradicionales (feminismo, antimilitarismo, desobediencia civil), ¿se han integrado bien en los movimientos antiglobalizadores?
Josep Maria Antentas: El movimiento “antiglobalización” atrajo a una amplia variedad de grupos, organizaciones..., y tomó rápidamente la forma de un movimiento generalista y desarrolló una identidad abierta e inclusiva, que compatibilizaba la crítica general con el respeto de las problemáticas particulares. De ahí su caracterización como “movimiento de movimientos” que, aunque creo que era excesivamente optimista, al menos capturaba bien la forma del movimiento en su fase de expansión.
Esther Vivas: En el transcurso de las contra-cumbres y los foros sociales han coexistido una gran variedad de movimientos y organizaciones de temática y naturaleza muy distinta, desde feministas pasando por campesinos, ONGs, ecologistas, sindicalistas, antiguerra, etc. Aunque su peso relativo en el movimiento “antiglobalización” ha sido variable, casi todas las temáticas han encontrado su espacio en los foros y campañas que se han llevado a cabo. Al comienzo del movimiento algunas organizaciones nacidas en un periodo anterior tuvieron dificultad para adaptarse al nuevo periodo. No todos entendieron, en un primer momento, el significado del ascenso de la “antiglobalización”, aunque posteriormente la mayor parte de ellos participaron activamente en el mismo.
Decidme algún éxito importante del movimiento antiglobalización durante todos estos años.
Esther Vivas: La realidad es que el movimiento ha tenido muy pocas victorias concretas y su capacidad para detener políticas regresivas o arrancar demandas ha sido muy limitada y cuando se han conseguido éstas han sido, a menudo, precarias o temporales. Pero en cambio el movimiento “antiglobalización” ha tenido un papel fundamental en contribuir a deslegitimar al neoliberalismo y a las instituciones internacionales como el Banco Mundial, el Fondo Monetario Internacional, la Organización Mundial del Comercio... consiguiendo colocar en el centro del debate las actividades de estas instituciones y el cuestionamiento de las mismas.
Josep Maria Antentas: Las protestas “antiglobalización” significaron el retorno de la movilización social, pero remontando desde niveles muy bajos. Consiguieron canalizar el malestar frente al neoliberalismo y contribuir a su erosión en el terreno simbólico e ideológico. El movimiento en estos diez años consiguió cambios de discurso, medidas retóricas, el reconocimiento formal de problemas y la necesidad de afrontarlos, pero no transformaciones de fondo, ni la parálisis de la lógica imperante, debido a la muy desfavorable correlación de fuerzas existente a escala global.
Uno de los artículos que habéis recogido lleva por título: “El Banco Mundial descarrila en Barcelona”. ¿Por qué descarriló? ¿Pensáis que llegaron a tener miedo o a dudar frente al empuje del movimiento?
Josep Maria Antentas: La conferencia del BM prevista en Barcelona era una actividad relativamente menor. A pesar de ello, el sólo anuncio de la presencia del Banco Mundial en Barcelona levantó un gran revuelo y actuó como una formidable “palanca” militante. Estábamos entonces en el momento de mayor empuje y visibilidad mediática del movimiento. Ante el revuelo montado por la movilización prevista, en un contexto donde las instituciones internacionales estaban en el centro de todas las críticas y se encontraban en la diana de un movimiento en ascenso, el Banco Mundial pensó que era mejor anular la actividad que no exponerse de nuevo a otro desgaste fuerte y pagó el precio simbólico de la cancelación de la conferencia.
Esther Vivas: Las movilizaciones, en junio del 2001, contra la conferencia que tenía que celebrar el Banco Mundial fueron un momento clave para el lanzamiento del movimiento “antiglobalización” en Catalunya y en el Estado español. En aquel momento, en plena fase de ascenso y de empuje inicial, la cancelación de esta conferencia fue una victoria simbólica para el movimiento. La campaña permitió la convergencia de un amplio abanico de colectivos, en un proceso preparatorio que contó con un gran dinamismo interno y un cierto optimismo militante.
La pregunta es muy amplia, pero os pido una respuesta breve: ¿qué balance hacéis de esta década de movilizaciones?
Josep Maria Antentas: El balance es contradictorio. Esta década de luchas ha mostrado que, contrariamente al discurso oficial triunfante de comienzos de los noventa, la historia no terminó y la resistencia al capitalismo tampoco. Hemos asistido al nacimiento de un nuevo ciclo internacional de luchas, a importantes procesos de removilización social y a la radicalización de capas significativas de la juventud. Pero las luchas sociales en estos últimos años han tenido una lógica globalmente defensiva y no han conseguido victorias que permitieran acumular fuerzas sólidamente y romper su carácter discontinuo e inestable. La excepción ha sido América Latina donde la crisis del modelo neoliberal ha sido profunda y el ascenso de los movimientos populares significativo, aunque la situación en el continente permanece incierta y abierta.
El libro traza un arco que finaliza con la crisis de Wall Street. ¿Cómo pensáis esta crisis? ¿Es una crisis financiera, inmobiliaria, de la especulación desmedida, del capitalismo?
Esther Vivas: La crisis actual es una crisis sistémica, una de las grandes crisis históricas del capitalismo, que tiene múltiples dimensiones, económica, financiera, social, ecológica, energética, alimentaria. Es importante combatir la explicación “oficial” que dice que la crisis es un mero problema financiero, resultado de los “excesos” de un puñado de banqueros y empresarios avariciosos e irresponsables. Es necesario señalar las causas de fondo de la crisis y denunciar los recientes discursos oficiales que nos quieren hacer creer que lo peor de la crisis pasó y que la salida es cosa de poco tiempo. De crisis tenemos y para rato.
Citáis en la presentación unas palabras de Daniel Bensaid: “la crisis es también una crisis de las soluciones imaginadas para superar las crisis pasadas”. ¿Pensáis entonces que los portavoces más representativos del capital no tienen soluciones novedosas en su agenda? ¿Qué debería señalar la izquierda entonces como “solución”? ¿La generación así en abstracto de una economía socialista?
Esther Vivas: Las políticas implementadas a lo largo de este año y las medidas propuestas por los líderes del G20 buscan mantener la lógica del actual modelo, realizando sólo cambios superficiales que permitan apuntalar los cimientos del sistema. Detrás de esta retórica, de frases grandilocuentes y proclamas de “refundación” del capitalismo, lo que hay es esencialmente un intento de transferir el coste de la crisis a los sectores populares, a las y los trabajadores, y socializar las pérdidas. Frente a ello, es necesario plantear otra agenda portadora de una lógica de ruptura con el actual orden de cosas. Es el momento de profundizar y radicalizar las alternativas, en el sentido de ir a la raíz de los problemas, de apuntar hacia el “núcleo duro” del actual sistema económico y no conformarse con retoques cosméticos, con la “moralización” del capitalismo o, simplemente, con la domesticación de sus “excesos” neoliberales.
Josep Maria Antentas: Ante la crisis un mero enfoque “antineoliberal” no basta. Pasar al “anticapitalismo” consecuente aparece como un desarrollo estratégico necesario para avanzar hacia este “otro mundo posible” defendido por el movimiento “antiglobalización”. Vista la realidad, el anticapitalismo aparece hoy como un doble imperativo, moral y estratégico, insoslayable. A veces se crítica al término por su carácter negativo, pero esto es sólo una verdad a medias pues el “anticapitalismo”, tal y como lo entendemos buena parte de quienes nos situamos en este campo, desemboca directamente en la formulación de propuestas alternativas a las políticas dominantes que apuntan hacia otro modelo de sociedad. Se empieza por el rechazo a lo existente para pasar después a la defensa de otra lógica opuesta a la del capital y la dominación. En la fase actual tenemos todavía dificultades para expresar una perspectiva estratégica “en positivo” y por afirmar tanto una perspectiva revolucionaria de transformación, como un horizonte de sociedad alternativo. Hacen falta todavía nuevas experiencias fundadoras para imponer nuevos conceptos o recuperar los antiguos para designar un proyecto de sociedad alternativo.
¿Sigue vivo el movimiento antiglobalización en vuestra opinión?
Esther Vivas: El movimiento ha ido evolucionando y transformándose a lo largo de estos diez años. A partir de finales del 2003 y comienzos del 2004, después de un primer periodo marcado por la centralidad y la visibilidad de las protestas “antiglobalización” primero y “antiguerra” después, las luchas sociales tendieron hacia una mayor dispersión y fragmentación. La imagen de un movimiento internacional coordinado, que actuaba como polo de atracción y de referencia, desapareció. El impulso inicial se agotó y el movimiento afrontó una fuerte crisis de perspectivas y crecientes dilemas estratégicos, pero es necesario señalar como de esas campañas, protestas y movilizaciones ha quedado un tejido fértil de iniciativas a nivel local y nacional que son, podríamos decir, “herederas” de Seattle.
Josep Maria Antentas: Creo que para entender la dinámica de las luchas en los últimos años tendríamos que diferenciar entre “resistencias a la globalización” y movimiento “antiglobalización”. Así, podemos decir que los últimos años hemos asistido a un aumento, aunque muy desigual y en medio de fuertes dificultades, de las “resistencias a la globalización”, entendidas como el conjunto de luchas frente a la globalización neoliberal (ya sean de ámbito local, nacional, sectorial o general), pero una pérdida de centralidad y empuje del movimiento “antiglobalización”, entendido como un movimiento de alcance internacional formado por un conjunto de organizaciones y colectivos que se ha expresado públicamente a través de contra-cumbres e iniciativas y campañas internacionales.
¿A qué retos se enfrentan en vuestra opinión los movimientos sociales contemporáneos?
Josep Maria Antentas: Tenemos por delante el desafío de transformar el malestar actual en acción colectiva y en el fortalecimiento de la izquierda social y política. La situación actual es paradójica. El descrédito del actual modelo es enorme y también lo es el malestar acumulado frente a él. Pero tenemos muchas dificultades para traducir este descrédito y malestar en resistencia colectiva. Ante un contexto de crisis, las reacciones de las y los trabajadores pueden estar dominadas por el desánimo, el miedo y el egoísmo, o por la rabia ante la injusticia, la movilización colectiva y la solidaridad. Y de momento parecen predominar en parte los primeros, aunque creo que no hay que ser pesimistas, y pensar que estamos todavía en una primera fase.
Esther Vivas: Es necesario trabajar para fortalecer la auto-organización desde abajo, en los centros de trabajo, estudio, barrio, y al mismo tiempo buscar la articulación y la coordinación de las distintas luchas. Hay que evitar que éstas queden aisladas y crear sinergias y espacios de convergencia.
¿Seguís creyendo que otro mundo es necesario? ¿Creéis que es posible? ¿Sabrías dibujar alguna arista de ese nuevo mundo más afable y justo?
Esther Vivas: Francamente, viendo como hoy funciona el mundo, es difícil negar la necesidad de “cambiarlo de base”. La crisis ha confirmado las críticas del movimiento “antiglobalización”. Lo que se denunciaba ya en Seattle es ahora todavía más flagrante y las alternativas que desde entonces se proponen son más necesarias que nunca.
Josep Maria Antentas: No existe un modelo alternativo acabado, pero si criterios e ideas fuerza que dibujan sus contornos generales, expresados por eslóganes como “el mundo no es una mercancía” y por las demandas y propuestas contenidas en las declaraciones de las asambleas de movimientos sociales de los Foros Sociales o en múltiples campañas unitarias. Todo esto, junto con las pequeñas experiencias alternativas en marcha ya en el mundo real, marca el horizonte general de referencia para las luchas.
Rebelión ha publicado este artículo a petición expresa del autor y entrevistados mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.
http://creativecommons.org/licenses/by-nc-nd/2.5/es/
Entrevista con Josep Maria Antentas y Esther Vivas sobre su libro
"Diez años después de Seattle la necesidad de una alternativa anticapitalista es más evidente para muchos activistas"
Salvador López Arnal
Rebelión
Josep Maria Antentas es profesor de sociología en la Universidad Autónoma de Barcelona y miembro del QUIT (Centre d’Estudis Sociològics sobre la Vida Quotidiana i el treball). Esther Vivas es periodista y forma parte del CEMS (Centre d’Estudis sobre Moviments Socials de la Universitat Pompeu Fabra). Autores de muy diversas, conocidas y reconocidas publicaciones sobre soberanía alimentaria, movimientos alterglobalizadores, cadenas de distribución y deuda externa, son además de ello, y en consistencia con ello y con la undécima tesis marxiana, activistas incansables, luchadores que piensan con su propia cabeza y con un alma alzada contra todo tipo de injusticias. De esos admirables militantes, que, como quería Brecht y cantaba Silvio Rodríguez, combaten toda la vida y son, con ello, imprescindibles, simplemente imprescindibles.
La conversación que hemos mantenido se centra en su último libro: De Seattle a la crisis de Wall Street. Algunas de sus numerosas publicaciones y artículos pueden verse en: http://esthervivas.wordpress.com.
*
Vuestra última publicación, última si no ando errado (es muy posible que tengáis alguna o varias más en la recámara), lleva por título De Seattle a la crisis de Wall Street. ¿Qué materiales componen este nuevo libro?
Esther Vivas: El libro está compuesto por varios artículos que repasan los diez años de protesta del movimiento “antiglobalización”, haciendo especial hincapié en las movilizaciones en el Estado español, en las citas internacionales más relevantes, y en las alternativas que se plantean. Intentamos ofrecer una panorámica retrospectiva que permita tener una comprensión de conjunto de lo que ha sido esta década de resistencias globales.
La batalla de Seattle afirmáis inauguró un período de auge del movimiento antiglobalización. ¿Por qué fue tan importante lo sucedido en Seattle? ¿No hemos exagerado un poco?
Esther Vivas: Seattle marcó un punto de inflexión en el ascenso de las movilizaciones “antiglobalización” que se habían ido gestando durante toda la década de los años noventa. Los inesperados acontecimientos de Seattle tuvieron un fuerte impacto político, social y mediático por el lugar donde sucedieron, en el corazón de los Estados Unidos, y en una ciudad símbolo de la “nueva economía”, así como por la radicalidad de las protestas, con el bloqueo físico de la sesión de inaugural del Encuentro Ministerial de la OMC, y por el fiasco y parálisis de las negociaciones debido a los desacuerdos entre los países del Sur y los Estados Unidos y la Unión Europea. Seattle inspiró a toda una nueva generación militante, marcando un antes y un después en la percepción que la opinión pública mundial tenía sobre la globlización neoliberal y sus artífices.
Josep Maria Antentas: Cuando irrumpió el movimiento en Seattle, las primeras reacciones de los medios de comunicación y de los círculos políticos y económicos fue denunciarlo como una amalgama incoherente de grupos con demandas contradictorias sin futuro. Contrariamente a ello, el empuje de Seattle se rebeló no como algo efímero, sino como el inicio de una nueva etapa, de un ciclo internacional de luchas que tomaba a la crítica a la globalización como su elemento motriz. No muchos años después de la proclamación del “nuevo orden mundial” de Bush padre, de las tesis del fin de la historia de Fukuyama y del apogeo del neoliberalismo, codificado en el Consenso de Washington, emergía un movimiento que lo impugnaba. Con la irrupción de esta ola “antiglobalizadora” miles de personas se identificaron con las protestas emergentes y tuvieron la sensación de formar parte de un mismo movimiento y compartir unos objetivos comunes, y parecía que cada vez más sectores empezaban a ver sus problemas concretos desde una óptica global y a percibirlos, difusamente, como parte de un proceso más general.
Habláis a lo largo del libro de movimiento sociales. ¿Qué es un movimiento social? ¿Es antagónico a los partidos tradicionales de izquierda?
Esther Vivas: El debate sobre la política y la relación entre partidos y los movimientos sociales es algo que ha ido evolucionando en el seno del movimiento a lo largo de estos diez últimos años. Tras Seattle hubo un cierto optimismo “antiglobalizador” y los discursos dominantes eran los de Negri, Holloway... como ‘cambiar el mundo sin tomar el poder’, entre otros. Pero con el paso del tiempo, y a medida que el movimiento se iba confrontando a nuevas pruebas y retos, esta dinámica fue cambiando. La nueva situación política tras el 11S y el impulso de la ‘guerra global contra el terrorismo’, la dificultad por parar las políticas neoliberales, el ascenso de experiencias gubernamentales de izquierda en Latinoamérica, ya fuesen fallidas, como la de Lula en Brasil, o positivas, aunque contradictorias, como las de Venezuela, Bolivia, Ecuador.... evidenciaron, de forma incipiente y contradictoria, los límites del “movimentismo” y de la ilusión de autosuficiencia de los movimientos sociales. Cambiar el mundo se ha revelado en estos diez años como una tarea mucho más difícil de lo que imaginaron la mayoría de los manifestantes en Seattle y esto plantea debates estratégicos y la cuestión de dar también una respuesta en el terreno político.
Josep Maria Antentas: El gran reto de fondo es articular un referente político atractivo para el grueso de militantes hoy desorganizados, para los sindicalistas combativos y los activistas sociales, que a pesar de luchar contra las políticas de la izquierda social-liberal se encuentran con el dilema de votar instrumentalmente por ésta (o por opciones subalternas) frente a la derecha o quedarse en la abstención resignada. Sigue habiendo mucho escepticismo entre el grueso de los activistas sociales acerca de la posibilidad de articular una alternativa anticapitalista en el plano político, pero es verdad que hoy, diez años después de Seattle, su necesidad va apareciendo como más evidente ante los ojos de muchos activistas, aunque muchas veces de forma imprecisa o contradictoria.
Los movimientos sociales tradicionales (feminismo, antimilitarismo, desobediencia civil), ¿se han integrado bien en los movimientos antiglobalizadores?
Josep Maria Antentas: El movimiento “antiglobalización” atrajo a una amplia variedad de grupos, organizaciones..., y tomó rápidamente la forma de un movimiento generalista y desarrolló una identidad abierta e inclusiva, que compatibilizaba la crítica general con el respeto de las problemáticas particulares. De ahí su caracterización como “movimiento de movimientos” que, aunque creo que era excesivamente optimista, al menos capturaba bien la forma del movimiento en su fase de expansión.
Esther Vivas: En el transcurso de las contra-cumbres y los foros sociales han coexistido una gran variedad de movimientos y organizaciones de temática y naturaleza muy distinta, desde feministas pasando por campesinos, ONGs, ecologistas, sindicalistas, antiguerra, etc. Aunque su peso relativo en el movimiento “antiglobalización” ha sido variable, casi todas las temáticas han encontrado su espacio en los foros y campañas que se han llevado a cabo. Al comienzo del movimiento algunas organizaciones nacidas en un periodo anterior tuvieron dificultad para adaptarse al nuevo periodo. No todos entendieron, en un primer momento, el significado del ascenso de la “antiglobalización”, aunque posteriormente la mayor parte de ellos participaron activamente en el mismo.
Decidme algún éxito importante del movimiento antiglobalización durante todos estos años.
Esther Vivas: La realidad es que el movimiento ha tenido muy pocas victorias concretas y su capacidad para detener políticas regresivas o arrancar demandas ha sido muy limitada y cuando se han conseguido éstas han sido, a menudo, precarias o temporales. Pero en cambio el movimiento “antiglobalización” ha tenido un papel fundamental en contribuir a deslegitimar al neoliberalismo y a las instituciones internacionales como el Banco Mundial, el Fondo Monetario Internacional, la Organización Mundial del Comercio... consiguiendo colocar en el centro del debate las actividades de estas instituciones y el cuestionamiento de las mismas.
Josep Maria Antentas: Las protestas “antiglobalización” significaron el retorno de la movilización social, pero remontando desde niveles muy bajos. Consiguieron canalizar el malestar frente al neoliberalismo y contribuir a su erosión en el terreno simbólico e ideológico. El movimiento en estos diez años consiguió cambios de discurso, medidas retóricas, el reconocimiento formal de problemas y la necesidad de afrontarlos, pero no transformaciones de fondo, ni la parálisis de la lógica imperante, debido a la muy desfavorable correlación de fuerzas existente a escala global.
Uno de los artículos que habéis recogido lleva por título: “El Banco Mundial descarrila en Barcelona”. ¿Por qué descarriló? ¿Pensáis que llegaron a tener miedo o a dudar frente al empuje del movimiento?
Josep Maria Antentas: La conferencia del BM prevista en Barcelona era una actividad relativamente menor. A pesar de ello, el sólo anuncio de la presencia del Banco Mundial en Barcelona levantó un gran revuelo y actuó como una formidable “palanca” militante. Estábamos entonces en el momento de mayor empuje y visibilidad mediática del movimiento. Ante el revuelo montado por la movilización prevista, en un contexto donde las instituciones internacionales estaban en el centro de todas las críticas y se encontraban en la diana de un movimiento en ascenso, el Banco Mundial pensó que era mejor anular la actividad que no exponerse de nuevo a otro desgaste fuerte y pagó el precio simbólico de la cancelación de la conferencia.
Esther Vivas: Las movilizaciones, en junio del 2001, contra la conferencia que tenía que celebrar el Banco Mundial fueron un momento clave para el lanzamiento del movimiento “antiglobalización” en Catalunya y en el Estado español. En aquel momento, en plena fase de ascenso y de empuje inicial, la cancelación de esta conferencia fue una victoria simbólica para el movimiento. La campaña permitió la convergencia de un amplio abanico de colectivos, en un proceso preparatorio que contó con un gran dinamismo interno y un cierto optimismo militante.
La pregunta es muy amplia, pero os pido una respuesta breve: ¿qué balance hacéis de esta década de movilizaciones?
Josep Maria Antentas: El balance es contradictorio. Esta década de luchas ha mostrado que, contrariamente al discurso oficial triunfante de comienzos de los noventa, la historia no terminó y la resistencia al capitalismo tampoco. Hemos asistido al nacimiento de un nuevo ciclo internacional de luchas, a importantes procesos de removilización social y a la radicalización de capas significativas de la juventud. Pero las luchas sociales en estos últimos años han tenido una lógica globalmente defensiva y no han conseguido victorias que permitieran acumular fuerzas sólidamente y romper su carácter discontinuo e inestable. La excepción ha sido América Latina donde la crisis del modelo neoliberal ha sido profunda y el ascenso de los movimientos populares significativo, aunque la situación en el continente permanece incierta y abierta.
El libro traza un arco que finaliza con la crisis de Wall Street. ¿Cómo pensáis esta crisis? ¿Es una crisis financiera, inmobiliaria, de la especulación desmedida, del capitalismo?
Esther Vivas: La crisis actual es una crisis sistémica, una de las grandes crisis históricas del capitalismo, que tiene múltiples dimensiones, económica, financiera, social, ecológica, energética, alimentaria. Es importante combatir la explicación “oficial” que dice que la crisis es un mero problema financiero, resultado de los “excesos” de un puñado de banqueros y empresarios avariciosos e irresponsables. Es necesario señalar las causas de fondo de la crisis y denunciar los recientes discursos oficiales que nos quieren hacer creer que lo peor de la crisis pasó y que la salida es cosa de poco tiempo. De crisis tenemos y para rato.
Citáis en la presentación unas palabras de Daniel Bensaid: “la crisis es también una crisis de las soluciones imaginadas para superar las crisis pasadas”. ¿Pensáis entonces que los portavoces más representativos del capital no tienen soluciones novedosas en su agenda? ¿Qué debería señalar la izquierda entonces como “solución”? ¿La generación así en abstracto de una economía socialista?
Esther Vivas: Las políticas implementadas a lo largo de este año y las medidas propuestas por los líderes del G20 buscan mantener la lógica del actual modelo, realizando sólo cambios superficiales que permitan apuntalar los cimientos del sistema. Detrás de esta retórica, de frases grandilocuentes y proclamas de “refundación” del capitalismo, lo que hay es esencialmente un intento de transferir el coste de la crisis a los sectores populares, a las y los trabajadores, y socializar las pérdidas. Frente a ello, es necesario plantear otra agenda portadora de una lógica de ruptura con el actual orden de cosas. Es el momento de profundizar y radicalizar las alternativas, en el sentido de ir a la raíz de los problemas, de apuntar hacia el “núcleo duro” del actual sistema económico y no conformarse con retoques cosméticos, con la “moralización” del capitalismo o, simplemente, con la domesticación de sus “excesos” neoliberales.
Josep Maria Antentas: Ante la crisis un mero enfoque “antineoliberal” no basta. Pasar al “anticapitalismo” consecuente aparece como un desarrollo estratégico necesario para avanzar hacia este “otro mundo posible” defendido por el movimiento “antiglobalización”. Vista la realidad, el anticapitalismo aparece hoy como un doble imperativo, moral y estratégico, insoslayable. A veces se crítica al término por su carácter negativo, pero esto es sólo una verdad a medias pues el “anticapitalismo”, tal y como lo entendemos buena parte de quienes nos situamos en este campo, desemboca directamente en la formulación de propuestas alternativas a las políticas dominantes que apuntan hacia otro modelo de sociedad. Se empieza por el rechazo a lo existente para pasar después a la defensa de otra lógica opuesta a la del capital y la dominación. En la fase actual tenemos todavía dificultades para expresar una perspectiva estratégica “en positivo” y por afirmar tanto una perspectiva revolucionaria de transformación, como un horizonte de sociedad alternativo. Hacen falta todavía nuevas experiencias fundadoras para imponer nuevos conceptos o recuperar los antiguos para designar un proyecto de sociedad alternativo.
¿Sigue vivo el movimiento antiglobalización en vuestra opinión?
Esther Vivas: El movimiento ha ido evolucionando y transformándose a lo largo de estos diez años. A partir de finales del 2003 y comienzos del 2004, después de un primer periodo marcado por la centralidad y la visibilidad de las protestas “antiglobalización” primero y “antiguerra” después, las luchas sociales tendieron hacia una mayor dispersión y fragmentación. La imagen de un movimiento internacional coordinado, que actuaba como polo de atracción y de referencia, desapareció. El impulso inicial se agotó y el movimiento afrontó una fuerte crisis de perspectivas y crecientes dilemas estratégicos, pero es necesario señalar como de esas campañas, protestas y movilizaciones ha quedado un tejido fértil de iniciativas a nivel local y nacional que son, podríamos decir, “herederas” de Seattle.
Josep Maria Antentas: Creo que para entender la dinámica de las luchas en los últimos años tendríamos que diferenciar entre “resistencias a la globalización” y movimiento “antiglobalización”. Así, podemos decir que los últimos años hemos asistido a un aumento, aunque muy desigual y en medio de fuertes dificultades, de las “resistencias a la globalización”, entendidas como el conjunto de luchas frente a la globalización neoliberal (ya sean de ámbito local, nacional, sectorial o general), pero una pérdida de centralidad y empuje del movimiento “antiglobalización”, entendido como un movimiento de alcance internacional formado por un conjunto de organizaciones y colectivos que se ha expresado públicamente a través de contra-cumbres e iniciativas y campañas internacionales.
¿A qué retos se enfrentan en vuestra opinión los movimientos sociales contemporáneos?
Josep Maria Antentas: Tenemos por delante el desafío de transformar el malestar actual en acción colectiva y en el fortalecimiento de la izquierda social y política. La situación actual es paradójica. El descrédito del actual modelo es enorme y también lo es el malestar acumulado frente a él. Pero tenemos muchas dificultades para traducir este descrédito y malestar en resistencia colectiva. Ante un contexto de crisis, las reacciones de las y los trabajadores pueden estar dominadas por el desánimo, el miedo y el egoísmo, o por la rabia ante la injusticia, la movilización colectiva y la solidaridad. Y de momento parecen predominar en parte los primeros, aunque creo que no hay que ser pesimistas, y pensar que estamos todavía en una primera fase.
Esther Vivas: Es necesario trabajar para fortalecer la auto-organización desde abajo, en los centros de trabajo, estudio, barrio, y al mismo tiempo buscar la articulación y la coordinación de las distintas luchas. Hay que evitar que éstas queden aisladas y crear sinergias y espacios de convergencia.
¿Seguís creyendo que otro mundo es necesario? ¿Creéis que es posible? ¿Sabrías dibujar alguna arista de ese nuevo mundo más afable y justo?
Esther Vivas: Francamente, viendo como hoy funciona el mundo, es difícil negar la necesidad de “cambiarlo de base”. La crisis ha confirmado las críticas del movimiento “antiglobalización”. Lo que se denunciaba ya en Seattle es ahora todavía más flagrante y las alternativas que desde entonces se proponen son más necesarias que nunca.
Josep Maria Antentas: No existe un modelo alternativo acabado, pero si criterios e ideas fuerza que dibujan sus contornos generales, expresados por eslóganes como “el mundo no es una mercancía” y por las demandas y propuestas contenidas en las declaraciones de las asambleas de movimientos sociales de los Foros Sociales o en múltiples campañas unitarias. Todo esto, junto con las pequeñas experiencias alternativas en marcha ya en el mundo real, marca el horizonte general de referencia para las luchas.
Rebelión ha publicado este artículo a petición expresa del autor y entrevistados mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.
http://creativecommons.org/licenses/by-nc-nd/2.5/es/
miércoles, 6 de enero de 2010
LA SOBERANIA SE RECUPERA ?
06-01-2010
Procesos politicos latinoamericanos frente a los desafios de la economía: Entrevista al investigador haitiano Camile Chalmers
Recuperando soberanía
Natalia Aruguete y Walter Isaia
Página/12
Se están desarrollando cambios importantes en América latina, con resultados sustanciales en términos del control de espacios estratégicos políticos y económicos. La reacción es una fuerte resistencia de los establishments locales.
Camile Chalmers propone promover la integración en América latina desde una mirada distinta de desarrollo, que aparte al mercado del centro de la escena y priorice las “necesidades de los pueblos”. El ALBA cumple con esas máximas, según el investigador haitiano. Invitado por el Centro de Estudios Económicos Cemop (Fundación Madres de Plaza de Mayo), Chalmers estuvo en Buenos Aires y dialogó con Cash sobre las transformaciones que se están dando en la región, en pos de una recuperación de la soberanía política y económica, y advirtió sobre la necesidad de aprovechar esos cambios para redefinir el proyecto de integración latinoamericana.
¿Qué desafíos enfrenta la región en términos de integración?
–América latina es el único espacio continental donde pasamos de la resistencia al neoliberalismo a la construcción de alternativas. Por eso tiene un peso determinante para el futuro de la humanidad. Por supuesto que hay contextos nacionales con factores políticos, económicos y sociales distintos, pero los pueblos del continente están recuperando su soberanía sobre los recursos estratégicos y sobre la política. Los veinte años de neoliberalismo fueron posibles porque hubo un control del juego político que terminaba siempre con el triunfo de las fuerzas neoliberales. Eso se ha socavado y estamos en momentos de redefinir ese juego político.
¿En qué dimensiones cree que se están dando los cambios?
–Uno de los principales signos es el surgimiento de gobiernos progresistas en América latina, más atentos a las necesidades del pueblo pero también a la creación de un instrumento nuevo de integración. El ALBA, por ejemplo, cambia de manera radical la perspectiva de los procesos de integración.
¿En qué sentido?
–En que pasamos de una visión neoclásica de la integración, que priorizaba la lógica de los mercados, a un proyecto de integración con raíz en el sueño bolivariano de conquistar una verdadera independencia, que permite redefinir todo el proceso. Por supuesto que la materialización de este proyecto, a través de la Unasur o del ALBA, encuentra muchos obstáculos.
¿Cuáles?
–Tenemos economías desarticuladas por la dominación de las empresas transnacionales, por el modelo extraccionista y por la dependencia creciente de las grandes empresas financieras internacionales, que aportan a la desintegración de nuestras economías.
¿Será posible articular las economías de América latina, considerando el peso que aún conservan las transnacionales?
–Es una lucha difícil, pero indispensable que implica varias rupturas en el modelo de desarrollo actual, en la relación entre política y mercado y en los supuestos básicos económicos, que pone a competir a los pueblos y a los trabajadores en una carrera por disminuir el costo laboral. La relación entre los países debe ser respetuosa de los modelos económicos y culturales. No hay proceso sostenible sin un cambio de paradigma en la mirada sobre el desarrollo y la integración.
¿En qué se diferencian el ALBA, el Mercosur y la Comunidad Andina de Naciones?
–Surgieron en contextos históricos distintos, muy difíciles de comparar. Lo importante es que el ALBA plantea cuestiones nuevas, como la voluntad política de llevar adelante el proceso de integración descentralizando el papel del mercado. El punto central ya no es el mercado, sino generar procesos de desarrollo centrados en las necesidades de la gente.
¿Existen diferencias a partir de la llegada de gobiernos progresistas en Centroamérica?
–Hay que ver dos planos: el de los hechos y el de la percepción. Se están dando procesos interesantes de cambio, pero al mismo tiempo hay una guerra mediática que ataca la percepción sobre estos procesos. En algunos casos, los cambios son muy frágiles y tienen límites, por eso hay que verlos como un proceso. En países como Bolivia o Ecuador se dan procesos de cambio muy fuertes, con resultados sustanciales en términos del control de espacios estratégicos políticos y económicos. Pero son transformaciones a largo plazo que todavía no se terminan de visualizar del todo.
¿Cómo impactan los acuerdos bilaterales que el gobierno de Estados Unidos firmó con varios países de la región en las florecientes estrategias de integración?
–Es un obstáculo importante. Estados Unidos implementó esta estrategia de firmar acuerdos bilaterales cuando no pudo implementar el ALCA. Esto crea muchas dificultades para armonizar un frente común. Creo que es momento de repensar una renegociación de esos acuerdos, como el Tratado de Libre Comercio para la República Dominicana y Centroamérica, donde los indicadores prometidos se están cumpliendo. Creo también que la crisis mundial es una oportunidad porque trae una contracción de la demanda para los mercados, que era lo que permitía la entrada al mercado norteamericano. Hay que aprovechar esta situación, plantear una renegociación e ir hacia acuerdos que respeten nuestros derechos y permitan dinamizar la economía nacional y regional.
Fuente: http://www.pagina12.com.ar/diario/suplementos/cash/17-4112-2009-12-06.html
Procesos politicos latinoamericanos frente a los desafios de la economía: Entrevista al investigador haitiano Camile Chalmers
Recuperando soberanía
Natalia Aruguete y Walter Isaia
Página/12
Se están desarrollando cambios importantes en América latina, con resultados sustanciales en términos del control de espacios estratégicos políticos y económicos. La reacción es una fuerte resistencia de los establishments locales.
Camile Chalmers propone promover la integración en América latina desde una mirada distinta de desarrollo, que aparte al mercado del centro de la escena y priorice las “necesidades de los pueblos”. El ALBA cumple con esas máximas, según el investigador haitiano. Invitado por el Centro de Estudios Económicos Cemop (Fundación Madres de Plaza de Mayo), Chalmers estuvo en Buenos Aires y dialogó con Cash sobre las transformaciones que se están dando en la región, en pos de una recuperación de la soberanía política y económica, y advirtió sobre la necesidad de aprovechar esos cambios para redefinir el proyecto de integración latinoamericana.
¿Qué desafíos enfrenta la región en términos de integración?
–América latina es el único espacio continental donde pasamos de la resistencia al neoliberalismo a la construcción de alternativas. Por eso tiene un peso determinante para el futuro de la humanidad. Por supuesto que hay contextos nacionales con factores políticos, económicos y sociales distintos, pero los pueblos del continente están recuperando su soberanía sobre los recursos estratégicos y sobre la política. Los veinte años de neoliberalismo fueron posibles porque hubo un control del juego político que terminaba siempre con el triunfo de las fuerzas neoliberales. Eso se ha socavado y estamos en momentos de redefinir ese juego político.
¿En qué dimensiones cree que se están dando los cambios?
–Uno de los principales signos es el surgimiento de gobiernos progresistas en América latina, más atentos a las necesidades del pueblo pero también a la creación de un instrumento nuevo de integración. El ALBA, por ejemplo, cambia de manera radical la perspectiva de los procesos de integración.
¿En qué sentido?
–En que pasamos de una visión neoclásica de la integración, que priorizaba la lógica de los mercados, a un proyecto de integración con raíz en el sueño bolivariano de conquistar una verdadera independencia, que permite redefinir todo el proceso. Por supuesto que la materialización de este proyecto, a través de la Unasur o del ALBA, encuentra muchos obstáculos.
¿Cuáles?
–Tenemos economías desarticuladas por la dominación de las empresas transnacionales, por el modelo extraccionista y por la dependencia creciente de las grandes empresas financieras internacionales, que aportan a la desintegración de nuestras economías.
¿Será posible articular las economías de América latina, considerando el peso que aún conservan las transnacionales?
–Es una lucha difícil, pero indispensable que implica varias rupturas en el modelo de desarrollo actual, en la relación entre política y mercado y en los supuestos básicos económicos, que pone a competir a los pueblos y a los trabajadores en una carrera por disminuir el costo laboral. La relación entre los países debe ser respetuosa de los modelos económicos y culturales. No hay proceso sostenible sin un cambio de paradigma en la mirada sobre el desarrollo y la integración.
¿En qué se diferencian el ALBA, el Mercosur y la Comunidad Andina de Naciones?
–Surgieron en contextos históricos distintos, muy difíciles de comparar. Lo importante es que el ALBA plantea cuestiones nuevas, como la voluntad política de llevar adelante el proceso de integración descentralizando el papel del mercado. El punto central ya no es el mercado, sino generar procesos de desarrollo centrados en las necesidades de la gente.
¿Existen diferencias a partir de la llegada de gobiernos progresistas en Centroamérica?
–Hay que ver dos planos: el de los hechos y el de la percepción. Se están dando procesos interesantes de cambio, pero al mismo tiempo hay una guerra mediática que ataca la percepción sobre estos procesos. En algunos casos, los cambios son muy frágiles y tienen límites, por eso hay que verlos como un proceso. En países como Bolivia o Ecuador se dan procesos de cambio muy fuertes, con resultados sustanciales en términos del control de espacios estratégicos políticos y económicos. Pero son transformaciones a largo plazo que todavía no se terminan de visualizar del todo.
¿Cómo impactan los acuerdos bilaterales que el gobierno de Estados Unidos firmó con varios países de la región en las florecientes estrategias de integración?
–Es un obstáculo importante. Estados Unidos implementó esta estrategia de firmar acuerdos bilaterales cuando no pudo implementar el ALCA. Esto crea muchas dificultades para armonizar un frente común. Creo que es momento de repensar una renegociación de esos acuerdos, como el Tratado de Libre Comercio para la República Dominicana y Centroamérica, donde los indicadores prometidos se están cumpliendo. Creo también que la crisis mundial es una oportunidad porque trae una contracción de la demanda para los mercados, que era lo que permitía la entrada al mercado norteamericano. Hay que aprovechar esta situación, plantear una renegociación e ir hacia acuerdos que respeten nuestros derechos y permitan dinamizar la economía nacional y regional.
Fuente: http://www.pagina12.com.ar/diario/suplementos/cash/17-4112-2009-12-06.html
El culto a la Personalidad.
06-01-2010
Lo que no aprendió el Socialismo Burocratico del Culto a la Personalidad
Javier Biardeau R.
Aporrea
Las revoluciones democráticas y socialistas se definen por la participación de las multitudes, por el empoderamiento popular, por el protagonismo de las mayorías en las decisiones fundamentales que permiten superar las condiciones de explotación, coerción, hegemonía, exclusión y negación cultural. Una revolución democrática y socialista se desnaturaliza y desvanece cuando comienzan a aparecer los “operadores de sustitución” y los llamados “acróbatas audaces”. Cuando ya no es el pueblo organizado, ni el poder popular lo fundamental, sino la dirección de un partido (si es único mejor) o el culto a la infalibilidad del líder supremo, allí comienza no el “giro hacia la izquierda”, sino el "giro hacia la derecha"; y quizás, hacia la "extrema derecha".
El pensamiento marxiano, como una de las referencias del pensamiento crítico socialista, nunca postuló ni el culto a la personalidad ni la existencia de partidos únicos. Quienes si postularon el “principio del caudillo”, así como la existencia de un partido con estructura y disciplina militar, fueron los fascistas, nazis y falangistas; es decir, la extrema derecha.
El liderazgo revolucionario, democrático, socialista no puede confundirse con el “principio del caudillo” de cuño despótico, a pesar que las demandas, aspiraciones y expectativas de un colectivo de expresen o articulen de manera histórica y contingente en el “momento del líder”. Un lider puede condensar y catalizar, pero tiene que existir una fuerza popular a ser condensada, resumida y catalizada, para que no sea un simple espectáculo personalista. Pues lo que diferencia claramente la derecha de la izquierda, es la relación entre este “momento del líder” y el decisivo “momento del protagonismo popular”, como mandante de la decisión política fundamental, pues siempre será distinto “mandar obedeciendo al pueblo” que “mandar sometiendo al pueblo”.
Luego del colapso del “socialismo burocrático-despótico” en la URSS y de su zona de influencia, no puede postularse ningún socialismo para el siglo XXI, que no sea parte de una revolución democrática en sentido constituyente, como democracia radical, deliberativa, participativa y protagónica. Lo que define el avance o el retroceso revolucionario, es la profundización o no del proceso popular constituyente, de la democracia sustantiva, no la exaltación del partido único o de algún mito del cesar infalible. Pues no hay nada más sencillo para los instrumentos del Imperio, o para un “putsch” de las derechas oligárquicas, que decapitar políticamente a una dirección revolucionaria, que comience a mostrar graves síntomas de deslegitimación popular, o que deposite toda sus herramientas de lucha en el apoyo a cualquier líder con “pies de barro”.
El momento del líder requiere de bases sociales de apoyo fuertes, requiere de momentos de protagonismo popular decisivos, requiere de una multitud popular organizada y movilizada tras un proyecto histórico d eliberación. Obviamente, a los lideres históricos hay que preservarlos, pero no hay que elevarlos al “panteón de los semidioses”, a venerarlos con la mas rastrera adulancia palaciega, ni diseminar apoyos automáticos, o considerarlos infalibles.
Los líderes históricos se construyen en y desde el diálogo crítico con el protagonismo popular. No hay mejor apoyo a un liderazgo histórico, que la sustitución de un “pueblo-masa de maniobra”, por un pueblo protagonista de su historia, con base a su proyecto histórico de liberación.
Aquí podríamos aprender de la evaluación que realiza el historiador marxista venezolano Oscar Bataglini de los errores del mismísimo Bolívar en los comienzos de la fase Republicana de nuestra historia (de la República distante a la Colonia Interior; 2009, p.164), cuando señala que Bolívar: “(…) dispuso de todas las ventajas que potencialmente le hubieran permitido crear una estructura de poder político y militarmente estable, capaz de convertirse en fuerza hegemónica; es decir, en la dirección ético-política que guiara el proceso constituyente de las repúblicas suramericanas ( o al menos de aquellas en las que actuó más directamente) de acuerdo a las prefiguraciones contenidas en su proyecto político.”
Pero el mismísimo Bolívar no logra avanzar en la constitución de un centro de dirección política en parte por la persistencia de una dirección política unipersonal-caudillista, que “le impide disponer orgánica y permanentemente de la síntesis de un complejo de opiniones para reducir el margen de error en el diseño y ejecución de los planes políticos concretos que sirven para la realización del proyecto político”. Más que la simple adhesión o sujeción carismática con el “momento del líder”, Bataglini valora los principios que le otorgan legitimidad y la continuidad histórica del proyecto de liberación, púes allí reside el núcleo configurador de la praxis transformadora.
Ningún culto a la personalidad, ni bonapartismo, ni dirección personalista-caudillista, ni estilo de liderazgo autoritario, ni cesarismo puede estar por encima de la definición colectiva del proyecto político de liberación social. No se avanza en un proceso popular constituyente desde la debilidad de la conducción colectiva. Un Estado-Comuna puede colapsar en un Estado-Leviatán (como señala Aguilera del Prat: La teoría bolchevique del Estado socialista (2005), p.90-95) si se consolida un sistema de “nomenclatura” de fusión del Partido-único con el Estado, desparece el pluralismo competitivo, desaparezcan los dispositivos institucionales y populares de control del poder.
Una apología del culto a la personalidad, constituye la fase superior del sectarismo. Se trata de una mezcla explosiva de despotismo, que opera generando mayor entropía, desorganización, desaliento y disipación en los cuadros de dirección del proceso revolucionario, pues dada la ausencia de una efectiva radicalización de la democracia en un sentido sustantivo (que constituye la bandera política más importante de la revolución bolivariana para el empoderamiento popular), la llamada “democracia protagónica revolucionaria” se vivencia cada vez más como espejismo, es decir, como ilusión política.
Emergen voces que se dicen de izquierdas, pero que asumen las formas de discurso, propaganda y de legitimación de la peor de las derechas, la que rinde culto a la infalibilidad del “principio del caudillo”, cuyo origen fue, es y será de todos modos reaccionario. Lo plantearemos sin tapujos: el “principio del caudillo” es un principio simplemente fascista. Allí están Mussolini, Hitler y Franco, para muestra histórica de nuestros “aprendices del culto a la personalidad”. Las tendencias cesaristas y sectarias contribuyen con los espirales de descontento, desencanto y desconcierto (las 3D de la derrota) en las bases sociales de apoyo del proceso nacional-popular que se activó formalmente el año 1998.
Sus posturas de promoción de la lealtad ciega configuran debilidades, anticipan derrotas, y como ocurre en estos casos, sus estados de alienación subjetiva y sus cuadros paranoicos-regresivos proyectan los esperables “chivos expiatorios”, fuera del círculo de su propia responsabilidad política e ideológica. Al parecer no aprendieron de la derrota de la reforma constitucional, que en Venezuela no hay 4 millones de oligarcas. Allí no leen a Fidel.
El sectarismo en la “política de izquierdas” siempre conlleva una alta dosis de temeridad, desesperación e irresponsabilidad, de aventurerismo que deriva en la búsqueda de seguridad en el mito del mesianismo redentor. Esto no es nada novedoso en la historia del sectarismo, pero lo paradójico es que se acumulan innumerables ejemplos en la historia, y aún así, se siguen repitiendo los mismos consejos y errores. Se trata de una patética incomprensión de fondo de los procesos de transición al socialismo como proceso de cambio histórico-estructural de mediana y larga duración, en al menos un bloque de países, lo que supone que no hay socialismo en un solo país ni que se construya por decreto, desde arriba, sin la intervención protagónica y decisiva de las mayorías populares.
Si tan fervientemente aparentan ser lectores y diseminadores del marxismo soviético de los años 50, desde donde extraen como “novedad” la tesis de la “conciencia del deber social” (¿Toby Valderrama-Antonio Aponte & C.A. dixit?), perteneciente a los sintagmas del “código del constructor del comunismo” (frase que aparece así, literalmente, desvergonzado "calco y copia" del marxismo burocrático soviético), podrían pasearse por algunos enunciados del informe secreto de Nikita Khrushchev del 25 de febrero de 1956 (http://www.marxists.org/espanol/khrushchev/1956/febrero25.htm):
“Es ajeno al espíritu del marxismo-leninismo elevar a una persona hasta transformarla en superhombre, dotado de características sobrenaturales semejantes a las de un dios. A un hombre de esta naturaleza se le supone dotado de un conocimiento inagotable, de una visión extraordinaria, de un poder de pensamiento que le permite prever todo, y, también, de un comportamiento infalible. Entre nosotros se asumió una actitud de ese tipo hacia un hombre, especialmente hacia Stalin, durante muchos años.”
Obviamente, la camarilla que controlaba el PCUS trataba de excusar sus responsabilidades colectivas tratando de enterrarlas con el cadáver de Stalin, pues se trataba de conservar intacto “los principios del Partido, de la democracia del Partido y de la legalidad revolucionaria”.
Así mismo, en los tan mal citados diccionarios y manuales soviéticos (Rosental y Iudin) se define por culto a la personalidad a la "Ciega inclinación ante la autoridad" de algún personaje, ponderación excesiva de sus méritos reales, conversión del nombre de una personalidad histórica en un fetiche." Según los manuales: "La base teórica del culto a la personalidad radica en la concepción idealista de la historia, según la cual el curso de esta última no es determinado por la acción de las masas del pueblo, sino por los deseos y la voluntad de los grandes hombres (caudillos militares, héroes, ideólogos destacados, &c.). Es propio de diversas escuelas idealistas atribuir un valor absoluto al papel de las personalidades eminentes de la historia (Voluntarismo, Carlyle, Jóvenes hegelianos, Populismo)."
Tomando como referencia los trabajos de Plejanov se reitera que "el marxismo-leninismo examina el papel de la personalidad, del dirigente, en estrecho vinculo con el curso objetivo de la lucha de clases, con la actividad histórica de las masas del pueblo. Ni siquiera la experiencia del más genial de los dirigentes puede sustituir la experiencia colectiva de millones de personas. El culto a la personalidad es profundamente adverso al marxismo-leninismo, que por su propia naturaleza, es la ideología de las inmensas masas trabajadoras, con cuyas manos se transforma la sociedad capitalista en comunista".
El llamado revisionismo soviético llegó a plantear que: "En la práctica, el culto a la personalidad socava los principios democráticos de los partidos comunistas y de la sociedad socialista. Sólo podrá asegurarse el éxito de la lucha contra el culto a la personalidad, tanto en la sociedad socialista como en los Partidos comunistas, si se desarrollan por todos los medios la democracia, los principios leninistas de la construcción del Estado y del Partido".
Se trata de volver al carril leninista, luego del despropósito Stalinista. Una fórmula que deja intacta a la ortodoxia bolchevique, y que no asume la crítica radical del pensamiento marxiano del imaginario jacobino blanquista. El asunto no estaba solo en el culto al individuo, ni en la violación del principio de la dirección colegial en el Partido, concentrando un poder limitado en las manos de una persona, sino que todo partido que liquide la diversidad, la democracia (interna y externa) y el desacuerdo, produce como contraparte del sectarismo, el culto a la personalidad. Y por ese camino, lo que se garantiza el reflujo del proceso popular constituyente. Es posible comprender históricamente la transfiguración de la revolución bolivariana como revolución nacional-popular en "revolución chavista", con su seguidismo ideológico del castrismo cubano, y todos los formatos asociados a este estilo político de bonapartismo de izquierda, incluyendo sus rituales de devoción a la personalidad heróica el "Comandante". Esto implica el acatamiento sin crítica de las expresiones en la opinión pública del Comandante, y la estigmatización de las críticas y desacuerdos, desde las descalificación de las manidos recursos a la traición, pasando por la infiltración de los servicios de inteligncia extranjero, hasta llegar a las amenazas. Un verdadero cuadro paranoico-regresivo que muestra las debilidad de este formato de mediación política.
Más que seguidismos ideológicos, de adulancias palaciegas, el destino de la revolución democrática y socialista en Venezuela se juega en la recuperación histórica de procedencias críticas como las que habitaron en algún momento de nuestra propia historia (sin necesidad de tutelaje ideológico extranjero) en tiempos del PRP (Partido Republicano Progresista) o en el propio PDN (Partido Democratico Nacional); es decir, organizaciones políticas que promovian el debate programático del ideario socialista en las condiciones específicas de la revolución venezolana. Pues allí al menos había debate ideológico y político del bueno, y no un permanente llamado policial a la disciplina, al silencio de los verdaderos problemas de la revolución, a la lealtad ciega y obediente, al "calco y copia" (o su versión siglo-XXI de "cortar y pegar") que parecen más afines a los espíritus de secta, que a la construcción de un profundo debate socialista para el siglo XXI.
De eso se trata, del socialismo desde múltiples perspectivas y corrientes de debate, y no al monologo que se impone desde la propaganda bancaria y desde nuestra estapa superior del sectarismo (Freire dixit), la que impone la cartilla monótona del culto a la personalidad.
http://aporrea.org/ideologia/a92730.html
Lo que no aprendió el Socialismo Burocratico del Culto a la Personalidad
Javier Biardeau R.
Aporrea
Las revoluciones democráticas y socialistas se definen por la participación de las multitudes, por el empoderamiento popular, por el protagonismo de las mayorías en las decisiones fundamentales que permiten superar las condiciones de explotación, coerción, hegemonía, exclusión y negación cultural. Una revolución democrática y socialista se desnaturaliza y desvanece cuando comienzan a aparecer los “operadores de sustitución” y los llamados “acróbatas audaces”. Cuando ya no es el pueblo organizado, ni el poder popular lo fundamental, sino la dirección de un partido (si es único mejor) o el culto a la infalibilidad del líder supremo, allí comienza no el “giro hacia la izquierda”, sino el "giro hacia la derecha"; y quizás, hacia la "extrema derecha".
El pensamiento marxiano, como una de las referencias del pensamiento crítico socialista, nunca postuló ni el culto a la personalidad ni la existencia de partidos únicos. Quienes si postularon el “principio del caudillo”, así como la existencia de un partido con estructura y disciplina militar, fueron los fascistas, nazis y falangistas; es decir, la extrema derecha.
El liderazgo revolucionario, democrático, socialista no puede confundirse con el “principio del caudillo” de cuño despótico, a pesar que las demandas, aspiraciones y expectativas de un colectivo de expresen o articulen de manera histórica y contingente en el “momento del líder”. Un lider puede condensar y catalizar, pero tiene que existir una fuerza popular a ser condensada, resumida y catalizada, para que no sea un simple espectáculo personalista. Pues lo que diferencia claramente la derecha de la izquierda, es la relación entre este “momento del líder” y el decisivo “momento del protagonismo popular”, como mandante de la decisión política fundamental, pues siempre será distinto “mandar obedeciendo al pueblo” que “mandar sometiendo al pueblo”.
Luego del colapso del “socialismo burocrático-despótico” en la URSS y de su zona de influencia, no puede postularse ningún socialismo para el siglo XXI, que no sea parte de una revolución democrática en sentido constituyente, como democracia radical, deliberativa, participativa y protagónica. Lo que define el avance o el retroceso revolucionario, es la profundización o no del proceso popular constituyente, de la democracia sustantiva, no la exaltación del partido único o de algún mito del cesar infalible. Pues no hay nada más sencillo para los instrumentos del Imperio, o para un “putsch” de las derechas oligárquicas, que decapitar políticamente a una dirección revolucionaria, que comience a mostrar graves síntomas de deslegitimación popular, o que deposite toda sus herramientas de lucha en el apoyo a cualquier líder con “pies de barro”.
El momento del líder requiere de bases sociales de apoyo fuertes, requiere de momentos de protagonismo popular decisivos, requiere de una multitud popular organizada y movilizada tras un proyecto histórico d eliberación. Obviamente, a los lideres históricos hay que preservarlos, pero no hay que elevarlos al “panteón de los semidioses”, a venerarlos con la mas rastrera adulancia palaciega, ni diseminar apoyos automáticos, o considerarlos infalibles.
Los líderes históricos se construyen en y desde el diálogo crítico con el protagonismo popular. No hay mejor apoyo a un liderazgo histórico, que la sustitución de un “pueblo-masa de maniobra”, por un pueblo protagonista de su historia, con base a su proyecto histórico de liberación.
Aquí podríamos aprender de la evaluación que realiza el historiador marxista venezolano Oscar Bataglini de los errores del mismísimo Bolívar en los comienzos de la fase Republicana de nuestra historia (de la República distante a la Colonia Interior; 2009, p.164), cuando señala que Bolívar: “(…) dispuso de todas las ventajas que potencialmente le hubieran permitido crear una estructura de poder político y militarmente estable, capaz de convertirse en fuerza hegemónica; es decir, en la dirección ético-política que guiara el proceso constituyente de las repúblicas suramericanas ( o al menos de aquellas en las que actuó más directamente) de acuerdo a las prefiguraciones contenidas en su proyecto político.”
Pero el mismísimo Bolívar no logra avanzar en la constitución de un centro de dirección política en parte por la persistencia de una dirección política unipersonal-caudillista, que “le impide disponer orgánica y permanentemente de la síntesis de un complejo de opiniones para reducir el margen de error en el diseño y ejecución de los planes políticos concretos que sirven para la realización del proyecto político”. Más que la simple adhesión o sujeción carismática con el “momento del líder”, Bataglini valora los principios que le otorgan legitimidad y la continuidad histórica del proyecto de liberación, púes allí reside el núcleo configurador de la praxis transformadora.
Ningún culto a la personalidad, ni bonapartismo, ni dirección personalista-caudillista, ni estilo de liderazgo autoritario, ni cesarismo puede estar por encima de la definición colectiva del proyecto político de liberación social. No se avanza en un proceso popular constituyente desde la debilidad de la conducción colectiva. Un Estado-Comuna puede colapsar en un Estado-Leviatán (como señala Aguilera del Prat: La teoría bolchevique del Estado socialista (2005), p.90-95) si se consolida un sistema de “nomenclatura” de fusión del Partido-único con el Estado, desparece el pluralismo competitivo, desaparezcan los dispositivos institucionales y populares de control del poder.
Una apología del culto a la personalidad, constituye la fase superior del sectarismo. Se trata de una mezcla explosiva de despotismo, que opera generando mayor entropía, desorganización, desaliento y disipación en los cuadros de dirección del proceso revolucionario, pues dada la ausencia de una efectiva radicalización de la democracia en un sentido sustantivo (que constituye la bandera política más importante de la revolución bolivariana para el empoderamiento popular), la llamada “democracia protagónica revolucionaria” se vivencia cada vez más como espejismo, es decir, como ilusión política.
Emergen voces que se dicen de izquierdas, pero que asumen las formas de discurso, propaganda y de legitimación de la peor de las derechas, la que rinde culto a la infalibilidad del “principio del caudillo”, cuyo origen fue, es y será de todos modos reaccionario. Lo plantearemos sin tapujos: el “principio del caudillo” es un principio simplemente fascista. Allí están Mussolini, Hitler y Franco, para muestra histórica de nuestros “aprendices del culto a la personalidad”. Las tendencias cesaristas y sectarias contribuyen con los espirales de descontento, desencanto y desconcierto (las 3D de la derrota) en las bases sociales de apoyo del proceso nacional-popular que se activó formalmente el año 1998.
Sus posturas de promoción de la lealtad ciega configuran debilidades, anticipan derrotas, y como ocurre en estos casos, sus estados de alienación subjetiva y sus cuadros paranoicos-regresivos proyectan los esperables “chivos expiatorios”, fuera del círculo de su propia responsabilidad política e ideológica. Al parecer no aprendieron de la derrota de la reforma constitucional, que en Venezuela no hay 4 millones de oligarcas. Allí no leen a Fidel.
El sectarismo en la “política de izquierdas” siempre conlleva una alta dosis de temeridad, desesperación e irresponsabilidad, de aventurerismo que deriva en la búsqueda de seguridad en el mito del mesianismo redentor. Esto no es nada novedoso en la historia del sectarismo, pero lo paradójico es que se acumulan innumerables ejemplos en la historia, y aún así, se siguen repitiendo los mismos consejos y errores. Se trata de una patética incomprensión de fondo de los procesos de transición al socialismo como proceso de cambio histórico-estructural de mediana y larga duración, en al menos un bloque de países, lo que supone que no hay socialismo en un solo país ni que se construya por decreto, desde arriba, sin la intervención protagónica y decisiva de las mayorías populares.
Si tan fervientemente aparentan ser lectores y diseminadores del marxismo soviético de los años 50, desde donde extraen como “novedad” la tesis de la “conciencia del deber social” (¿Toby Valderrama-Antonio Aponte & C.A. dixit?), perteneciente a los sintagmas del “código del constructor del comunismo” (frase que aparece así, literalmente, desvergonzado "calco y copia" del marxismo burocrático soviético), podrían pasearse por algunos enunciados del informe secreto de Nikita Khrushchev del 25 de febrero de 1956 (http://www.marxists.org/espanol/khrushchev/1956/febrero25.htm):
“Es ajeno al espíritu del marxismo-leninismo elevar a una persona hasta transformarla en superhombre, dotado de características sobrenaturales semejantes a las de un dios. A un hombre de esta naturaleza se le supone dotado de un conocimiento inagotable, de una visión extraordinaria, de un poder de pensamiento que le permite prever todo, y, también, de un comportamiento infalible. Entre nosotros se asumió una actitud de ese tipo hacia un hombre, especialmente hacia Stalin, durante muchos años.”
Obviamente, la camarilla que controlaba el PCUS trataba de excusar sus responsabilidades colectivas tratando de enterrarlas con el cadáver de Stalin, pues se trataba de conservar intacto “los principios del Partido, de la democracia del Partido y de la legalidad revolucionaria”.
Así mismo, en los tan mal citados diccionarios y manuales soviéticos (Rosental y Iudin) se define por culto a la personalidad a la "Ciega inclinación ante la autoridad" de algún personaje, ponderación excesiva de sus méritos reales, conversión del nombre de una personalidad histórica en un fetiche." Según los manuales: "La base teórica del culto a la personalidad radica en la concepción idealista de la historia, según la cual el curso de esta última no es determinado por la acción de las masas del pueblo, sino por los deseos y la voluntad de los grandes hombres (caudillos militares, héroes, ideólogos destacados, &c.). Es propio de diversas escuelas idealistas atribuir un valor absoluto al papel de las personalidades eminentes de la historia (Voluntarismo, Carlyle, Jóvenes hegelianos, Populismo)."
Tomando como referencia los trabajos de Plejanov se reitera que "el marxismo-leninismo examina el papel de la personalidad, del dirigente, en estrecho vinculo con el curso objetivo de la lucha de clases, con la actividad histórica de las masas del pueblo. Ni siquiera la experiencia del más genial de los dirigentes puede sustituir la experiencia colectiva de millones de personas. El culto a la personalidad es profundamente adverso al marxismo-leninismo, que por su propia naturaleza, es la ideología de las inmensas masas trabajadoras, con cuyas manos se transforma la sociedad capitalista en comunista".
El llamado revisionismo soviético llegó a plantear que: "En la práctica, el culto a la personalidad socava los principios democráticos de los partidos comunistas y de la sociedad socialista. Sólo podrá asegurarse el éxito de la lucha contra el culto a la personalidad, tanto en la sociedad socialista como en los Partidos comunistas, si se desarrollan por todos los medios la democracia, los principios leninistas de la construcción del Estado y del Partido".
Se trata de volver al carril leninista, luego del despropósito Stalinista. Una fórmula que deja intacta a la ortodoxia bolchevique, y que no asume la crítica radical del pensamiento marxiano del imaginario jacobino blanquista. El asunto no estaba solo en el culto al individuo, ni en la violación del principio de la dirección colegial en el Partido, concentrando un poder limitado en las manos de una persona, sino que todo partido que liquide la diversidad, la democracia (interna y externa) y el desacuerdo, produce como contraparte del sectarismo, el culto a la personalidad. Y por ese camino, lo que se garantiza el reflujo del proceso popular constituyente. Es posible comprender históricamente la transfiguración de la revolución bolivariana como revolución nacional-popular en "revolución chavista", con su seguidismo ideológico del castrismo cubano, y todos los formatos asociados a este estilo político de bonapartismo de izquierda, incluyendo sus rituales de devoción a la personalidad heróica el "Comandante". Esto implica el acatamiento sin crítica de las expresiones en la opinión pública del Comandante, y la estigmatización de las críticas y desacuerdos, desde las descalificación de las manidos recursos a la traición, pasando por la infiltración de los servicios de inteligncia extranjero, hasta llegar a las amenazas. Un verdadero cuadro paranoico-regresivo que muestra las debilidad de este formato de mediación política.
Más que seguidismos ideológicos, de adulancias palaciegas, el destino de la revolución democrática y socialista en Venezuela se juega en la recuperación histórica de procedencias críticas como las que habitaron en algún momento de nuestra propia historia (sin necesidad de tutelaje ideológico extranjero) en tiempos del PRP (Partido Republicano Progresista) o en el propio PDN (Partido Democratico Nacional); es decir, organizaciones políticas que promovian el debate programático del ideario socialista en las condiciones específicas de la revolución venezolana. Pues allí al menos había debate ideológico y político del bueno, y no un permanente llamado policial a la disciplina, al silencio de los verdaderos problemas de la revolución, a la lealtad ciega y obediente, al "calco y copia" (o su versión siglo-XXI de "cortar y pegar") que parecen más afines a los espíritus de secta, que a la construcción de un profundo debate socialista para el siglo XXI.
De eso se trata, del socialismo desde múltiples perspectivas y corrientes de debate, y no al monologo que se impone desde la propaganda bancaria y desde nuestra estapa superior del sectarismo (Freire dixit), la que impone la cartilla monótona del culto a la personalidad.
http://aporrea.org/ideologia/a92730.html
martes, 5 de enero de 2010
EL POSNEOLIBERALISMO y el FUTURO
05-01-2010
El posneoliberalismo y sus bifurcaciones
Ana Esther Ceceña
Rebelión
El fin del neoliberalismo
El neoliberalismo tocó fin definitivamente con la crisis estallada en 2008. No hay vuelta atrás. El mercado, por sí mismo, es autodestructivo. Necesita soportes y contenedores. La sociedad capitalista, arbitrada por el mercado, o bien se depreda, o bien se distiende. No tiene perspectivas de largo plazo.
Después de 30 años de neoliberalismo ocurrieron las dos cosas. La voracidad del mercado llevó a límites extremos la apropiación de la naturaleza y la desposesión de los seres humanos. Los territorios fueron desertificados y las poblaciones expulsadas. Los pueblos se levantaron y la catástrofe ecológica, con un altísimo grado de irreversibilidad, comenzó a manifestarse de manera violenta.
Los pueblos se rebelaron contra el avance del capitalismo bloqueando los caminos que lo llevaban a una mayor apropiación. Levantamientos armados cerraron el paso a las selvas; levantamientos civiles impiden la edificación de represas, la minería intensiva, la construcción de carreteras de uso pesado, la privatización de petróleo y gas y la monopolización del agua. El mercado, solo, no podía vencer a quienes ya estaban fuera de su alcance porque habían sido expulsados y desde ahí, desde el no-mercado, luchaban por la vida humana y natural, por los elementos esenciales, por otra relación con la naturaleza, por detener el saqueo.
El fin del neoliberalismo inicia cuando la medida de la desposesión toca la furia de los pueblos y los obliga a irrumpir en la escena.
Los cambios de fase
La sociedad capitalista contemporánea ha alcanzado un grado de complejidad que la vuelve altamente inestable. De la misma manera que ocurre con los sistemas biológicos (Prigogine, 2006), los sistemas sociales complejos tienen una capacidad infinita y en gran medida impredescible de reacción frente a los estímulos o cambios. El abigarramiento con el que se edificó esta sociedad, producto de la subsunción pero no eliminación de sociedades diferentes, con otras cosmovisiones, costumbres e historias, multiplica los comportamientos sociales y las percepciones y prácticas políticas a lo largo y ancho del mundo y abre con ello un espectro inmenso de sentidos de realidad y posibilidades de organización social.
La potencia cohesionadora del capitalismo ha permitido establecer diferentes momentos de lo que los físicos llaman equilibrio, en los que, a pesar de las profundas contradicciones de este sistema y del enorme abigarramiento que conlleva, disminuyen las tendencias disipadoras. No obstante, su duración es limitada. En el paso del equilibrio a la disipación aparecen constantemente las oportunidades de bifurcación que obligan al capitalismo a encontrar los elementos cohesionadores oportunos para construir un nuevo equilibrio o, en otras palabras, para restablecer las condiciones de valorización del capital. Pero siempre está presente el riesgo de ruptura, que apunta hacia posibles dislocamientos epistemológicos y sistémicos.
Los equilibrios internos del sistema, entendidos como patrones de acumulación en una terminología más económica, son modalidades de articulación social sustentadas en torno a un eje dinamizador u ordenador. Un eje de racionalidad complejo que, de acuerdo con las circunstancias, adopta diferentes figuras: en la fase fordista era claramente la cadena de montaje para la producción en gran escala y el estado en su carácter de organizador social; en el neoliberalismo el mercado; y en el posneoliberalismo es simultáneamente el estado como disciplinador del territorio global, es decir, bajo el comando de su vertiente militar, y las empresas como medio de expresión directa del sistema de poder, subvirtiendo los límites del derecho liberal construido en etapas anteriores del capitalismo.
Los posneoliberalismos y las bifurcaciones
La incertidumbre acerca del futuro lleva a caracterizarlo más como negación de una etapa que está siendo rebasada. Si la modalidad capitalista que emana de la crisis de los años setenta, que significó una profunda transformación del modo de producir y de organizar la producción y el mercado, fue denominada por muchos estudiosos como posfordista; hoy ocurre lo mismo con el tránsito del neoliberalismo a algo diferente, que si bien ya se perfila, todavía deja un amplio margen a la imprevisión.
Posfordismo se enuncia desde la perspectiva de los cambios en el proceso de trabajo y en la modalidad de actuación social del estado; neoliberalismo desde la perspectiva del mercado y del relativo abandono de la función socializadora del estado. En cualquiera de los dos casos no tiene nombre propio, o es un pos, y en ese sentido un campo completamente indefinido, o es un neo, que delimita aunque sin mucha creatividad, que hoy están dando paso a otro pos, mucho más sofisticado, que reúne las dos cualidades: pos-neo-liberalismo. Se trata de una categoría con poca vida propia en el sentido heurístico, aunque a la vez polisémica. Su virtud, quizá, es dejar abiertas todas las posibilidades de alternativa al neoliberalismo –desde el neofascismo hasta la bifurcación civilizatoria–, pero son inciertas e insuficientes su fuerza y cualidades explicativas.
En estas circunstancias, para avanzar en la precisión o modificación del concepto es indispensable detenerse en una caracterización de escenarios, entendiendo que el espectro de posibilidades incluye alternativas de reforzamiento del capitalismo –aunque sea un capitalismo con más dificultades de legitimidad–; de construcción de vías de salida del capitalismo a partir de las propias instituciones capitalistas; y de modos colectivos de concebir y llevar a la práctica organizaciones sociales no-capitalistas. Trabajar todos los niveles de abstracción y de realidad en los que este término ocupa el espacio de una alternativa carente de apelativo propio, o el de alternativas diversas en situación de coexistencia sin hegemonismos, lo que impide que alguna otorgue un contenido específico al proceso superador del neoliberalismo.
El posneoliberalismo del capital
Aun antes del estallido de la crisis actual, ya eran evidentes los límites infranqueables a los que había llegado el neoliberalismo. La bonanza de los años dorados del libre mercado permitió expandir el capitalismo hasta alcanzar, en todos sentidos, la escala planetaria; garantizó enormes ganancias y el fortalecimiento de los grandes capitales, quitó casi todos los diques a la apropiación privada; flexibilizó, precarizó y abarató los mercados de trabajo; y colocó a la naturaleza en situación de indefensión. Pero después de su momento innovador, que impuso nuevos ritmos no sólo a la producción y las comunicaciones sino también a las luchas sociales, empezaron a aparecer sus límites de posibilidad.
Dentro de éstos, es importante destacar por lo menos tres, referidos a las contradicciones inmanentes a la producción capitalista y su expresión específica en este momento de su desarrollo y a las contradicciones correspondientes al proceso de apropiación y a las relaciones sociales que va construyendo:
1. El éxito del neoliberalismo en extender los márgenes de expropiación, lo llevó a corroer los consensos sociales construidos por el llamado estado del bienestar, pero también a acortar los mercados. La baja general en los salarios, o incluso en el costo de reproducción de la fuerza de trabajo en un sentido más amplio, fue expulsándola paulatinamente del consumo más sofisticado que había alcanzado durante el fordismo. La respuesta capitalista consistió en reincorporar al mercado a esta población, cada vez más abundante, a través de la producción de bienes precarios en gran escala. No obstante, esta reincorporación no logra compensar ni de lejos el aumento en las capacidades de producción generadas con las tecnologías actuales, ni retribuir las ganancias esperadas. El grado de apropiación y concentración, el desarrollo tecnológico, la mundialización tanto de la producción como de la comercialización, es decir, el entramado de poder objetivado construido por el capital no se corresponde con las dimensiones y características de los entramados sociales. Es un poder que empieza a tener problemas serios de interlocución.
2. Estas enormes capacidades de transformación de la naturaleza en mercancía, en objeto útil para el capital, y la capacidad acumulada de gestión económica, fortalecida con los cambios de normas de uso del territorio y de concepción de las soberanías, llevaron a una carrera desatada por apropiarse todos los elementos orgánicos e inorgánicos del planeta. Conocer las selvas, doblegarlas, monopolizarlas, aislarlas, separarlas en sus componentes más simples y regresarlas al mundo convertidas en algún tipo de mercancía fue –es– uno de los caminos de afianzamiento de la supremacía económica; la ocupación de territorios para convertirlos en materia de valorización. Paradójicamente, el capitalismo de libre mercado promovió profundos cercamientos y amplias exclusiones. Pero con un peligro: Objetivar la vida es destruirla.
Con la introducción de tecnologías de secuenciación industrial, con el conocimiento detallado de genomas complejos con vistas a su manipulación, con los métodos de nanoexploración y transformación, con la manipulación climática y muchos otros de los desarrollos tecnológicos que se han conocido en los últimos 30 años, se traspasó el umbral de la mayor catástrofe ecológica registrada en el planeta. Esta lucha del capitalismo por dominar a la naturaleza e incluso intentar sustituirla artificialmente, ha terminado por eliminar ya un enorme número de especies, por provocar desequilibrios ecológicos y climáticos mayores y por poner a la propia humanidad, y con ella al capitalismo, en riesgo de extinción.
Pero quizá los límites más evidentes en este sentido se manifiestan en las crisis de escasez de los elementos fundamentales que sostienen el proceso productivo y de generación de valor como el petróleo; o de los que sostienen la producción de la vida, como el agua, en gran medida dilapidada por el mal uso al que ha sido sometida por el propio proceso capitalista. La paradoja, nuevamente, es que para evitar o compensar la escasez, se diseñan estrategias que refuerzan la catástrofe como la transformación de bosques en plantíos de soja o maíz transgénicos para producir biocombustibles, mucho menos rendidores y tan contaminantes y predatorios como el petróleo.
El capitalismo ha demostrado tener una especial habilidad para saltar obstáculos y encontrar nuevos caminos, sin embargo, los niveles de devastación alcanzados y la lógica con que avanza hacia el futuro permiten saber que las soluciones se dirigen hacia un callejón sin salida en el que incluso se van reduciendo las condiciones de valorización del capital.
3. Aunque el neoliberalismo ha sido caracterizado como momento de preponderancia del capital financiero, y eso llevó a hablar de un capitalismo desterritorializado, en verdad el neoliberalismo se caracterizó por una disputa encarnizada por la redefinición del uso y la posesión de los territorios, que ha llevado a redescubrir sociedades ocultas en los refugios de selvas, bosques, desiertos o glaciares que la modernidad no se había interesado en penetrar. La puesta en valor de estos territorios ha provocado una ofensiva de expulsión, desplazamiento o recolonización de estos pueblos, que, evidentemente, se han levantado en contra.
Esto, junto con las protestas y revueltas originadas por las políticas de ajuste estructural o de privatización de recursos, derechos y servicios promovidas por el neoliberalismo, ha marcado la escena política desde los años noventa del siglo pasado. Las condiciones de impunidad en que se generaron los primeros acuerdos de libre comercio, las primeras desregulaciones, los despojos de tierras y tantas otras medidas impulsadas desde la crisis y reorganización capitalista de los años setenta-ochenta, cambiaron a partir de los levantamientos de la década de los noventa en que se produce una inflexión de la dinámica social que empieza a detener las riendas sueltas del neoliberalismo.
No bastaba con darle todas las libertades al mercado. El mercado funge como disciplinador o cohesionador en tanto mantiene la capacidad desarticuladora y mientras las fuerzas sociales se reorganizan en correspondencia con las nuevas formas y contenidos del proceso de dominación. Tampoco podía ser una alternativa de largo plazo, en la medida que la voracidad del mercado lleva a destruir las condiciones de reproducción de la sociedad.
El propio sistema se vio obligado a trascender el neoliberalismo trasladando su eje ordenador desde la libertad individual (y la propiedad privada) promovida por el mercado hacia el control social y territorial, como medio de restablecer su posibilidad de futuro. La divisa ideológica del “libre mercado” fue sustituida por la “seguridad nacional” y una nueva fase capitalista empezó a abrirse paso con caracaterísticas como las siguientes:
1. Si el neoliberalismo coloca al mercado en situación de usar el planeta para los fines del mantenimiento de la hegemonía capitalista, en este caso comandada por Estados Unidos, en esta nueva fase, que se abre junto con la entrada del milenio, la misión queda a cargo de los mandos militares que emprenden un proceso de reordenamiento interno, organizativo y conceptual, y uno de reordenamiento planetario.
El cambio de situación del anteriormente llamado mundo socialista ya había exigido un cambio de visión geopolítica, que se corresponde con un nuevo diseño estratégico de penetración y control de los territorios, recursos y dinámicas sociales de la región centroasiática. El enorme peso de esta región para definir la supremacía económica interna del sistema impidió, desde el inicio, que ésta fuera dejada solamente en las manos de un mercado que, en las circunstancias confusas y desordenadas que siguieron al derrumbe de la Unión Soviética y del Muro de Berlín, podía hacer buenos negocios pero no condiciones de reordenar la región de acuerdo con los criterios de la hegemonía capitalista estadounidense. En esta región se empieza a perfilar lo que después se convertiría en política global: el comando militarizado del proceso de producción, reproducción y espacialización del capitalismo de los albores del siglo XXI.
2. Esta militarización atiende tanto a la potencial amenaza de otras coaliciones hegemónicas que dentro del capitalismo disputen el liderazgo estadounidense como al riesgo sistémico por cuestionamientos y construcción de alternativas de organización social no capitalistas. Sus propósitos son el mantenimiento de las jerarquías del poder, el aseguramiento de las condiciones que sustentan la hegemonía y la contrainsurgencia. Supone mantener una situación de guerra latente muy cercana a los estados de excepción y una persecución permanente de la disidencia.
Estos rasgos nos llevarían a pensar rápidamente en una vuelta del fascismo, si no fuera porque se combinan con otros que lo contradicen y que estarían indicando las pistas para su caracterización más allá de los “neos” y los “pos”.
Las guerras, y la política militar en general, han dejado de ser un asunto público. No solamente porque muchas de las guerras contemporáneas se han enfocado hacia lo que se llama “estados fallidos”, y en ese sentido no son entre “estados” sino de un estado contra la sociedad de otra nación, sino porque aunque sea un estado el que las emprende lo hace a través de una estructura externa que una vez contratada se rige por sus propias reglas y no responde a los criterios de la administración pública.
El outsourcing, que se ha vuelto recurrente en el capitalismo de nuestros días, tiene implicaciones muy profundas en el caso que nos ocupa. No se trata simplemente de privatizar una parte de las actividades del estado sino de romper el sentido mismo del estado. La cesión del ejercicio de la violencia de estado a particulares coloca la justicia en manos privadas y anula el estado de derecho. Ni siquiera es un estado de excepción. Se ha vaciado de autoridad y al romper el monopolio de la violencia la ha instalado en la sociedad.
En el fascismo había un estado fuerte capaz de organizar a la sociedad y de construir consensos. El estado centralizaba y disciplinaba. Hoy apelar al derecho y a las normas establecidas colectivamente ha empezado a ser un disparate y la instancia encargada de asegurar su cumplimiento las viola de cara a la sociedad. Ver, si no, los ejemplos de Guantánamo o de la ocupación de Irak.
Con la reciente crisis las instituciones capitalistas más importantes se han desfondado. El FMI y el Banco Mundial son repudiados hasta por sus constructores. Estamos entrando a un capitalismo sin derecho, a un capitalismo sin normas colectivas, a un capitalismo con un estado abiertamente faccioso. Al capitalismo mercenario.
El posneoliberalismo nacional alternativo
Otra vertiente de superación del neoliberalismo es la que protagonizan hoy varios estados latinoamericanos que se proclaman socialistas o en transición al socialismo y que han empezado a contravenir, e incluso revertir, la política neoliberal impuesta por el FMI y el Banco Mundial. Todas estas experiencias que iniciaron disputando electoralmente la presidencia, aunque distintas entre sí, comparten y construyen en colaboración algunos caminos para distanciarse de la ortodoxia dominante. Bolivia, Ecuador y Venezuela, de diferentes maneras y con ritmos propios, impulsan políticas de recuperación de soberanía y de poder participativo, que se ha plasmado en las nuevas Constituciones elaboradas por sus sociedades1.
La disputa con el FMI y el Banco Mundial ha determinado un alejamiento relativo de sus políticas y de las propias instituciones, al tiempo que se inicia la creación de una institucionalidad distinta, todavía muy incipiente, a través de instancias como el ALBA, el Banco del Sur, Petrocaribe y otras que, sin embargo, no marcan una pauta anticapitalista en sí mismas sino que apuntan, por el momento, a constituir un espacio de mayor independencia con respecto a la economía mundial, que haga propicia la construcción del socialismo. Considerando que, aun sin tener certeza de los resultados, se trata en estos casos por lo menos de un escenario posneoliberal diferente y confrontado con el que desarrollan las potencias dominantes, es conveniente destacar algunos de sus desafíos y paradojas.
1. Para avanzar en procesos de recuperación de soberanía, indispensable en términos de su relación con los grandes poderes mundiales --ya sea que vengan tras facetas estatales o empresariales--, y para emprender proyectos sociales de gran escala bajo una concepción socialista, requieren un fortalecimiento del estado y de su rectoría. Lo paradójico es que este estado es una institución creada por el propio capitalismo para asegurar la propiedad privada y el control social.
2. Los procesos de nacionalización emprendidos o los límites impuestos al capital transnacional, pasándolo de dueño a prestador de servicios, o a accionista minoritario, marca una diferencia sustancial en la capacidad para disponer de los recursos estratégicos de cada nación. La soberanía, en estos casos, es detentada y ejercida por el estado, pero eso todavía no transforma la concepción del modo de uso de estos recursos, al grado de que se estimulan proyectos de minería intensiva, aunque bajo otras normas de propiedad. Para un “cambio de modelo” esto no es suficiente, es un primer paso de continuidad incierta, si bien representa una reivindicación popular histórica.
3. El reforzamiento del interés nacional frente a los poderes globales o transnacionales va acompañado de una centralización estatal que no resulta fácilmente compatible con la plurinacionalidad postulada por las naciones o pueblos originarios, ni con la idea de una democracia participativa que acerque las instancias de deliberación y resolución a los niveles comunitarios.
4. Las Constituyentes han esbozado las líneas de construcción de una nueva sociedad. En Bolivia y Ecuador se propone cambiar los objetivos del “desarrollo” por los del “buen vivir”2, marcando una diferencia fundamental entre la carrera hacia delante del desarrollo con la marcha horizontal e incluso circular del buen vivir, que llamaría a recordar la metáfora zapatista de caminar al paso del más lento. La dislocación epistemológica que implica trasladarse al terreno del buen vivir coloca el proceso ya en el camino de una bifurcación societal y, por tanto, la discusión ya no es neoliberalismo o posneoliberalismo sino eso otro que ya no es capitalista y que recoge las experiencias milenarias de los pueblos pero también la crítica radical al capitalismo. Los apelativos son variados: socialismo comunitario, socialismo del siglo XXI, socialismo en el siglo XXI, o ni siquiera socialismo, sólo buen vivir, autonomía comunitaria u horizontes emancipatorios.
Ahora bien, la construcción de ese otro, que genéricamente podemos llamar el buen vivir, tiene que salirse del capitalismo pero a la vez tiene que transformar al capitalismo, con el riesgo, siempre presente, de quedar atrapado en el intento porque, entre otras razones, esta búsqueda se emprende desde la institucionalidad del estado (todavía capitalista), con toda la carga histórica y política que conlleva.
El posneoliberalismo de los pueblos
Otro proceso de salida del neoliberalismo es el que han emprendido los pueblos que no se han inclinado por la lucha electoral, fundamentalmente porque han decidido de entrada distanciarse de la institucionalidad dominante. En este proceso, con variantes, se han involucrado muchos de los pueblos indios de América, aunque no sólo, y su rechazo a la institucionalidad se sustenta en la combinación de las bifurcaciones con respecto a la dominación colonial que hablan de rebeliones larvadas a lo largo de más de 500 años, con las correspondientes a la dominación capitalista. Las naciones constituidas en el momento de la independencia de España y Portugal en realidad reprodujeron las relaciones de colonialidad interna y por ello no son reconocidas como espacios recuperables.
La resistencia y las rebeliones se levantan a veces admitiendo la nación, más no el estado, como espacio transitorio de resistencia, y a veces saltando esta instancia para lanzarse a una lucha anticapitalista-anticolonial y por la construcción-reconstrucción de formas de organización social simplemente distintas.
Desde esta perspectiva el proceso se realiza en los espacios comunitarios, transformando las redes cotidianas y creando condiciones de autodeterminación y autosustentación, siempre pensadas de manera abierta, en interlocución y en intercambio solidario con otras experiencias similares.
Recuperar y recrear formas de vida propias, humanas, de respeto con todos los otros seres vivos y con el entorno, con una politicidad libre y sin hegemonismos. Democracias descentradas. Este es el otro camino de salida del neoliberalismo, que sería muy empobrecedor llamar posneoliberalismo porque, incluso, es difícil de ubicar dentro del mismo campo semántico. Y todos sabemos que la semántica es también política y que también ahí es preciso subvertir los sentidos para que correspondan a los nuevos aires emancipatorios.
Lo que viene después del neoliberalismo es una abanico abierto con múltiples posibilidades. No estrechemos el horizonte cercándolo con términos que reducen su complejidad y empequeñecen sus capacidades creativas y emancipatorias. El mundo está lleno de muchos mundos con infinitas rutas de bifurcación. A los pueblos en lucha toca ir marcando los caminos.
Bibliografía
Acosta, Alberto 2008 “La compleja tarea de construir democráticamente una sociedad democrática” en Tendencia N° 8 (Quito).
Prigogine, Ilya 2006 (1988) El nacimiento del tiempo (Argentina: Tusquets).
Constitución de la República del Ecuador 2008.
Asamblea Constituyente de Bolivia 2007 Nueva Constitución Política del Estado (documento oficial)
Rebelión ha publicado este artículo a petición expresa de la autora, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.
El posneoliberalismo y sus bifurcaciones
Ana Esther Ceceña
Rebelión
El fin del neoliberalismo
El neoliberalismo tocó fin definitivamente con la crisis estallada en 2008. No hay vuelta atrás. El mercado, por sí mismo, es autodestructivo. Necesita soportes y contenedores. La sociedad capitalista, arbitrada por el mercado, o bien se depreda, o bien se distiende. No tiene perspectivas de largo plazo.
Después de 30 años de neoliberalismo ocurrieron las dos cosas. La voracidad del mercado llevó a límites extremos la apropiación de la naturaleza y la desposesión de los seres humanos. Los territorios fueron desertificados y las poblaciones expulsadas. Los pueblos se levantaron y la catástrofe ecológica, con un altísimo grado de irreversibilidad, comenzó a manifestarse de manera violenta.
Los pueblos se rebelaron contra el avance del capitalismo bloqueando los caminos que lo llevaban a una mayor apropiación. Levantamientos armados cerraron el paso a las selvas; levantamientos civiles impiden la edificación de represas, la minería intensiva, la construcción de carreteras de uso pesado, la privatización de petróleo y gas y la monopolización del agua. El mercado, solo, no podía vencer a quienes ya estaban fuera de su alcance porque habían sido expulsados y desde ahí, desde el no-mercado, luchaban por la vida humana y natural, por los elementos esenciales, por otra relación con la naturaleza, por detener el saqueo.
El fin del neoliberalismo inicia cuando la medida de la desposesión toca la furia de los pueblos y los obliga a irrumpir en la escena.
Los cambios de fase
La sociedad capitalista contemporánea ha alcanzado un grado de complejidad que la vuelve altamente inestable. De la misma manera que ocurre con los sistemas biológicos (Prigogine, 2006), los sistemas sociales complejos tienen una capacidad infinita y en gran medida impredescible de reacción frente a los estímulos o cambios. El abigarramiento con el que se edificó esta sociedad, producto de la subsunción pero no eliminación de sociedades diferentes, con otras cosmovisiones, costumbres e historias, multiplica los comportamientos sociales y las percepciones y prácticas políticas a lo largo y ancho del mundo y abre con ello un espectro inmenso de sentidos de realidad y posibilidades de organización social.
La potencia cohesionadora del capitalismo ha permitido establecer diferentes momentos de lo que los físicos llaman equilibrio, en los que, a pesar de las profundas contradicciones de este sistema y del enorme abigarramiento que conlleva, disminuyen las tendencias disipadoras. No obstante, su duración es limitada. En el paso del equilibrio a la disipación aparecen constantemente las oportunidades de bifurcación que obligan al capitalismo a encontrar los elementos cohesionadores oportunos para construir un nuevo equilibrio o, en otras palabras, para restablecer las condiciones de valorización del capital. Pero siempre está presente el riesgo de ruptura, que apunta hacia posibles dislocamientos epistemológicos y sistémicos.
Los equilibrios internos del sistema, entendidos como patrones de acumulación en una terminología más económica, son modalidades de articulación social sustentadas en torno a un eje dinamizador u ordenador. Un eje de racionalidad complejo que, de acuerdo con las circunstancias, adopta diferentes figuras: en la fase fordista era claramente la cadena de montaje para la producción en gran escala y el estado en su carácter de organizador social; en el neoliberalismo el mercado; y en el posneoliberalismo es simultáneamente el estado como disciplinador del territorio global, es decir, bajo el comando de su vertiente militar, y las empresas como medio de expresión directa del sistema de poder, subvirtiendo los límites del derecho liberal construido en etapas anteriores del capitalismo.
Los posneoliberalismos y las bifurcaciones
La incertidumbre acerca del futuro lleva a caracterizarlo más como negación de una etapa que está siendo rebasada. Si la modalidad capitalista que emana de la crisis de los años setenta, que significó una profunda transformación del modo de producir y de organizar la producción y el mercado, fue denominada por muchos estudiosos como posfordista; hoy ocurre lo mismo con el tránsito del neoliberalismo a algo diferente, que si bien ya se perfila, todavía deja un amplio margen a la imprevisión.
Posfordismo se enuncia desde la perspectiva de los cambios en el proceso de trabajo y en la modalidad de actuación social del estado; neoliberalismo desde la perspectiva del mercado y del relativo abandono de la función socializadora del estado. En cualquiera de los dos casos no tiene nombre propio, o es un pos, y en ese sentido un campo completamente indefinido, o es un neo, que delimita aunque sin mucha creatividad, que hoy están dando paso a otro pos, mucho más sofisticado, que reúne las dos cualidades: pos-neo-liberalismo. Se trata de una categoría con poca vida propia en el sentido heurístico, aunque a la vez polisémica. Su virtud, quizá, es dejar abiertas todas las posibilidades de alternativa al neoliberalismo –desde el neofascismo hasta la bifurcación civilizatoria–, pero son inciertas e insuficientes su fuerza y cualidades explicativas.
En estas circunstancias, para avanzar en la precisión o modificación del concepto es indispensable detenerse en una caracterización de escenarios, entendiendo que el espectro de posibilidades incluye alternativas de reforzamiento del capitalismo –aunque sea un capitalismo con más dificultades de legitimidad–; de construcción de vías de salida del capitalismo a partir de las propias instituciones capitalistas; y de modos colectivos de concebir y llevar a la práctica organizaciones sociales no-capitalistas. Trabajar todos los niveles de abstracción y de realidad en los que este término ocupa el espacio de una alternativa carente de apelativo propio, o el de alternativas diversas en situación de coexistencia sin hegemonismos, lo que impide que alguna otorgue un contenido específico al proceso superador del neoliberalismo.
El posneoliberalismo del capital
Aun antes del estallido de la crisis actual, ya eran evidentes los límites infranqueables a los que había llegado el neoliberalismo. La bonanza de los años dorados del libre mercado permitió expandir el capitalismo hasta alcanzar, en todos sentidos, la escala planetaria; garantizó enormes ganancias y el fortalecimiento de los grandes capitales, quitó casi todos los diques a la apropiación privada; flexibilizó, precarizó y abarató los mercados de trabajo; y colocó a la naturaleza en situación de indefensión. Pero después de su momento innovador, que impuso nuevos ritmos no sólo a la producción y las comunicaciones sino también a las luchas sociales, empezaron a aparecer sus límites de posibilidad.
Dentro de éstos, es importante destacar por lo menos tres, referidos a las contradicciones inmanentes a la producción capitalista y su expresión específica en este momento de su desarrollo y a las contradicciones correspondientes al proceso de apropiación y a las relaciones sociales que va construyendo:
1. El éxito del neoliberalismo en extender los márgenes de expropiación, lo llevó a corroer los consensos sociales construidos por el llamado estado del bienestar, pero también a acortar los mercados. La baja general en los salarios, o incluso en el costo de reproducción de la fuerza de trabajo en un sentido más amplio, fue expulsándola paulatinamente del consumo más sofisticado que había alcanzado durante el fordismo. La respuesta capitalista consistió en reincorporar al mercado a esta población, cada vez más abundante, a través de la producción de bienes precarios en gran escala. No obstante, esta reincorporación no logra compensar ni de lejos el aumento en las capacidades de producción generadas con las tecnologías actuales, ni retribuir las ganancias esperadas. El grado de apropiación y concentración, el desarrollo tecnológico, la mundialización tanto de la producción como de la comercialización, es decir, el entramado de poder objetivado construido por el capital no se corresponde con las dimensiones y características de los entramados sociales. Es un poder que empieza a tener problemas serios de interlocución.
2. Estas enormes capacidades de transformación de la naturaleza en mercancía, en objeto útil para el capital, y la capacidad acumulada de gestión económica, fortalecida con los cambios de normas de uso del territorio y de concepción de las soberanías, llevaron a una carrera desatada por apropiarse todos los elementos orgánicos e inorgánicos del planeta. Conocer las selvas, doblegarlas, monopolizarlas, aislarlas, separarlas en sus componentes más simples y regresarlas al mundo convertidas en algún tipo de mercancía fue –es– uno de los caminos de afianzamiento de la supremacía económica; la ocupación de territorios para convertirlos en materia de valorización. Paradójicamente, el capitalismo de libre mercado promovió profundos cercamientos y amplias exclusiones. Pero con un peligro: Objetivar la vida es destruirla.
Con la introducción de tecnologías de secuenciación industrial, con el conocimiento detallado de genomas complejos con vistas a su manipulación, con los métodos de nanoexploración y transformación, con la manipulación climática y muchos otros de los desarrollos tecnológicos que se han conocido en los últimos 30 años, se traspasó el umbral de la mayor catástrofe ecológica registrada en el planeta. Esta lucha del capitalismo por dominar a la naturaleza e incluso intentar sustituirla artificialmente, ha terminado por eliminar ya un enorme número de especies, por provocar desequilibrios ecológicos y climáticos mayores y por poner a la propia humanidad, y con ella al capitalismo, en riesgo de extinción.
Pero quizá los límites más evidentes en este sentido se manifiestan en las crisis de escasez de los elementos fundamentales que sostienen el proceso productivo y de generación de valor como el petróleo; o de los que sostienen la producción de la vida, como el agua, en gran medida dilapidada por el mal uso al que ha sido sometida por el propio proceso capitalista. La paradoja, nuevamente, es que para evitar o compensar la escasez, se diseñan estrategias que refuerzan la catástrofe como la transformación de bosques en plantíos de soja o maíz transgénicos para producir biocombustibles, mucho menos rendidores y tan contaminantes y predatorios como el petróleo.
El capitalismo ha demostrado tener una especial habilidad para saltar obstáculos y encontrar nuevos caminos, sin embargo, los niveles de devastación alcanzados y la lógica con que avanza hacia el futuro permiten saber que las soluciones se dirigen hacia un callejón sin salida en el que incluso se van reduciendo las condiciones de valorización del capital.
3. Aunque el neoliberalismo ha sido caracterizado como momento de preponderancia del capital financiero, y eso llevó a hablar de un capitalismo desterritorializado, en verdad el neoliberalismo se caracterizó por una disputa encarnizada por la redefinición del uso y la posesión de los territorios, que ha llevado a redescubrir sociedades ocultas en los refugios de selvas, bosques, desiertos o glaciares que la modernidad no se había interesado en penetrar. La puesta en valor de estos territorios ha provocado una ofensiva de expulsión, desplazamiento o recolonización de estos pueblos, que, evidentemente, se han levantado en contra.
Esto, junto con las protestas y revueltas originadas por las políticas de ajuste estructural o de privatización de recursos, derechos y servicios promovidas por el neoliberalismo, ha marcado la escena política desde los años noventa del siglo pasado. Las condiciones de impunidad en que se generaron los primeros acuerdos de libre comercio, las primeras desregulaciones, los despojos de tierras y tantas otras medidas impulsadas desde la crisis y reorganización capitalista de los años setenta-ochenta, cambiaron a partir de los levantamientos de la década de los noventa en que se produce una inflexión de la dinámica social que empieza a detener las riendas sueltas del neoliberalismo.
No bastaba con darle todas las libertades al mercado. El mercado funge como disciplinador o cohesionador en tanto mantiene la capacidad desarticuladora y mientras las fuerzas sociales se reorganizan en correspondencia con las nuevas formas y contenidos del proceso de dominación. Tampoco podía ser una alternativa de largo plazo, en la medida que la voracidad del mercado lleva a destruir las condiciones de reproducción de la sociedad.
El propio sistema se vio obligado a trascender el neoliberalismo trasladando su eje ordenador desde la libertad individual (y la propiedad privada) promovida por el mercado hacia el control social y territorial, como medio de restablecer su posibilidad de futuro. La divisa ideológica del “libre mercado” fue sustituida por la “seguridad nacional” y una nueva fase capitalista empezó a abrirse paso con caracaterísticas como las siguientes:
1. Si el neoliberalismo coloca al mercado en situación de usar el planeta para los fines del mantenimiento de la hegemonía capitalista, en este caso comandada por Estados Unidos, en esta nueva fase, que se abre junto con la entrada del milenio, la misión queda a cargo de los mandos militares que emprenden un proceso de reordenamiento interno, organizativo y conceptual, y uno de reordenamiento planetario.
El cambio de situación del anteriormente llamado mundo socialista ya había exigido un cambio de visión geopolítica, que se corresponde con un nuevo diseño estratégico de penetración y control de los territorios, recursos y dinámicas sociales de la región centroasiática. El enorme peso de esta región para definir la supremacía económica interna del sistema impidió, desde el inicio, que ésta fuera dejada solamente en las manos de un mercado que, en las circunstancias confusas y desordenadas que siguieron al derrumbe de la Unión Soviética y del Muro de Berlín, podía hacer buenos negocios pero no condiciones de reordenar la región de acuerdo con los criterios de la hegemonía capitalista estadounidense. En esta región se empieza a perfilar lo que después se convertiría en política global: el comando militarizado del proceso de producción, reproducción y espacialización del capitalismo de los albores del siglo XXI.
2. Esta militarización atiende tanto a la potencial amenaza de otras coaliciones hegemónicas que dentro del capitalismo disputen el liderazgo estadounidense como al riesgo sistémico por cuestionamientos y construcción de alternativas de organización social no capitalistas. Sus propósitos son el mantenimiento de las jerarquías del poder, el aseguramiento de las condiciones que sustentan la hegemonía y la contrainsurgencia. Supone mantener una situación de guerra latente muy cercana a los estados de excepción y una persecución permanente de la disidencia.
Estos rasgos nos llevarían a pensar rápidamente en una vuelta del fascismo, si no fuera porque se combinan con otros que lo contradicen y que estarían indicando las pistas para su caracterización más allá de los “neos” y los “pos”.
Las guerras, y la política militar en general, han dejado de ser un asunto público. No solamente porque muchas de las guerras contemporáneas se han enfocado hacia lo que se llama “estados fallidos”, y en ese sentido no son entre “estados” sino de un estado contra la sociedad de otra nación, sino porque aunque sea un estado el que las emprende lo hace a través de una estructura externa que una vez contratada se rige por sus propias reglas y no responde a los criterios de la administración pública.
El outsourcing, que se ha vuelto recurrente en el capitalismo de nuestros días, tiene implicaciones muy profundas en el caso que nos ocupa. No se trata simplemente de privatizar una parte de las actividades del estado sino de romper el sentido mismo del estado. La cesión del ejercicio de la violencia de estado a particulares coloca la justicia en manos privadas y anula el estado de derecho. Ni siquiera es un estado de excepción. Se ha vaciado de autoridad y al romper el monopolio de la violencia la ha instalado en la sociedad.
En el fascismo había un estado fuerte capaz de organizar a la sociedad y de construir consensos. El estado centralizaba y disciplinaba. Hoy apelar al derecho y a las normas establecidas colectivamente ha empezado a ser un disparate y la instancia encargada de asegurar su cumplimiento las viola de cara a la sociedad. Ver, si no, los ejemplos de Guantánamo o de la ocupación de Irak.
Con la reciente crisis las instituciones capitalistas más importantes se han desfondado. El FMI y el Banco Mundial son repudiados hasta por sus constructores. Estamos entrando a un capitalismo sin derecho, a un capitalismo sin normas colectivas, a un capitalismo con un estado abiertamente faccioso. Al capitalismo mercenario.
El posneoliberalismo nacional alternativo
Otra vertiente de superación del neoliberalismo es la que protagonizan hoy varios estados latinoamericanos que se proclaman socialistas o en transición al socialismo y que han empezado a contravenir, e incluso revertir, la política neoliberal impuesta por el FMI y el Banco Mundial. Todas estas experiencias que iniciaron disputando electoralmente la presidencia, aunque distintas entre sí, comparten y construyen en colaboración algunos caminos para distanciarse de la ortodoxia dominante. Bolivia, Ecuador y Venezuela, de diferentes maneras y con ritmos propios, impulsan políticas de recuperación de soberanía y de poder participativo, que se ha plasmado en las nuevas Constituciones elaboradas por sus sociedades1.
La disputa con el FMI y el Banco Mundial ha determinado un alejamiento relativo de sus políticas y de las propias instituciones, al tiempo que se inicia la creación de una institucionalidad distinta, todavía muy incipiente, a través de instancias como el ALBA, el Banco del Sur, Petrocaribe y otras que, sin embargo, no marcan una pauta anticapitalista en sí mismas sino que apuntan, por el momento, a constituir un espacio de mayor independencia con respecto a la economía mundial, que haga propicia la construcción del socialismo. Considerando que, aun sin tener certeza de los resultados, se trata en estos casos por lo menos de un escenario posneoliberal diferente y confrontado con el que desarrollan las potencias dominantes, es conveniente destacar algunos de sus desafíos y paradojas.
1. Para avanzar en procesos de recuperación de soberanía, indispensable en términos de su relación con los grandes poderes mundiales --ya sea que vengan tras facetas estatales o empresariales--, y para emprender proyectos sociales de gran escala bajo una concepción socialista, requieren un fortalecimiento del estado y de su rectoría. Lo paradójico es que este estado es una institución creada por el propio capitalismo para asegurar la propiedad privada y el control social.
2. Los procesos de nacionalización emprendidos o los límites impuestos al capital transnacional, pasándolo de dueño a prestador de servicios, o a accionista minoritario, marca una diferencia sustancial en la capacidad para disponer de los recursos estratégicos de cada nación. La soberanía, en estos casos, es detentada y ejercida por el estado, pero eso todavía no transforma la concepción del modo de uso de estos recursos, al grado de que se estimulan proyectos de minería intensiva, aunque bajo otras normas de propiedad. Para un “cambio de modelo” esto no es suficiente, es un primer paso de continuidad incierta, si bien representa una reivindicación popular histórica.
3. El reforzamiento del interés nacional frente a los poderes globales o transnacionales va acompañado de una centralización estatal que no resulta fácilmente compatible con la plurinacionalidad postulada por las naciones o pueblos originarios, ni con la idea de una democracia participativa que acerque las instancias de deliberación y resolución a los niveles comunitarios.
4. Las Constituyentes han esbozado las líneas de construcción de una nueva sociedad. En Bolivia y Ecuador se propone cambiar los objetivos del “desarrollo” por los del “buen vivir”2, marcando una diferencia fundamental entre la carrera hacia delante del desarrollo con la marcha horizontal e incluso circular del buen vivir, que llamaría a recordar la metáfora zapatista de caminar al paso del más lento. La dislocación epistemológica que implica trasladarse al terreno del buen vivir coloca el proceso ya en el camino de una bifurcación societal y, por tanto, la discusión ya no es neoliberalismo o posneoliberalismo sino eso otro que ya no es capitalista y que recoge las experiencias milenarias de los pueblos pero también la crítica radical al capitalismo. Los apelativos son variados: socialismo comunitario, socialismo del siglo XXI, socialismo en el siglo XXI, o ni siquiera socialismo, sólo buen vivir, autonomía comunitaria u horizontes emancipatorios.
Ahora bien, la construcción de ese otro, que genéricamente podemos llamar el buen vivir, tiene que salirse del capitalismo pero a la vez tiene que transformar al capitalismo, con el riesgo, siempre presente, de quedar atrapado en el intento porque, entre otras razones, esta búsqueda se emprende desde la institucionalidad del estado (todavía capitalista), con toda la carga histórica y política que conlleva.
El posneoliberalismo de los pueblos
Otro proceso de salida del neoliberalismo es el que han emprendido los pueblos que no se han inclinado por la lucha electoral, fundamentalmente porque han decidido de entrada distanciarse de la institucionalidad dominante. En este proceso, con variantes, se han involucrado muchos de los pueblos indios de América, aunque no sólo, y su rechazo a la institucionalidad se sustenta en la combinación de las bifurcaciones con respecto a la dominación colonial que hablan de rebeliones larvadas a lo largo de más de 500 años, con las correspondientes a la dominación capitalista. Las naciones constituidas en el momento de la independencia de España y Portugal en realidad reprodujeron las relaciones de colonialidad interna y por ello no son reconocidas como espacios recuperables.
La resistencia y las rebeliones se levantan a veces admitiendo la nación, más no el estado, como espacio transitorio de resistencia, y a veces saltando esta instancia para lanzarse a una lucha anticapitalista-anticolonial y por la construcción-reconstrucción de formas de organización social simplemente distintas.
Desde esta perspectiva el proceso se realiza en los espacios comunitarios, transformando las redes cotidianas y creando condiciones de autodeterminación y autosustentación, siempre pensadas de manera abierta, en interlocución y en intercambio solidario con otras experiencias similares.
Recuperar y recrear formas de vida propias, humanas, de respeto con todos los otros seres vivos y con el entorno, con una politicidad libre y sin hegemonismos. Democracias descentradas. Este es el otro camino de salida del neoliberalismo, que sería muy empobrecedor llamar posneoliberalismo porque, incluso, es difícil de ubicar dentro del mismo campo semántico. Y todos sabemos que la semántica es también política y que también ahí es preciso subvertir los sentidos para que correspondan a los nuevos aires emancipatorios.
Lo que viene después del neoliberalismo es una abanico abierto con múltiples posibilidades. No estrechemos el horizonte cercándolo con términos que reducen su complejidad y empequeñecen sus capacidades creativas y emancipatorias. El mundo está lleno de muchos mundos con infinitas rutas de bifurcación. A los pueblos en lucha toca ir marcando los caminos.
Bibliografía
Acosta, Alberto 2008 “La compleja tarea de construir democráticamente una sociedad democrática” en Tendencia N° 8 (Quito).
Prigogine, Ilya 2006 (1988) El nacimiento del tiempo (Argentina: Tusquets).
Constitución de la República del Ecuador 2008.
Asamblea Constituyente de Bolivia 2007 Nueva Constitución Política del Estado (documento oficial)
Rebelión ha publicado este artículo a petición expresa de la autora, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.
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