VIVA CRISTINA FERNANDEZ de KIRCHNER NOBEL de la PAZ 2013 ¡¡¡

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Córdoba, Argentina



19 y 20 de diciembre de 2001.-



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viernes, 13 de noviembre de 2009

Esther Vivas: CRISIS ALIMENTARIA

13-11-2009



Entrevista a Esther Vivas, coautora junto a Xavier Montagut del libro Del campo al plato. Los circuitos de producción y distribución de alimentos
"Los países del Sur son los más afectados por la crisis alimentaria, pero también en Europa hay millones de personas que pasan hambre"


Salvador López Arnal
Rebelión




A veces pienso que miento (Contra el monocultivo de la mente)

Pensa-miento 1: La tierra es de todos, de quien la trabaja, dicen las revoluciones. Mi amigo Jeromo, se detiene en su lucha, y dice que no, que la tierra no es de nadie y sigue cavando en la huerta. Entonces le pregunto, Jeromo ¿qué es eso de la Soberanía Alimentaria? –El derecho a producir –toma un respiro y continua- el derecho de producir hacia adentro.

Pensa-miento 2: Si la observación de un cuerpo esférico nos hace pensar en conceptos cómo la simetría, la equidistancia o la igualdad, está científicamente probado que Pitágoras, Colón y Galileo pensaban confundidos: el Planeta tierra se nos desredondeó por el camino.

Gustavo Duch Guillot

Activista de y en multitud de causas nobles y autora de diversos libros sobre la soberanía alimentaria y los movimientos sociales -Del campo al plato(Icaria, Barcelona, 2009), motivo básico de esta conversación, En pie contra la deuda externa (El Viejo Topo, Barcelona 2008), Supermercados, no gracias (Icaria, Barcelona, 2007) y ¿Adónde va el comercio justo? (Icaria, Barcelona, 2006)-, Esther Vivas es, además, miembro del Centro de Estudios sobre Movimientos Sociales (CEMS) de la UPF, miembro de la redacción de la revista Viento Sur y militante en Izquierda Anticapitalista.

Vivas colabora habitualmente en medios de comunicación alternativos como Diagonal, La Directa y Ecología Política, entre otros, y en medios más convencionales como Público.

¿De qué habláis en este último libro que recientemente ha editado Icaria editorial? ¿De alimentación, de agricultura, de la distribución de los productos?

Se trata de señalar a los principales actores que monopolizan cada uno de los tramos de la cadena agroalimentaria, desde la producción en origen hasta la distribución final, quienes acaban determinando nuestro modelo de alimentación y consumo. Hoy, la comida ha perdido su valor fundamental, alimentarnos, y se ha convertido en un bien mercantil. También analizamos las causas y las consecuencias de la crisis alimentaria actual.

Asimismo, el libro da a conocer las principales alternativas propuestas desde los movimientos sociales, donde destaca en mayúsculas el derecho a la soberanía alimentaria de los pueblos, así como la promoción de sistemas alternativos de comercialización y distribución, priorizando lo local y la relación directa entre campesinado y consumidores, entre otras iniciativas.

¿Qué interés pueden tener para un ciudadano o ciudadana de izquierdas temas como la alimentación y su producción y distribución?

Todos nosotros, cada día comemos, y además lo hacemos varias veces al día. Pero nunca nos planteamos de dónde viene aquello que comemos, quién lo ha elaborado, en qué condiciones se ha producido, etc. Detrás de aquello que comemos hay una historia. Una historia de privatización de los recursos naturales, de intereses económicos, de desigualdad Norte-Sur, pero también Norte-Norte y Sur-Sur. Y se trata de desenmascarar esta historia.

Tenemos que reapropiarnos de la producción, la transformación, la distribución y el consumo de alimentos, hoy en manos de muy pocas empresas. De esto habla la soberanía alimentaria: de recuperar el control sobre nuestra alimentación. La tierra para quien la trabaja; el agua y las semillas tienen que ser bienes públicos; relaciones de solidaridad entre el campo y la ciudad; comercialización directa entre productor y consumidor; y unas políticas que pongan en el centro de la producción la distribución y el consumo de alimentos, a las y los campesinos, el bienestar de las personas y el respeto al medio ambiente.

Por todo ello, como señala el movimiento internacional de la Vía Campesina, “hoy comer se ha vuelto un acto político”. Creo que la crítica al sistema agroindustrial dominante y la defensa de la soberanía alimentaria debe ser un eje central de lucha tanto del movimiento altermundista como de cualquier proyecto anticapitalista que denuncie los intentos de buscar una salida pro capitalista a la crisis contemporánea. Otro mundo requiere otro modelo de agricultura y alimentación.

Has usado varias veces el concepto de soberanía alimentaria. Aunque ya te has aproximado a él en varios momentos, ¿puedes definirlo sucintamente?

El concepto de soberanía alimentaria fue propuesto por primera vez por la Vía Campesina, en el año 1996 en Roma, con motivo de la Cumbre Mundial de la Alimentación de la FAO. La soberanía alimentaria se define como el derecho de las comunidades y los pueblos a decidir sus políticas agrícolas y alimentarias, a proteger y regular la producción y el comercio agrícola interior con el objetivo de conseguir un desarrollo sostenible y garantizar la seguridad alimentaria.

Alcanzar esta soberanía requiere una estrategia que rompa con las políticas agrícolas neoliberales, impuestas por la Organización Mundial del Comercio, el Banco Mundial y el Fondo Monetario Internacional, y con el sistema económico capitalista dominante, los cuales promueven un modelo de producción agrícola y alimentaria totalmente insostenible.

La alimentación no es hoy un derecho garantizado. Parece obvio que debería serlo. ¿Por qué no lo es? ¿No hay suficientes alimentos para todos los pobladores de la Tierra?

Los alimentos no son hoy en día un bien accesible a todo el mundo y la crisis alimentaria lo ha puesto en evidencia. Y no se trata de un problema de producción, como las instituciones internacionales y las grandes corporaciones nos quieren hacer creer, sino que se trata de un problema de acceso.

Hoy se producen más alimentos que nunca en la historia. La producción se ha triplicado desde los años 60, mientras que la población mundial sólo se ha duplicado. El problema es que, en la medida en que el precio de los alimentos subió, a lo largo de los años 2007 y 2008, en el marco de la crisis alimentaria global, amplias capas de población, especialmente en los países del Sur, no podían pagar el precio de la comida. Hay que tener en cuenta que en estos países se puede llegar a destinar hasta un 80% de los ingresos a la compra de alimentos. Si los precios suben no hay capacidad para adquirirlos.

Es interesante señalar que en el momento álgido de crisis alimentaria, los beneficios de las principales empresas de semillas, fertilizantes, transformación y distribución no pararon de crecer. Hay quienes hacen negocio con el hambre.

Además de la presentación y el epílogo, se incluyen en la segunda parte doce entrevistas con líderes de foros, centros de estudios o agrupaciones campesinas. ¿Quiénes son esas personas? ¿Qué relevancia tienen?

Se trata de personas que forman parte de grupos y cooperativas de consumidores críticos, de centros de investigación, de redes de economía solidaria, campesinos... de América Latina, Asia, África, América del Norte y Europa que nos explican sus experiencias en la lucha a favor de la soberanía alimentaria.

Y es interesante ver cómo a partir de sus historias, reflexiones, anécdotas ponen rostro y desgranan en primera persona las consecuencias del actual modelo de agricultura intensiva e industrial en sus países, comunidades y en sus propias experiencias.

Uno de los temas que aparecen más frecuentemente en las conversaciones es el tema del comercio justo. Algunos de los entrevistados parecen rechazar esta línea. ¿Podrías explicar los términos del debate y vuestra posición en él?

En los últimos años se ha dado una cooptación y una tergiversación de lo que significa el “comercio justo”. Empresas como Nestlé sacan sus propias líneas de café de comercio justo, en Carrefour y en varios supermercados se venden estos productos y en Starbucks se puede tomar una taza de café “justo”. Las multinacionales y los supermercados intentan utilizar el comercio justo para limpiarse la imagen, cuando su práctica empresarial se basa, precisamente, en todo lo contrario.

Nosotros denunciamos y rechazamos estos métodos porque el comercio justo es otra cosa. El comercio justo implica unas relaciones de comercialización justas de origen a fin, del productor hasta el punto de venta pasando por cada uno de los actores de la cadena comercial. Unos criterios que deben de aplicarse tanto en el comercio internacional (café, cacao, azúcar...) como en el local. Nosotros defendemos un comercio justo vinculado a la soberanía alimentaria, donde prima lo local y el comercio internacional debe ser un complemento al primero. ¿Por qué importar miel, vino, aceite de “comercio justo” de un país del Sur si se produce en nuestro territorio? El comercio justo tiene que ser Norte-Sur, Norte-Norte y Sur-Sur.

Más de mil millones de personas pasan hambre en el mundo actualmente. ¿Qué sectores se ven afectados fundamentalmente?

Las mujeres, junto con los niños y niñas, son las más afectadas por el hambre, a pesar de ser las principales productoras de alimentos. En muchos países del Sur las leyes niegan a las mujeres el derecho a la tierra, y en aquellos donde legalmente tienen este derecho, las tradiciones y las prácticas se lo impiden. En Europa, muchas campesinas sufren una total inseguridad jurídica, ya que la mayoría de ellas trabajan en explotaciones familiares donde los derechos administrativos están en manos de los hombres.

Asimismo, las y los campesinos, paradójicamente, son también quienes pasan más hambre, al trabajar en grandes latifundios o explotaciones agroindustriales, en condiciones extremas, sin ser dueños de aquello que producen.

¿Hay hambre en los países del centro del Sistema? ¿Por qué?

Los países del Sur son los más afectados por la crisis alimentaria, pero no podemos dejar de señalar que aquí hay millones de personas que no tienen acceso a los alimentos. En Europa, por ejemplo, se calcula que unos cuarenta millones de personas pasan hambre, más de millón y medio en el Estado español. La crisis económica ha hecho que cada vez más familias tengan dificultades para llegar a final de mes y recurran a la búsqueda de comida en contenedores o entre los deshechos de los supermercados. Se trata, como informa Cáritas, de nuevos pobres, personas que hasta hace poco tenían trabajo, pero que ahora se han quedado en el paro: desde obreros de la construcción, inmigrantes, madres solteras, pensionistas o también “trabajadores pobres”, los “working poor”, con empleos mal remunerados y con escasez de ingresos.

¿A qué podemos llamar agricultura biológica o ecológica? ¿Es eficiente este tipo de agricultura?

La agricultura convencional requiere de grandes cantidades de insumos químicos externos y acaba reportando grandes beneficios a la industria agroalimentaria, mientras que hay un empobrecimiento cada vez mayor del pequeño campesinado. La agroecología, en cambio, no utiliza fertilizantes ni fitosanitarios y busca la interacción entre todos los elementos que forman parte del campo, desde un enfoque económico, técnico, ambiental, social, cultural y ético.

Varios estudios demuestran que la producción campesina a pequeña escala puede tener un alto rendimiento a la vez que usa menos combustibles fósiles, especialmente si los alimentos se comercializan localmente o regionalmente. En consecuencia, invertir en la producción campesina familiar y agroecológica es la mejor garantía para acabar con la pobreza y el hambre, y más cuando tres cuartas partes de las personas más pobres del mundo son pequeños campesinos.

Los gobiernos deben apoyar la producción a pequeña escala y sostenible, no por una mistificación de lo “pequeño” o por formas ancestrales de producción, sino porque ésta permitirá regenerar los suelos, ahorrar combustibles, reducir el calentamiento global y ser soberanos en lo que respecta a nuestra alimentación.

Las propuestas hechas desde la agroecología y la Vía Campesina no suponen un retorno romántico al pasado, sino que buscan combinar las nuevas tecnologías y los nuevos saberes con las prácticas tradicionales.

Por lo tanto, ni la agroecología ni Vía Campesina están, por principio, en contra del uso de tecnologías adecuadas para el trabajo en el campo. Por lo demás, hablas de que la producción campesina a pequeña escala “puede tener” un alto rendimiento. ¿No lo tiene actualmente? ¿Por qué?

Los métodos de producción y distribución de alimentos sustentables y equitativos ya existen, sólo hace falta voluntad política para aplicarlos.

La transformación del actual modelo basado en la agroindustria permitiría garantizar el acceso universal a los alimentos. Así lo constatan los resultados de una exhaustiva consulta internacional que duró cuatro años e involucró a más de 400 científicos realizada por el IAASTD, donde participan, ni más ni menos que, el Banco Mundial en partenariado con la FAO, la UNDP, la UNESCO, representantes de gobiernos, instituciones privadas, científicas, sociales, etc.

Es interesante observar que, a pesar de que el informe tenía detrás a estas instituciones, concluía que la producción agroecológica proveía de ingresos alimentarios y monetarios a los más pobres, a la vez que generaba excedentes para el mercado, siendo mejor garante de la seguridad alimentaria que la producción transgénica.

En la misma línea, apunta un estudio de la Universidad de Michigan que concluye que las granjas agroecológicas son altamente productivas y capaces de garantizar la seguridad alimentaria en todo el planeta, contrariamente a la producción agrícola industrializada y el libre comercio. Está claro que la agricultura campesina puede alimentar al mundo.

¿Se ha superado la crisis alimentaria de estos últimos años? ¿Qué hizo que irrumpiera?

A pesar de que la crisis económica ha hecho que la especulación con las materias primas, una de las causas del auge de los precios de los alimentos, disminuyera, el número de personas que pasan hambre en el mundo no para de crecer.

Más allá de las causas coyunturales que han provocado la crisis alimentaria de 2007-08, ésta es una expresión más de la crisis estructural del sistema alimentario mundial, incapaz de satisfacer las necesidades alimentarias básicas de una parte significativa de la humanidad.

Las políticas neoliberales que se han venido aplicando de forma sistemática desde hace más de treinta años nos han conducido a esta situación: dejando en manos del libre mercado la seguridad alimentaria mundial, liberalizando el comercio y favoreciendo a la agroindustria, usurpando los recursos naturales a las comunidades, convirtiendo a países exportadores de alimentos en importadores netos, transformando los cultivos diversificados a pequeña escala en monocultivos para la exportación y alentando el monopolio en cada uno de los tramos de la cadena alimentaria. Mientras esto no cambie, el hambre en el mundo continuará.

Señálame cinco tareas que la ciudadanía pueda realizar en estos ámbitos y que puedan resultar políticamente interesantes.

Hay que avanzar hacia un consumo responsable y consumir en función de lo que realmente necesitamos, combatiendo un consumismo excesivo, antiecológico, innecesario, superfluo e injusto promovido por el mismo sistema capitalista.

Pero más allá de la acción individual, que tiene un valor demostrativo importante y que aporta coherencia a nuestra práctica cotidiana, es fundamental la acción política colectiva, rompiendo el mito de que nuestras acciones individuales por sí mismas generarán cambios estructurales.

En el ámbito del consumo, podemos participar en cooperativas y grupos de consumo agroecológico que establecen una relación y una comercialización directa con campesinos y productores locales con el objetivo de llevar a cabo un consumo ecológico y solidario.

Pero es fundamental que esta acción política trascienda el ámbito del consumo, ir más allá, y establecer alianzas entre distintos sectores sociales afectados por la globalización capitalista y actuar políticamente.

La acción político-social con el objetivo de conseguir cambios reales en las instituciones políticas y económicas es algo imprescindible: exigir una legislación que prohíba el cultivo y la comercialización de productos transgénicos, que ponga coto al monopolio de la gran distribución, que promueva la agricultura ecológica, que apoye al pequeño campesinado, etc.

Un cambio de paradigma en la producción, la distribución y el consumo de alimentos sólo será posible en un marco más amplio de transformación política, económica y social y para conseguirlo es fundamental la creación de espacios de resistencia, de transformación y de acción política colectiva.

La última pregunta. ¿Por qué hay que prohibir el cultivo y la comercialización de productos transgénicos? ¿De todos ellos?

Los Organismos Modificados Genéticamente tienen graves consecuencias en la agricultura, la salud humana, los derechos campesinos, el medio ambiente.

Los transgénicos contaminan genéticamente a otras especies tradicionales. Se han detectado varios casos en el Estado español, demostrándose que la coexistencia es del todo imposible. La producción transgénica acaba con la agricultura convencional y ecológica dejando la agricultura en manos de cuatro multinacionales que controlan el mercado de las semillas, de los productos químicos asociados y, a menudo, la producción. En otras palabras, la biotecnología y los Organismos Modificados Genéticamente profundizan aún más en la desposesión del campesinado sobre el proceso de producción.

Los transgénicos incrementan el uso de agroquímicos, con la consiguiente contaminación medioambiental. Como las plantas son tolerantes a un determinado herbicida, se pueden utilizar altas dosis del mismo. Esto genera la aparición de hierbas resistentes, lo que implica la utilización de más productos químicos para combatirlas.

También hay que señalar el impacto de los Organismos Modificados Genéticamente en la salud de las personas. Se han detectado casos de alergias que hasta hace poco no existían causadas por la introducción de nuevas proteínas en los alimentos; aparecen nuevos tóxicos en la comida; resistencias a antibióticos; incremento de la contaminación en lo que comemos.

Los Organismos Modificados Genéticamente tendrían que estar prohibidos como ya sucede, total o parcialmente, en países como Irlanda, Francia, Austria, Grecia, Luxemburgo, Hungría, Italia, Polonia y Alemania, paradójicamente el Estado español es de los pioneros en su producción. Nosotros queremos un territorio libre de transgénicos.

Gracias Esther, gracias por tus documentadas respuestas.

miércoles, 11 de noviembre de 2009

CONSECUENCIAS de la CRISIS

Víctimas y victimarios

Variable de ajuste social: Quién es quién en la pirámide de la crisis


(IAR Noticias) 11-Noviembre-09




En la pirámide del colapso recesivo global, para un rico o un clase media alta la "crisis" significa un "achicamiento del cinturón" (prescindir de productos suntuarios o de algún confort ), mientras que para un pobre o un clase media baja significa quedar desocupado o perder la capacidad de supervivencia. Esto marca la dinámica y la resolución de la crisis social que se avecina.

Por Manuel Freytas (*)
manuelfreytas@iarnoticias.com
Informe especial




Cuando se refieren a la "crisis", los periodistas, intelectuales y analistas del sistema hablan en forma abstracta y genérica, sin precisar su impacto (discriminado por sector) en la pirámide social del sistema capitalista a escala global.

Así, por ejemplo, la prensa internacional en los últimos meses expresa, con total impunidad (y sin contrainformación masiva) cómo la crisis está "afectando a los más ricos" cuya pirámide está encabezada por los súper millonarios del ranking de la revista Forbes.

Los grandes medios y cadenas televisivas (que informan a las sociedades a escala masiva) tienen centrada su "preocupación" en las pérdidas de los grandes consorcios empresariales transnacionales, en la reducción de las grandes fortunas de los súper ricos o en la devaluación de los multimillonarios sueldos de los ejecutivos de las metrópolis de EEUU y Europa.

Y cuando se ocupan de los "efectos sociales" de la crisis, sólo toman como parámetro la reducción del consumo en los países centrales, a los que clasifican genéricamente como "sociedades", sin discriminar entre clases altas, medias o bajas que integran la pirámide social capitalista en EEUU, Europa y en las naciones "emergentes".

No dicen, por ejemplo, que la crisis más aguda del consumo y de la desocupación, tanto en EEUU como en Europa, la sufren los empleados y obreros de baja calificación que están conformando un peligroso bolsón masivo de protestas y conflictos sociales que ya han comenzado por la periferia europea.

Casi no hay informes (y los que hay son manipulados y reducidos) de cómo la crisis de los países centrales ya impacta en las economías y en las sociedades de los países subdesarrollados de Asia, África y América Latina, donde se concentra la mayoría del hambre y la pobreza a escala planetaria.

De esta manera, los diarios, las radios y los canales televisivos ponen el acento de la "noticia" en la disminución de la cifra de la fortuna de los tres sionistas que encabezan el ranking Forbes: Bill Gates, Warren Buffett y Carlos Slim, cuyos patrimonios juntos suman este año US$ 112.000 millones.

Por supuesto, que la prensa del sistema no aclara que esa cifra (en mano de sólo tres personas) equivale a 0,8% del presupuesto de US$ 896 millones que la ONU y el Banco Mundial destinan a "combatir la pobreza en el mundo".

El programa para hacer frente a la crisis mundial de alimentos desarrollado por el Banco Mundial no alcanza ni siquiera al 1% de la suma acumulada por los tres capitalistas más ricos, pero esto no es "noticia" para la prensa del sistema que lamenta la reducción de sus patrimonios con la crisis.

Mientras la crisis del capitalismo exportada desde EEUU y los países centrales golpea a los países y sociedades más pobres y desprotegidos de Asia, África y América Latina, los grandes bancos y empresas de Wall Street y de Europa recrean una nueva "burbuja en la crisis" con ganancias siderales alimentadas por los salvatajes estatales con dinero de los impuestos.

El "récord" del índice Dow Jones (que reparte la más formidable tajada de rentabilidad capitalista con la especulación financiera, aún en épocas de crisis como la que vivimos) lo integran un reducido número de empresas transnacionales de dimensiones gigantescas, mayores que Estados, que controlan la producción, el comercio y las finanzas mundiales.

Entre las primeras treinta mega empresas imperialistas que controlan el sistema económico productivo mundial y que conforman el Dow Jones se encuentran los grandes pulpos de la especulación financiera que utilizan los billonarios fondos estatales de los "rescates" para producir una "burbuja ganancial" durante la crisis.

A la vez, y por medio de los despidos laborales y la reducción del gasto social ("ajustes"), que incrementan los niveles sociales de precariedad económica y de exclusión masiva del mercado laboral, bancos y empresas mantienen sus tasa de rentabilidad al costo de más desempleo y depresión de la economía real.

El capitalismo industrial o comercial estadounidense, con el argumento de la "catástrofe económica" reduce "costo laboral" despidiendo empleados, reduciendo salarios y suprimiendo beneficios sociales, y "sobreexplotación" de la fuerza que queda ocupada.

Por su parte, el Estado baja "costo social" por medio de la reducción del gasto público (salud, vivienda, educación) que afectan principalmente a los planes de ayuda social a los sectores más vulnerables.

De esta manera, el sistema capitalista USA (Estado y empresas privadas) descarga el costo del colapso recesivo económico (la crisis) sobre el sector asalariado (fuerza laboral masiva) y la masa más desprotegida y mayoritaria de la sociedad (población pobre con limitados recursos de supervivencia).

Mientras los bancos centrales de EEUU y la Unión Europea utilizan US$ billones para "rescatar" a bancos y empresas (los que generaron la crisis), los gobiernos centrales imperiales desatan un proceso de "ajustes" sociales contra los sectores más pobres y vulnerables.

Este punto es central para comprender el carácter clasista de la crisis global capitalista que los analistas y medios del sistema presentan niveladamente como "igual para todos".

La crisis financiera recesiva (que se expande por todo el planeta) ya derivó en "crisis social" por medio de dos actores centrales: La baja de la capacidad de consumo y la desocupación.

La "crisis" afecta de manera diferente en la pirámide social: En las clases altas y medias se proyecta como una "reducción del consumo" (principalmente suntuario), en cambio en las clases bajas y marginales se expresa en la desocupación y en una restricción del consumo de los productos básicos para la supervivencia (principalmente alimentos y servicios esenciales).

Mientras un rico o clase media acomodado reducen servidumbre, viajes turísticos o consumos superfluos, un clase baja o pobre reduce compras de alimentos y consumo necesario para sobrevivir.



En resumen, en la pirámide del colapso recesivo global, para un rico o un clase media alta la "crisis social" significa un "achicamiento del cinturón" (prescindir de productos suntuarios o de algún confort), mientras que para un clase baja o pobre significa quedar desocupado y/o perder capacidad de supervivencia a través de la pérdida o de la reducción de su salario.

La masa asalariada (mayoritaria y peor paga) y los pobres, son a su vez los mayores perjudicados por la utilización fraudulenta (estafa con el Estado capitalista) de fondos de impuestos públicos para salvar a empresas privadas, ya que no cuentan con los recursos (ahorros y medios capitalistas de supervivencia) de las clases altas o medias altas.

En este cuadro, los ocupados pagan los "rescates capitalistas" con su salario y con lo que consumen, mientras que los desocupados y marginados sociales lo hacen a través de los pocos productos que pueden adquirir para su supervivencia inmediata.

Las primeras víctimas, las variables de ajuste, son las masas asalariadas y los sectores más vulnerables de la sociedad que pagan la crisis de los ricos con despidos y reducción de sus salarios, mientras que los sectores más desprotegidos sufren el impacto directo de los recortes de los planes sociales y de ayuda a la pobreza de los gobiernos.

Las masa más desprotegida y los asalariados "cautivos" pagan la crisis de tres maneras:

1) A través de las cargas fiscales a los salarios (que se le descuentan compulsivamente de su sueldo),

2) a través de los impuestos al consumo (que paga en el momento que compra alimentos o productos gravados para el consumidor),

3) A través de los despidos o reducciones de salarios, o de los "ajustes" del Estado con reducción de planes sociales y baja de los aportes patronales.

De manera tal, que en la crisis social se proyectan las mismas variables del resto de la economía capitalista: El peso de la crisis golpea con fuerza sobre la base del triángulo social más desposeído (obreros asalariados y pobres) mientras se atenúa en el medio y en el vértice (empresarios, ejecutivos y profesionales) , donde se concentra la mayoría de la riqueza acumulada por la explotación capitalista.

La misma ecuación (de proyección y efecto disímil de la crisis social) se produce en la pirámide de países capitalistas, claramente dividida entre el vértice (las naciones centrales), el medio (las naciones "emergentes") y la base (las naciones "en desarrollo").

El emergente social




Y volvemos al principio: Mientras las clases altas y medias altas proyectan la crisis como una "reducción del consumo suntuario", las clases bajas viven la crisis como perdida del trabajo y de los recursos básicos de supervivencia (principalmente alimentos y servicios esenciales).

Dentro de un sistema de producción mundial en crisis y sólo orientado a la búsqueda de rentabilidad se desarrollan dos efectos inversamente proporcionales: 1) Crecimiento récord de las fortunas personales y de los activos empresariales capitalistas, y 2) Crecimiento récord (como consigna la ONU) de los pobres y hambrientos que ya alcanzan la mitad de la población mundial.

En este escenario, los estallidos y revueltas sociales que alertan las propias instituciones del sistema como el el G-8 y el Banco Mundial no van a ser motorizados por los ricos que disminuyeron sus fortunas, ni por los ejecutivos o profesionales que disminuyeron sus ingresos, sino por los cientos de millones de obreros y empleados que van ser expulsados del mercado laboral.

Una mayoría de expertos coincide en que los sujetos y actores de la crisis social, los motorizadores de las revueltas sociales (tanto en los países centrales como en las periferias de Asia, África y América Latina) van ser los millones de desocupados y expulsados del mercado del consumo que no van a tener medios de subsistencia para sus familias.

De acuerdo con estas proyecciones, no es el mercado (en sus distintas variantes macroeconómicas), sino que son los expulsados del mercado (los excluidos sociales) los que van a protagonizar el desenlace decisivo de la crisis global capitalista que se avecina.

La crisis financiera y la crisis recesiva, cuyo emergente inmediato es la quiebra y cierre de bancos y empresas, pueden ser reguladas y controladas por medio de la inyección de billonarios fondos por los gobiernos y los bancos centrales imperiales.

En cambio, para los efectos sociales de la crisis financiera recesiva (la desocupación y el achicamiento del consumo) no existe otro remedio que reocupar a la mano de obra expulsada si se quiere evitar el colapso social y las revueltas populares.

La maquinaria mediática, que habla de "crisis global" mezclando en una misma bolsa de "perjudicados" a las víctimas (los sectores más bajos de la pirámide) con los victimarios (los ricos del vértice de la pirámide), tiene como misión central ocultar lo que anticipan las propias encuestas del sistema: Protestas y descontento creciente que se proyectan desde los países centrales a la periferia.

Esa rebelión social en gestación (como ya se mostró en Europa del Este) se empieza a expresar, a nivel de países centrales y periféricos, en un auge de la protesta social y en un cuestionamiento creciente del centralismo explotador y proteccionista de las potencias regentes.

A nivel social, el proceso recesivo con desocupación ya produjo (durante la escalada del petróleo y los alimentos) oleadas masivas de conflictos sociales protagonizados por dos actores centrales: Los pobres y los desocupados.

Y estos procesos llevaron a que los ricos, los del vértice de la pirámide (tanto de los países centrales como periféricos) también comenzaran a nuclearse todos juntos del lado de una sola trinchera: La represión policial y militar.

Los planificadores y estrategas del sistema ya tienen una respuesta para lo que viene: Democracia Blindada.



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(*) Manuel Freytas es periodista, investigador

Ignacio Ramonet: 20 AÑOS , CAIDA del MURO de BERLIN

11-11-2009



A veinte años de la caída del muro de Berlín
Una ocasión perdida


Ignacio Ramonet
LMD




El 9 de noviembre de 1989 caía el muro de Berlín. Veinte años después, mientras el capitalismo, a su vez, vacila bajo los golpes de una crisis sistémica, ¿qué balance se puede establecer de las dos décadas que acaban de transcurrir? ¿Por qué otros muros, igual de indignantes, no se han derribado?

Simbólicamente, el hundimiento del muro de Berlín marca la conclusión de la guerra fría así como el fin -aunque la Unión Soviética no se disolvería hasta diciembre de 1991- del comunismo autoritario de Estado en Europa. Pero no el fin de la aspiración de millones de pobres a vivir dignamente en un mundo más justo e igualitario.

El muro de Berlín se hunde debido, por lo menos, a tres hechos capitales ocurridos durante la década de 1980:

1/ las huelgas de agosto de 1980 en Polonia, que ponen en evidencia una contradicción fundamental: la clase trabajadora se opone a un presunto "Estado obrero" y al supuesto "Partido de la clase obrera". La teoría oficial sobre la que se basaba el comunismo de Estado se viene abajo;

2/ en Moscú, en marzo de 1985, Mijaíl Gorbachov es elegido secretario general del Partido Comunista de la URSS. Lanza la "perestroika" y la "glásnost", y activa, con las precauciones de un artificiero, la reforma del comunismo soviético;

3/ durante la primavera de 1989, en Pekín, en vísperas de una visita de Mijaíl Gorbachov, miles de manifestantes reclaman reformas similares a las que se llevan a cabo en la URSS. El Gobierno chino hace intervenir al Ejército. Resultado: cientos de muertos y condena internacional del régimen de Pekín.

Cuando, en el otoño de 1989, ciudadanos de Alemania del Este se echan a la calle para exigir reformas democráticas, las autoridades dudan en disparar o no sobre las multitudes. Moscú anuncia que sus tropas estacionadas en Europa del Este no participarán en ninguna represión. La intensidad de las manifestaciones se multiplica. La suerte está echada. El muro de Berlín cae. En unos meses, uno tras otro, los regímenes comunistas de Europa son barridos. Incluidos los de Yugoslavia y Albania.

Constatación importante: el sistema se desploma por descomposición interna, y no a causa de una ofensiva del capitalismo que lo habría derrotado. En esos años, Estados Unidos se halla en grave recesión tras el "lunes negro" de Wall Street acaecido dos años antes (el Dow Jones había caído, el 19 de octubre de 1987, un 23%). Pero la interpretación que se dará es que, en el enfrentamiento que opone, desde el siglo XIX, el comunismo al capitalismo, éste se ha impuesto. Por KO. De ahí una suerte de ebriedad intelectual que hará creer a algunos en el "fin de la historia".

Error fatal. Al perder a su "mejor enemigo" -el que, mediante una relación de fuerzas constante, le obligaba a autorregularse y a moderar sus pulsiones-, el capitalismo se dejará arrastrar por sus peores instintos. Olvidando la promesa de hacer que el mundo se beneficie de los "dividendos de la paz", Washington impone en todas partes, a marchas forzadas, lo que cree ser la idea triunfal: la globalización económica. Es decir, la extensión al conjunto del planeta de los principios ultraliberales: financiarización de la economía, desprecio por el medio ambiente, privatizaciones, liquidación de los servicios públicos, precarización del trabajo, marginación de los sindicatos, brutal competencia entre los asalariados del mundo, deslocalizaciones, etc. En resumen, una vuelta al capitalismo salvaje. El multimillonario estadounidense Warren Buffet proclama: "Hay una lucha de clases, por supuesto, pero es mi clase, la clase de los ricos, la que dirige la lucha. Y nosotros ganamos" (1).

En el plano militar, Washington despliega su hiperpotencia: invasión de Panamá, guerra del Golfo, ampliación de la OTAN, guerra de Kosovo, marginación de la ONU... Tras los atentados del 11 de septiembre de 2001, George W. Bush y sus "halcones" deciden castigar y conquistar Afganistán e Irak. Reducen la ayuda a los países pobres del Sur y lanzan una cruzada contra el "terrorismo internacional" utilizando todos los medios, incluidos los menos nobles: vigilancia generalizada, tortura, "desapariciones", prisiones secretas, penales ilegales como el de Guantánamo... Creen en un mundo unipolar, dirigido por unos Estados Unidos hegemónicos, seguros de sí mismos y dominadores.

El balance será desastroso: ninguna victoria militar real, una inmensa derrota moral y una gran destrucción ecológica. Sin que los principales peligros hayan sido eliminados. La amenaza terrorista no ha desparecido, la piratería marítima se agrava, Corea del Norte se ha dotado de armas nucleares, Irán podría hacerlo... Oriente Próximo sigue siendo un polvorín...

El mundo ha pasado a ser multipolar. Varios grandes países -Brasil, Rusia, la India, China, Sudáfrica- forjan alianzas al margen de las potencias tradicionales. En Suramérica, Bolivia, Ecuador y Venezuela exploran nuevas vías del socialismo. Hasta el recurso al G-20 con motivo de la crisis económica global confirma que los países ricos del Norte no pueden solventar en solitario los principales problemas mundiales.

La oportunidad histórica que constituía la caída del muro de Berlín se ha desperdiciado. El mundo de hoy no es mejor. La crisis climática hace pender sobre la humanidad un peligro mortal. Y la suma de las cuatro crisis actuales -alimentaria, energética, ecológica y económica- da miedo. Las desigualdades han aumentado. La muralla del dinero es más imponente que nunca: la fortuna de las quinientas personas más ricas es superior a la de los quinientos millones más pobres... El muro que separa el Norte y el Sur permanece intacto: la malnutrición, la pobreza, el analfabetismo y la situación sanitaria incluso se han deteriorado, particularmente en África. Por no hablar del muro tecnológico.

Además, se han levantado nuevos muros: como el edificado por Israel contra los palestinos; o el de Estados Unidos contra los emigrantes latinoamericanos; o los de Europa contra los africanos... ¿Cuándo decidiremos destruir de una vez para siempre todos esos muros de la vergüenza?

Notas: (1) The New York Times , 26 de noviembre de 2006.

Fuente: http://www.monde-diplomatique.es/isum/Main?ISUM_Portal=1

Félix Monteira: LOS MEDIOS ESPAÑOLES

11-11-2009



Entrevista a Félix Monteira, director del diario Público
“A diferencia de otros medios españoles nosotros criticamos a veces, pero también valoramos las reformas en América Latina"


Pascual Serrano
Rebelión




En septiembre de 2007 salía a la luz el diario Público. Para algunos una esperanza ante el lúgubre panorama de la prensa escrita española, para otros un periódico más al servicio de una gran empresa de comunicación. El debate sobre el grado de progresismo que su directivos estaban dispuestos a plantear se ha mantenido a lo largo de estos dos años y cada gesto procedente de la dirección provocaba unas conclusiones entre los que intentan seguir su trayectoria. Aplausos por la sección de libros para la colección de Pensamiento Crítico, preocupaciones en cada cambio de columnistas, vigilancia y esperanza en el seguimiento informativo de los procesos políticos en América Latina, atención especial al trato a las políticas del gobierno español. En enero de 2009 cambiaron al director, Ignacio Escolar, por el veterano Félix Monteira, procedente del diario El País. Quienes veían en este último periódico la desilusión de lo que pudo ser y ya no es no ocultaron su preocupación. Esta entrevista al director Félix Monteira puede ayudar a aclarar algunas cuestiones


Público lleva ya más de dos años en los quioscos, ¿qué cree que ha aportado esa cabecera al panorama de la prensa española?

Otra voz, un punto de vista distinto sobre la realidad española y también sobre el panorama internacional. Público es el último medio de comunicación en letra impresa surgido en el panorama mediático español y lo que pretende es dar una visión más crítica, puede que a la vez más contradictoria, de lo que sucede, de lo que importa a un sector de la opinión que se sentía ayuno de una visión menos oficial, más progresista.


Los críticos afirman que Público se gesta con el apoyo total del gobierno de Rodríguez Zapatero con el objetivo de crear un grupo mediático afín para no verse tan dependiente del grupo Prisa, con quien, además, este gobierno, a diferencia del de Felipe González, no tiene la misma sintonía, ¿qué opina de eso?

No puedo responder a eso porque no me consta. Esta idea me parece una leyenda nacida de las fricciones del Grupo Prisa con el presidente Zapatero. Si me atengo a los hechos: ni ayudas, ni preferencias a la hora de conseguir información, ni ventajas de cualquier tipo. Quizá haya un sector del Gobierno que vea con simpatía que haya otra voz menos enemiga por principio a sus posiciones en un panorama mediático absolutamente dominado por intereses y simpatías volcados a favor de los grupos de poder más conservadores.

Usted procede del diario El País, ¿qué cambios cree que se han producido en ese periódico desde su aparición hasta su salida y cuáles considera que son las principales diferencias entre su antiguo diario y el actual?

He leído muchas veces que, con mi nombramiento, se buscaba edificar otra versión de El País, una especie de cara B o más de lo mismo. Nada de eso. Tal vez muchos no sepan que diez meses antes de la aparición de Público hubo conversaciones para que yo asumiera la dirección. No fructificaron, pero ni entonces ni con el cambio se planteó modificar el objetivo que anima la creación de este periódico. No soy el más indicado para plantear diferencias con mi antecesor, que como todo el mundo sabe es hoy uno de los colaboradores estrella de Público. Quiero creer que en mi contratación se esconde sólo la aspiración de consolidar el proyecto, de edificar un espacio propio, una perspectiva para analizar la realidad a la que se están apuntando, poco a poco, cada vez más lectores.

Uno de los valores que han percibido los lectores en Público han sido la ausencia de ese discurso agresivo y tendencioso contra los gobiernos de izquierda latinoamericanos, ¿qué opina de esa línea editorial llevada por la casi totalidad de la prensa española contra los gobiernos de Venezuela, Cuba, Bolivia, etc....?

La historia de las relaciones de España y América Latina es la de los intereses creados. Primero fue la colonización y ahora “la reconquista” a través de la implantación de bancos y empresas nacionales. Lo que nos falta a la hora de analizar lo que sucede en esos países que comparten parte de nuestra cultura es equidad y respeto. Y también distancia para contemplar con objetividad la legitimidad de sus procesos democráticos. Nosotros criticamos a veces, pero otras muchas también valoramos el sentido de las reformas que se están llevando a cabo. Puede que sea esa la diferencia.

También ha llamado gratamente la atención a los lectores de Público la presencia de firmas reconocidas entre la izquierda pero de nula presencia hasta ahora en los grandes medios. Sin embargo, la ausencia de una de ellas, Rafael Reig, quien, según ha contado, abandona el periódico al no permitirle seguir en la sección de opinión ha provocado críticas de algunos lectores y colaboradores. ¿Cuál es su opinión?

Nuestra ambición es dar cabida a opiniones plurales, críticas y a contracorriente de los intereses dominantes. Es nuestro principal empeño. Sobre Rafael Reig, es la primera vez que se me pregunta sobre su ausencia en nuestras páginas y agradezco que se me dé la oportunidad de explicarme, aunque tengo que precisar de antemano que no puedo hacer un juicio de parte. Reig forma parte de nuestro proyecto desde el origen y fue durante meses el responsable de opinión. En casi 11 meses que llevo al frente del periódico no se produjo nunca ni un amago de retocar ni precisar un solo texto de opinión, de él o de otros, por eso me sorprende que algunos hayan planteado su salida en términos de libertad de expresión. Eso no cabe en nuestra cultura. Rafa Reig hizo este verano, en el suplemento Libre que se publicó durante todo el mes de agosto, unos excelentes artículos sobre los libros que marcaron cada año de nuestras vidas. De ahí nació la idea de convertirlo en nuestro crítico-analista de la sección de Culturas. Él es escritor y un especialista en el campo de la Literatura. Hablamos largamente sobre el tema y la necesidad de aprovechar sus conocimientos y el valor de su firma en esa sección. La propuesta era darle un espacio de una página entera cada miércoles y cada sábado para convertirlo en una de nuestras referencias. Había, claro, un interés del periódico. Los dos estábamos de acuerdo en que él iba a hacer opinión y, a la vez, análisis o interpretación. Tanto es así que prometió enviar su primer artículo al siguiente sábado y yo lo anuncié en la reunión diaria con los redactores jefes. Al día siguiente se lo pensó y decidió declinar la oferta. Él tiene todo el derecho a reconsiderar su decisión; yo aún me siento comprometido con la oferta. Por eso no entiendo alguna interpretación, bienintencionada, sin duda, que niega todo valor al resto de la redacción y los colaboradores. En el propio periódico y en las firmas de un escrito publicado en Rebelion.org algunos colaboradores han expresado sus críticas. Las he asumido sin apostilla alguna y sin necesidad de que nadie me consultara de antemano. Son las reglas del juego. El director debe ser criticable o puede resultar condenado, pero alguien que pretende descalificar al periódico entero debe preguntar antes qué ha pasado, cuáles son los hechos. El propio Reig cuando era jefe de opinión hizo cambios y tenía derecho a ello. Si me atengo a lo que él me ha escrito, el que mejor ha comprendido lo que ha pasado es el propio Reig y tiene mi estima por ello. Puede que por razones de ego él y yo no nos hayamos entendido, pero estamos condenados, antes o después, a volver a trabajar juntos. Al menos, eso espero.

Durante un tiempo usted fue director de la edición de El País-Galicia. Desde esa experiencia ¿cree que es posible hablar de una España invertebrada? ¿Hay peligro de compartimentos estancos informativos a nivel de las nacionalidades?

Los problemas se plantean, por fortuna, en otro plano. España es un Estado federal o cuasi federal en construcción. Las dificultades que eso plantea a veces se asemejan a la histórica invertebración de nuestro país, pero el punto de mira es muy diferente. El camino no es fácil y los escollos no se sitúan solo en el plano informativo, sino en un nivel más alto, en los propios partidos políticos que son los que representan la soberanía popular. Las tres décadas de democracia no han sido plazo suficiente para ese cambio profundo y tampoco para modificar esencialmente los resortes del poder, en su mayoría anclados en un pasado político poco glorioso.

Usted sustituyó al antiguo director de Público, Ignacio Escolar. En su opinión, ¿a qué se debió ese cambio? ¿Cree que con su llegada hubo continuidad o ruptura con la línea editorial anterior?

El por qué es algo que uno casi nunca pregunta y, cuando lo hace, no tiene respuesta convincente. Quiero pensar que los editores pretendían consolidar el proyecto y, aunque parezca paradójico, no he escuchado en estos meses ninguna consigna de ruptura con el breve pasado del periódico.


La ley sobre la TDT de pago ha generado muchas acusaciones del grupo Prisa hacia el grupo empresarial de Público, Mediapro. Según Prisa esa legislación es un favor a ustedes de sus “amigos del gobierno”.

De otra manera, esta pregunta ya la he respondido antes. Personalmente he encontrado en ministros del Gobierno algunas confesadas simpatías y también muchas antipatías con Público. Creo que somos un periódico incómodo o incontrolable, con unas señas de que nos empujan a ser un medio de izquierdas, progresista y laico. Sobre la TDT de pago, tengo entendido que fue un acuerdo del Gobierno con todas las televisiones que se llevó a cabo con un año de retraso. Pero, frente a lo que se dice, Público no pertenece a ningún grupo televisivo. Los editores del diario sí forman parte del grupo de accionistas de la Sexta. Pero entre los dos medios no hay estructura societaria, ni cooperación ni sinergias, aunque yo personalmente no estaría en contra de ello, ni mucho menos.

Ustedes han destacado en varias ocasiones el ascenso del número de lectores y de ventas del diario. ¿Se están cumpliendo las expectativas? ¿Público, hoy, tiene pérdidas o ingresos en su balance?

En una coyuntura en que los demás descienden, nosotros estamos creciendo, lentamente, pero subimos las ventas. El periódico sufre pérdidas, especialmente porque el mercado publicitario está en mínimos y Público nació en la crisis. Este año vamos a reducir sustancialmente el déficit de explotación y esperamos conseguir en dos años el equilibrio financiero. Nada muy distinto a lo previsto inicialmente , pero esta situación nos impide reforzar los contenidos del periódico, especialmente en la oferta informativa del fin de semana. Si tuviéramos beneficio, habríamos ampliado nuestro potencial y corregido las deficiencias de nuestra distribución. Estamos obligados a hacer economías y luchar contra corriente para superar nuestras asignaturas pendientes.


Público ha llegado a acuerdos con otras cabeceras fuera de España, por ejemplo con Clarín en Argentina y La Jornada en México. ¿En qué consisten esos planes de expansión o de cooperación?

Sinceramente, son operaciones simbólicas. En el caso de Clarín se trata de una mini edición propia en Buenos Aires para la que contratamos su rotativa y su red de distribución. Con La Jornada el acuerdo es ofrecer conjuntamente nuestro periódico para aquellos de sus suscriptores que lo acepten. No hay más.

La Jornada es un proyecto cooperativista pero, en cambio, el grupo Clarín, es un poderoso holding enfrentado al gobierno argentino, ¿no cree que su relación con ellos puede afectar a los contenidos informativos de Público sobre Argentina o América Latina en general? Hemos visto algún periódico español cuyos intereses económicos en esa región han logrado adueñarse de la línea editorial.

No hay ese peligro. Las líneas editoriales no se juntan. En ambos casos se trata de una mera relación comercial, de alcance mínimo. Es cierto que ideológicamente podríamos situarnos más cerca de La Jornada, pero no podemos hablar de momento más que de un simple contrato de servicios.

¿Cuál ha sido la principal presión -política o económica- a la que se ha visto sometido como director en Público? ¿Y en El País?

La principal presión política o económica siempre está por llegar y, cuando sobreviene, la mejor salida es no doblegarse. Mi tarea es defender la información si está debidamente contrastada, así de simple. Tengo que decir que en Público me siento muy autónomo, sin interferencia de los editores, y confío en que esta situación tan confortable vivida hasta ahora no cambie.

Esta entrevista es para un medio alternativo, rebelion.org . No es habitual una relación así de cordial entre la prensa convencional privada y un periódico alternativo en Internet. Lo habitual es que la primera nos desprecie y la segunda les critique. ¿Cuál es su sincera opinión sobre las iniciativas de medios de comunicación alternativos en papel o en Internet?

Internet es una tecnología imparable que convierte la información en inmediata, accesible y gratuita. Como herramienta de difusión es imbatible porque no tiene problemas de espacio y permite la interactividad continua entre el medio y el lector. Por eso los periódicos impresos utilizamos también nuestra web. En la prensa escrita Público quiere ser una alternativa a los medios que ya existían y estamos peleando por agrandar nuestro espacio. Así que no puedo más que decir que todas las alternativas son válidas, siempre que respondan al objetivo de una información veraz, contrastada y de interés para los lectores. La información es un campo lleno de obligaciones, porque está sujeta al derecho de información que tiene la sociedad. La opinión, sin embargo, pertenece al derecho a la libertad de expresión.



Rebelión ha publicado este artículo a petición expresa del autor, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.

Éric Toussaint: LA DEUDA EXTERNA

11-11-2009



Entrevista a Éric Toussaint, presidente del Comité para la Anulación de la Deuda del Tercer Mundo (CADTM)
Cinco preguntas y respuestas sobre la crisis internacional y el panorama de la deuda


El Economista (Cuba)




1. Queremos conocer cómo se han desarrollado los lazos de colaboración entre el Comité que Vd. preside y las instituciones que en distintos países del Tercer Mundo reclaman la cancelación de la deuda externa.

Primero hay que tener en cuenta que el CADTM es una red internacional con presencia en 26 países. Cuatro de ellos son del Norte: Bélgica, Francia, Suiza y Japón. Los 22 países restantes están distribuidos entre Asia (India y Pakistán), el África subsahariana (12 países), el mundo árabe (3 países) y América Latina y Caribe (5 países). Los organismos miembros del Comité son sindicatos, organizaciones de mujeres, de campesinos, de juventudes que en su país se constituyen en coalición para trabajar sobre el tema de la deuda. Entonces estamos hablando de movimientos ciudadanos que exigen de su país, de sus autoridades, que lleven adelante acciones para poner fin al pago de una deuda fraudulenta e ilegitima.

En segundo lugar, el CADTM está relacionado con otras redes internacionales que también trabajan sobre el tema de la deuda. Entre éstas están Jubileo Sur , organización creada en 1999 y con presencia en África, Asía y América Latina, pero sin representación en el Norte. Otra red, Latindad , con presencia sólo en América Latina y con sede en Perú. Además tenemos a Eurodad , en este caso una red europea; y finalmente tenemos vínculos con diferentes campañas nacionales en países del Norte. Con estas redes y campañas internacionales hemos constituido un comité de colaboración internacional que se llama Internacional Facilitation Team. Este equipo de trabajo, el cual esta conformado por CADTM, Jubileo Sur, Eurodad y Jubileo-Estados Unidos, convocó una asamblea mundial. La primera asamblea mundial sobre la deuda tuvo lugar en Cuba en el año 2005, con delegados de más de 40 países. La última asamblea mundial convocada por este equipo se llevó a cabo en Quito en septiembre de 2008.

En tercer lugar, el CADTM mantiene contacto con gobiernos de países del Sur que buscan accesoria y colaboración en el tema de la deuda. En este nivel hemos colaborado activamente con el gobierno de Rafael Correa, en Ecuador. Cuando el gobierno de Ecuador constituyó una comisión de auditoría integral de la deuda pública interna y externa, el CADTM formó parte de la misma. Personalmente representé al CADTM en dicha comisión, que trabajó de julio 2007 a septiembre 2008. El informe final fue entregado en septiembre y presentado al público en noviembre de 2008. Basado en el mismo, el gobierno de Ecuador decidió suspender el pago de 3.000 millones de dólares de deuda comercial en la forma de bonos 2012 y 2030. Asimismo, los resultados de la auditoría y la decisión unilateral soberana del gobierno de Ecuador permitieron convencer a los acreedores de los bonos de revender estos al Estado ecuatoriano con un descuento del 65%. Al cabo de las negociaciones, que terminaron en junio del 2009, el 91% de los bonos fueron vendidos por sus acreedores al gobierno del Ecuador. Esto representó un ahorro de cerca de 2.000 millones de dólares, sobre una deuda total comercial en bonos 2012 y 2030 de 3.000 millones de dólares. En términos de servicio de la deuda, esta transacción representó un ahorro anual para Ecuador de 300 millones de dólares.

Entonces, cuando un gobierno del Sur se comunica con nosotros para pedir asesoramiento de nuestra parte, cuando esta petición proviene de un gobierno democrático, aceptamos con entusiasmo la colaboración y consideramos que el resultado ha sido globalmente positivo en el caso de Ecuador. También estamos en contacto con el gobierno de Fernando Lugo en Paraguay para empezar una auditoría de la deuda.

Éstos son, en líneas generales, los tres tipos de relaciones y contactos que el CADTM mantiene a nivel mundial sobre el tema de la deuda.

2. Aunque está demostrado que la deuda del Tercer Mundo es incobrable, los bancos privados conceden cada año nuevos préstamos a los países subdesarrollados, principalmente con el propósito de que paguen los intereses vencidos, con lo cual aumenta también cada año el monto de la deuda. ¿Cuánto tiempo más cree que pueda durar esta diabólica espiral?

Creo que hay 2 ejemplos emblemáticos a principios del siglo XXI que apuntan hacia una salida de esta situación. Uno, la experiencia de Argentina entre 2001 y 2005; y más recientemente la actuación del gobierno de Rafael Correa en Ecuador.

En el caso de Argentina, suspendió el pago de su deuda comercial de unos 100.000 millones de dólares desde finales de diciembre de 2001 hasta marzo de 2005. Fue una decisión unilateral condenada de forma generalizada por los grandes organismos financieros como el FMI, el Banco Mundial, la OECD, el club de Paris, los cuales anunciaban un caos para Argentina. Sin embargo, el resultado fue totalmente opuesto.

Argentina, en diciembre del 2001, estaba viviendo una recesión desde hacia 36 meses. Dicha recesión continuó a lo largo de 2002, pero gracias al impago de la deuda y a la utilización de los recursos ahorrados por el gobierno de Duhalde, y posteriormente el de Kirchner, en inversiones de tipo social, planes de trabajo, etc., lograron relanzar la actividad económica y el consumo en Argentina. A la postre, durante los años 2004 a 2006, el país registró un crecimiento del orden del 8% anual del PIB, lo que demuestra que la declaración unilateral de impago puede convertirse en una solución para reactivar la actividad económica (1).

El segundo ejemplo es el caso anteriormente mencionado de Ecuador. Esta experiencia muestra un gobierno que aunque tenía reservas para pagar la deuda decidió suspender su pago por el carácter fraudulento de este endeudamiento. Ecuador logro imponer a los acreedores su solución, es decir pagar de manera anticipada con un descuento del 65% sobre los títulos. De esta forma la deuda no fue completamente anulada, sino solo eliminada de forma parcial.

Estos dos ejemplos son una muestra de que para romper el círculo vicioso del cual se habla en la pregunta, son necesarios actos unilaterales soberanos basados en argumentos del Derecho Internacional para lograr una reducción radical de la deuda. En este sentido, desde mi punto de vista, sería mejor imponer un repudio unilateral a todas las deudas que son identificadas como ilegítimas, odiosas y fraudulentas: ésta es la salida.

No creo en una salida concertada entre países acreedores y países deudores. Nunca de manera voluntaria el conjunto de países acreedores, a través de sus instituciones como el FMI o el Banco Mundial, van a renunciar a cobrar el total de la deuda. Esto no va a ocurrir.

Lo que puede suceder, de parte de los países acreedores, son decisiones unilaterales soberanas de anulación de deuda. El caso emblemático en este escenario es Noruega. El país nórdico decidió en 2006 renunciar a seguir cobrando la deuda respecto a la venta de barcos pesqueros hecha en los años ochenta. El gobierno noruego tomó esta decisión después de realizar una auditoría de sus acreencias sobre 5 países en desarrollo, a saber, Ecuador, Perú, Jamaica, Sierra Leona y Egipto. Noruega tomo esa postura bajo la presión de la movilización de los movimientos sociales, de los movimientos anti-deuda de Noruega, incluyendo al movimiento de las Iglesias Luteranas de Noruega, quienes desde hacia varios años apoyaban las reivindicaciones de las asociaciones ecuatorianas que reclamaban la cesación de pagos. Es importante señalar que la campaña contra la deuda en Ecuador estuvo apoyada por redes internacionales, como la red del CADTM.

En resumen, para mí la solución puede provenir de dos fuentes. La primera fuente son actos soberanos unilaterales de parte de acreedores del Norte bajo la presión de movimientos sociales. La segunda fuente son actos soberanos de países del Sur de declaración de nulidad de la deuda basados en el Derecho internacional o interno.

3. Más del 60% de la deuda del Tercer Mundo está contraída con los bancos privados y muchos de ellos están representados en el llamado Club de Londres a los efectos de negociar con los países deudores. De acuerdo con su experiencia, ¿cuáles son los obstáculos principales que se requiere vencer a fin de lograr que los países subdesarrollados también se unan en un bloque para negociar con sus acreedores?

Es realmente una preocupación la incapacidad de los países del Sur de unirse con criterios comunes y coherentes para adoptar una estrategia unificada frente a los acreedores. Mientras que los acreedores en general sí trabajan de forma conjunta a través de varios organismos que los apoyan (Banco mundial, FMI, Club de Paris, asociación de banqueros privados...).

Entonces, primero que todo, es fundamental darse cuenta por parte de los países que de momento no tienen problemas de solvencia o liquidez, como por ejemplo el grupo de países exportadores de petróleo o de otras materias primas, que sus intereses en el mediano plazo se corresponden con los intereses de los países mas frágiles de la cadena de la deuda. En este sentido, es importante reforzar la situación de los más débiles al acercar su posición a la postura de países como Ecuador. Si Venezuela o Brasil se hubieran acercado a la postura de Ecuador frente a los acreedores se habrían podido imponer a estos últimos condiciones todavía más provechosas para los pueblos de la región.

La correlación de fuerzas es favorable a los países del Sur, porque tienen como resistir a un bloqueo financiero de los acreedores del Norte gracias a sus reservas. Hay que aprovechar la presente disponibilidad de reservas para imponer medidas fuertes por parte de los países del Sur. Es un error esperar a que las reservas se reduzcan para proceder a negociar. No hay que esperar a estar contra la pared para organizar un frente de resistencia común.

En estos momentos los acreedores del Norte están sumidos en sus contradicciones internas relacionadas con el rescate de los respectivos sistemas financieros nacionales y el sistema financiero internacional. Una postura radical de los países del Sur podría desembocar en soluciones favorables a sus intereses. El problema entonces es que al no existir un sentido de urgencia respecto a la crisis, los gobiernos de los países de Sur piensan que pueden seguir refinanciando su deuda y contratar nuevas deudas sin mayores problemas.

Desde el punto de vista estratégico, para mí es un error adoptar este tipo de postura. Espero que en futuras discusiones, en eventos tales como la conferencia sobre Globalización y Problemas del Desarrollo organizada por la ANEC en marzo de 2010, se podría replantear la constitución de una estrategia común de los países de América Latina frente a la deuda.

4. Cada día es mayor el número de economistas que opinan que las potencias capitalistas están resueltas a salir de la actual crisis mundial sin aceptar cambios sustanciales en el orden económico y financiero internacional, aunque a la postre tal intransigencia sólo acarree nuevas y mayores crisis para el sistema económico regido por el mercado. ¿Qué comentario desea hacer al respecto?

Comparto el criterio de la pregunta. Las grandes potencias capitalistas no están dispuestas realmente a organizar un nuevo orden económico internacional. Menciono este término, porque se refiere a la exigencia realizada por el Movimiento de los Países No Alineados en los años 60 y 70 del siglo pasado. Ese nuevo orden internacional que implica relaciones equitativas entre países del Norte y del Sur, es rechazado por las grandes potencias capitalistas. Lo que éstas buscan es cómo negociar una limitada extensión de los centros de poder y decisiones con las principales economías emergentes, empezando con China y continuando con Rusia, India y Brasil. Esta extensión se esta ejecutando al otorgar a estos países un poco más de voz en las grandes organizaciones financieras internacionales, tales como el Banco Mundial y el FMI, las cuales han sido dominadas históricamente por los intereses de las grandes potencias. Así estas potencias están dispuestas a abrir algunos espacios pero no a replantear a nivel mundial la cuestión de un cambio democrático del orden político, financiero y económico planetario.

Por eso me parece fundamental, a nivel de salidas, empezar desde el Sur la creación de nuevos organismos multilaterales. Me refiero a fortalecer el Banco del Sur, al cual adhieren 7 países de América Latina. Fortalecer, o dar vida, al sistema monetario regional a nivel del ALBA, el cual se conoce actualmente como SUCRE. Extender el ALBA. Lograr convencer a los países africanos y asiáticos de dotarse ellos también de bancos regionales y dentro del marco de un acercamiento tricontinental, organizar una red de Bancos del Sur. Avanzar en acuerdos de colaboración monetaria, tales como el acuerdo de Chiang Mai entre los países del sudeste asiático. Con este tipo de acuerdos en caso de una crisis de Balanza de Pagos, los países pueden disponer de las reservas internacionales comunes, lo que elimina la necesidad de recurrir a la ayuda condicionada de parte del FMI, quien siempre exige la implementación de políticas neoliberales a cambio de sus recursos.

Entonces, frente a la falta de voluntad de las grandes potencias capitalistas, la solución no es la transformación del G-8 en G-14 o G-20. La solución pasa por la construcción desde abajo por parte de los países del Sur de mecanismos multilaterales para coordinar sus políticas económicas, monetarias y sociales, así como replantear la reivindicación de la necesidad de un nuevo orden económico internacional.

Para mi, adherir a un Banco del Sur tendría que implicar la renuncia a la membresía del FMI o del Banco Mundial, con el propósito de debilitar a estas instituciones que mostraron su total incapacidad de reforma interna para satisfacer las necesidades de los pueblos.

También me parece muy importante que los países del Sur se doten de un CIADI (Centro Internacional de Arreglos sobre Diferendos en materia de Inversiones) del Sur. El CIADI es el tribunal del Banco Mundial, el cual casi siempre sentencia a favor de los intereses de las grandes transnacionales y en contra de los gobiernos. Seria muy positivo para los países del Sur salir del sistema del CIADI, como hizo Bolivia en mayo del 2007, como anunció Ecuador en julio del 2009, y reunirse para constituir un CIADI del Sur. Esto implicaría que a partir de ahora las transnacionales deberían presentar sus querellas ante un organismo del Sur, que tomaría en cuenta los intereses y los argumento del Sur, como no ocurre en el caso del CIADI bajo el patronazgo del Banco Mundial.

5. En el Encuentro Internacional sobre Globalización y Problemas del Desarrollo celebrado a comienzos de este año en La Habana, Vd. alertó sobre el peligro de que la caída de los precios de las materias primas y productos básicos en el mercado internacional incremente el peso de la deuda externa respecto al valor de las exportaciones y el PIB de los países del Tercer Mundo. ¿Cómo observa esta situación cuando ya nos acercamos al final de 2009?

Nos aproximamos a una nueva crisis de la deuda. No sabemos con exactitud cuándo esta crisis tendrá lugar, pero los ingredientes de una nueva crisis se están cristalizando, se están reforzando.

¿Cuales son estos ingredientes? En primer lugar el costo del refinanciamiento de la deuda de los países en desarrollo ha aumentado como consecuencia de la crisis financiera que empezó en Estados Unidos a partir del 2007 y que todavía no está superada. Con el congelamiento de los mercados financieros y los problemas de solvencia de los bancos, los nuevos créditos son negociados con tasas de interés y primas de riesgo más altas. Estos prestamos, como ustedes mencionan en la pregunta, son concedidos para rembolsar antiguas deudas. Al exigir remuneraciones más altas para los nuevos créditos, los bancos y mercados financieros hacen más difícil el refinanciamiento de la deuda.

El segundo ingrediente es la crisis económica mundial, con la caída en la actividad económica que tiene como consecuencia una reducción de los ingresos por exportaciones de los países en desarrollo. Esta disminución es producto a su vez de los menores volúmenes y menores precios de las exportaciones de los países en desarrollo en los mercados internacionales. A partir de junio de 2008 han bajado los precios de las materias primas y de los productos agrícolas. Hubo un repunte de los precios en el primer semestre de este año pero aun así, los precios siguen estando alrededor de un 50% por debajo de los máximos alcanzados durante el verano de 2008.

Hasta el momento, la tormenta económica ha sido sorteada con las importantes reservas acumuladas entre 2004 y 2008, producto de los altos precios de las materias primas exportadas por los países en desarrollo durante este periodo. De esta forma, los países del Sur han utilizado parte de sus reservas para refinanciar su deuda, lo que a su vez ha provocado la caída de estas reservas a un ritmo bastante rápido.

Así, en el caso de explosión de una nueva crisis de la deuda, este círculo vicioso de refinanciamiento de la deuda a través de nuevos préstamos está puesto en cuestión. Se producirán inevitablemente defaults , suspensiones de pagos, etc. No sabemos cuándo ocurrirán pero es probable que en los próximos años veamos nuevos escenarios de este tipo.

Finalmente hay que tener en cuenta la explosión de la deuda pública en los países del Norte como resultado de los paquetes de rescate del sistema financiero, que han representado un coste enorme para los tesoros públicos del Norte.

Este incremento de la deuda pública de los países del Norte va a dar un nuevo impulso a la ofensiva neoliberal a favor de más privatizaciones para disponer de liquidez para rembolsar la deuda pública y en contra del gasto social y del Estado de Bienestar en los países donde se logró protegerlo de manera significativa. Me refiero, por ejemplo, a países como Francia, Alemania, Bélgica.

Es realmente impresionante el hecho de que, a pesar del descalabro de la ideología y de los planes neoliberales, por falta de alternativas tenemos más de lo mismo a nivel de políticas de la mayoría de los gobiernos del Norte. Es decir un aumento de la orientación neoliberal. Resalto este tema porque a lo largo de la presente crisis, este fenómeno ha sido tan fuerte que varios comentaristas han imaginado un retorno hacia políticas neokeynesianas por parte de los gobiernos, mientras que lo que ha ocurrido en la práctica contradice este pronostico.

Tanto en los países del Sur, como en los países del Norte, los empleos e ingresos de los sectores populares serán sometidos a mayores presiones en nombre del pago de la deuda pública. Esto da más argumentos a los que luchamos en este terreno para buscar unificar las resistencias de los oprimidos del Norte con los pueblos del Sur.

Considero que en las próximas ediciones del Foro Social Mundial, de los Foros Continentales, el tema de la deuda pública será muy relevante para los movimientos populares a nivel global. Esto nos da más responsabilidad como Comité para la Anulación de la Deuda para brindar propuestas de alternativas comunes tanto en el Norte como en el Sur.

Notas:

(*) La entrevista todavía no está publicada en el sitio http://www.eleconomista.cubaweb.cu/2000/dossier_erictoussaint.html

(1) Para dar una visión completa hay que añadir que, de manera injustificada, el gobierno de Néstor Kirchner puso fin a la suspensión de pago en marzo 2005 concluyendo un acuerdo de canje con los tenedores de bonos de la deuda comercial. Kirchner cambió más del 70% de los antiguos bonos por nuevos con un descuento de alrededor del 50% garantizando una tasa de interés muy alta. Consecuencia: el servicio de la deuda pública argentina volvió a aumentar de manera exagerada. Los tenedores de bonos que no aceptaron la oferta exigen todavía una indemnización. El gobierno de Cristina Fernández anunció en octubre de 2009 su intención de llegar a un arreglo con ellos. Lo que es rechazado por l@s activistas argentinos que luchan para la anulación de estos bonos. El CADTM apoya esta demanda.

Eric Toussaint es el presidente del Comité para la Abolición de la Deuda del Tercer Mundo (CADTM), con sede en Bélgica. www.cadtm.org




Rebelión ha publicado este artículo a petición expresa del autor, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.

sábado, 7 de noviembre de 2009

Reciclando "población sobrante"

El nuevo mercado: El capitalismo intenta convertir en "rentable" la pobreza


(IAR Noticias) 07-Noviembre-09




El sistema capitalista no sólo arroja al hambre, la marginalidad, la desprotección social, las privaciones y las enfermedades, a miles de millones de seres humanos en el planeta, sino que ahora, además, sus expertos andan estudiando la manera de reciclar esa masa mayoritaria de desecho humano y social que deja la explotación del hombre por el hombre, en nuevos mercados con "potencialidad de desarrollo" y vetas de rentabilidad asegurada.

Por Manuel Freytas (*)
manuelfreytas@iarnoticias.com
Informe especial




Dentro de los parámetros funcionales del sistema capitalista (establecido como "civilización única") la "población sobrante" son las masas expulsadas del circuito del consumo como emergente de la dinámica de concentración de riqueza en pocas manos.

Estas masas, que se multiplican por las periferias de Asia, África y América Latina, no reúnen los estándares del consumo básico (supervivencia mínima) que requiere la estructura funcional del sistema para generar rentabilidad y nuevos ciclos de concentración de activos empresariales y fortunas personales.

Además, esa masas expulsadas del circuito del consumo, requieren (para darle una pantalla "compasiva" al sistema) de una estructura "asistencialista" compuesta por la ONU y las organizaciones internacionales que representan una carga y un "pasivo indeseable" en los balances de gobiernos y empresas trasnacionales a escala global.

Hasta ahora los pobres solamente revisten rentabilidad electoral para los políticos del sistema.

Mediante las politicas asistencialistas "clientelistas" los políticos consiguen un mercado electoral cautivo con la pobreza. De hecho, el modelo capitalista vigente ha industrializado el "mercado de la pobreza" como estrategia para conseguir votos y contener los estallidos sociales.

Paralelamente (Líbano, Irak, Gaza, Afganistán, Pakistán, Sudán, Somalía, y Sry Lanka, entre otros) se han convertido en teatros experimentales de exterminio militar en masa de "población sobrante" que funcionan bajo la carátula operativa de la "guerra contra el terrorismo".

Fuera de la órbita del "asistencialismo" electoralista, o de una posible "solución final" maltusiana con el exterminio militar, la pobreza, la masa mundial de "población sobrante", no parece tener cabida en los planes del capitalismo.

Según la ONU, con "menos del 1%" de los fondos económicos que han utilizado los gobiernos capitalistas centrales para salvar al sistema financiero global (bancos y empresas que han desatado la crisis económica), se podría resolver la calamidad y el sufrimiento de miles de millones de personas (más de la mitad de la población mundial) que son víctimas de la hambruna a escala mundial.

¿Y porqué no se hace? Por una razón de fondo: Los pobres, los desamparados, la "población sobrante", no son un "producto rentable" para el sistema capitalista.

No obstante, no son pocos los expertos que, desde el sistema capitalista, estudian y diseñan (aunque parezca una fantasía increíble) proyectos para reciclar la pobreza (la masa de "población sobrante") en un mercado segmentado rentable con baja inversión.





Reciclando "población sobrante"

En un artículo titulado " La mejor forma de vender a la base de la pirámide", The Wall Street Journal en español señala este viernes que " Alrededor del mundo, cuatro mil millones de personas viven en la pobreza. Y las compañías occidentales están batallando por convertirlas en clientes".

Los visionarios de los negocios -continúa- llevan una década argumentando que estas personas, conocidas como la base de la pirámide, conforman un mercado inmenso e infrautilizado. Algunas de las mayores y más astutas empresas han querido responder a sus necesidades básicas vendiéndoles desde agua limpia a electricidad.

Sin embargo, una y otra vez, las iniciativas han desaparecido sin dejar huella. ¿Por qué? Porque estas compañías tenían una visión completamente equivocada, afirma el diario en su artículo.

Para decirlo de modo sencillo, añade: la base de la pirámide no es, en realidad, un mercado. Es cierto que esos miles de millones de personas de bajos recursos tienen mucho en común. Y no han adaptado sus comportamientos y presupuestos para dar cabida a los productos en sus vidas. Un mercado de consumo es nada más y nada menos que un estilo de vida construido en torno a un producto.

Usemos como ejemplo un caso conocido, señala el artículo del Journal: En los años 70, el agua embotellada era una idea extraña para la mayoría de los estadounidenses. No era parte del estilo de vida del consumidor de ese país. Tomó décadas para que un gran número de consumidores aceptara la idea de comprar algo que puede obtenerse gratuitamente del grifo, y convertir el agua embotellada en un gran negocio.

¿La respuesta?, se pregunta. Las compañías deben crear mercados -nuevos estilos de vida- para los consumidores pobres. Deben hacer que la idea de pagar por los productos parezca natural, deben inducir a los consumidores a que incorporen esos bienes a sus hábitos. Eso significa trabajar de cerca con comunidades locales en el desarrollo de productos y negocios, para lograr que la compra de esos productos sea interesante para los consumidores. Las compañías, además, deben adoptar una perspectiva de marketing amplia, para darles a los compradores el mayor número de motivos posible para probar los productos.

¿Cómo salvar la inercia en la base de la pirámide (léase pobreza mayoritaria) ?, se pregunta el autor del artículo. La estrategia típica de tratar de convencer a la gente con una campaña informativa con frecuencia es una lucha larga y ardua.

En cambio -señala-, las compañías deberían empezar involucrando a la comunidad (de "población sobrante") en el proceso de crear, implementar y dar forma al negocio. La sensación de propiedad que esto comporta ayuda a asegurar que el interés en el producto de la compañía será amplio y sostenido.

La tesis (increíble y pesadillesca), publicada en el más influyente vocero periodístico del sionismo financiero de Wall Street, lanza una consideración final: al tratar de venderle a la base de la pirámide, las compañías deberían enviar mensajes positivos. En vez de decir que el producto aliviará sus penas, la empresa debe enfatizar cómo el producto hará que sus vidas sean más agradables.

Pero los proyectos para reciclar la pobreza en mercancía rentable no son privativos de las corporaciones privadas y de sus "tanques de pensamiento".





Una "oportunidad de negocios"

En un informe publicado en el 2007, titulado "Los próximos cuatro mil millones: mercado y estrategia de negocios en la base de la pirámide", el Instituto de Recursos Mundiales y la Corporación Internacional de Finanzas, la rama del Grupo Banco Mundial dedicada al sector privado, advierte que el segmento de la población del planeta ubicada en la base de la pirámide económica (BOP por sus siglas en inglés), representa un mercado potencial de unos cinco billones de dólares.

De acuerdo con los expertos del Banco Mundial el sector privado está descuidando la gran oportunidad de negocios que representan los 4.000 millones de pobres que hay en el mundo.

Se trata del primer estudio de este tipo en base a datos obtenidos a través de encuestas realizadas en hogares de unos 110 países.

El objetivo -según sus autores- es ayudar a las empresas a pensar más creativamente sobre la posibilidad de nuevos modelos de negocios que cubran las necesidades de mercados desatendidos (léase, la masa de pobreza generada por el propio capitalismo) y al mismo tiempo contribuyan con el desarrollo de los que menos tienen (¿¿??).

El informe del Banco Mundial, se ocupa de la masa de hombres y mujeres de Asia, África, Europa del Este, América Latina y el Caribe cuyos ingresos están por debajo de la línea de pobreza de las sociedades occidentales, pero que sumados representan un excelente potencial de negocios.

La mayoría de estas personas -según el documento- viven con menos de cuatro dólares diarios, no tienen acceso a servicios básicos, propiedad, cuentas bancarias o servicios financieros.

"Lograr que la población BOP ingrese a la economía formal debe constituir un elemento crítico para cualquier estrategia tendiente a generar riqueza y crecimiento inclusivo", dice el informe sin ruborizarse.

En tal sentido, sugiere atender las necesidades no satisfechas de este mercado como paso esencial para aumentar el bienestar, la productividad y el ingreso, ayudando así a las familias a encontrar un camino de salida de la pobreza. (¿¿??).

"Considerar a los pobres, que también son productores y distribuidores de una inmensa gama de bienes, no es un acto de caridad, sino una oportunidad de negocios", señala Luis Alberto Moreno, presidente del Banco Interamericano de Desarrollo, aportando su granito de arena las tesis del reciclamiento rentable de la pobreza.

Casi la mitad de la población del planeta -según la ONU- sobrevive en estado de pobreza o por debajo de la escala de supervivencia, sin satisfacer sus necesidades básicas de alimentación.

Según el organismo, en el mundo ya hay más de 1.000 millones de personas que padecen hambre, la cifra más alta de la historia, y en todo el planeta hay 3.000 millones de desnutridos.

Todo indica que el "gran desafío" para los tanques de pensamiento del capitalismo europeo y estadounidense, consiste en reciclar esa masa mayoritaria de desecho humano y social que deja la explotación del hombre por el hombre, en nuevos mercados con "potencialidad de desarrollo" y vetas de rentabilidad asegurada.

La pobreza también es rentable, parece ser el nuevo eslogan implícito en las propuestas y proyectos que los expertos del sistema capitalista (generador de pobreza y "población sobrante") comienzan a desarrollar mediante tesis y teorías que parecen sacadas de un libro de psiquiatría.

¿Demencia decadente o realidad? El capitalismo sionista sigue su ruta.



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(*) Manuel Freytas es periodista, investigador

Michael Löwy: Ernesto Che Guevara

07-11-2009



Entrevista a Michael Löwy, uno de los primeros estudiosos del pensamiento del Che
Ernesto Che Guevara. Sombras y luces de una memoria siempre presente


Camille Pouzol
contretemps


Traducido para Rebelión por Caty R.











Imagen del Che y su memoria en Francia

Nadie puede negar que en la actualidad la imagen del Che se ha convertido en un fenómeno comercial, sin embargo, ¿cree que eso tiene aspectos positivos? ¿Qué piensa de películas como la de Soderbergh (1) que juegan en un doble aspecto: la voluntad de que el gran público descubra al Che y que al mismo tiempo produzcan beneficios?


No podemos hablar de aspectos positivos, se trata simplemente del síntoma de un interés, de una simpatía, de una atracción que no siempre es muy política, pero que existe y da testimonio de algo. Eso no tiene aspectos positivos ni negativos, pero es interesante porque manifiesta un cierto estado de ánimo, sobre todo entre los jóvenes.


Con respecto a las películas de Soderbergh, éstas se rigen por las leyes del beneficio, como todo el cine. No son muy políticas. Se concentran en la faceta del combatiente heroico, el mito, la biografía. Sin embargo, la lucha y los retos políticos de la vida del Che se abordan de una forma muy limitada. Esos son los límites de la película. Al mismo tiempo, vemos que el cineasta simpatiza con el Che, y una vez más el punto más interesante de la película es sobre todo su éxito, que de nuevo indica un interés del público por saber más sobre el Che, por conocer mejor su biografía. Este aspecto es un auténtico síntoma representativo de una cierta manifestación pero sigue siendo superficial. La película en sí misma no es mala, pero no es muy profunda.

Su último libro (2) sobre el Che Guevara, ¿puede ser un despertador de la conciencia? ¿Y quiénes son los destinatarios? ¿Los jóvenes, la clase política?

En realidad no está destinado a la clase política, sino a todas las personas que se politizan, que se interesan, jóvenes o menos jóvenes, ¿Que si es un despertador de conciencia? Las personas que compran el libro ya tienen una conciencia, si no la tuvieran no harían nada o, como mucho, comprarían una camiseta. El libro puede ayudarles a profundizar esa conciencia, a conocer mejor los desafíos políticos más allá de la biografía, más allá de lo que hace Soderbergh. El libro puede desempeñar ese papel de ayudar a dar un paso más en el conocimiento del mensaje del Che, un mensaje revolucionario, anticapitalista, un socialismo diferente. Nos gustaría que las personas que lo lean quieran traducir esas ideas a la práctica, y esperamos que quieran comprometerse políticamente, que militen en los movimientos sociales, en el «Nuevo Partido Anticapitalista». Pero no hay una relación directa entre el libro y una práctica política.

¿Cómo ha evolucionado la percepción de la figura del Che en Francia?

En los años 60 hubo una primera percepción del Che por la izquierda radical. Especialmente en las Juventudes Comunistas Revolucionarias, JCR (3), en torno a Bensaid (4) y Jeannette Habel (5), para quienes Guevara es tan importante como Trotski, de quien traducían los textos. Fue una referencia importante para las JCR y también para otros, especialmente para algunos que se reivindicaban maoístas. Algunos se consideraban «guevaristas», como Debray (6) por ejemplo. La recepción de Guevara fue importante, estuvo presente en Mayo del 68 y en los años siguientes. Y no sólo el Che guerrillero, ellos reivindicaban precisamente su crítica de la Unión Soviética, su concepción del socialismo. Al Che se le veía como un pensador marxista en los años 60-70.

Reinterpretación de la imagen del Che


En el Che Guevara hay aspectos que si se malinterpretan pueden suscitar contradicciones, como es el caso de su autoritarismo. ¿Se puede explicar, sin embargo, por las condiciones extremas de la guerrilla?


No creo que se trate únicamente de la guerrilla. El aspecto autoritario está presente en el Che, sobre todo al principio, porque una parte de su formación política se hizo en el movimiento comunista estalinista. En algunos de sus textos, cuando era muy joven, escribió «viva Stalin», eso demuestra que aceptaba, hasta cierto punto, esa visión autoritaria de la política que era la del movimiento comunista estalinista. Al principio admiraba la Unión Soviética, admiraba el campo socialista y los consideraba un modelo a seguir.

Sin embargo, muy pronto muestra una sensibilidad antiburocrática, radical contra los privilegios. Desde el principio, y de forma creciente, es sensible a la cuestión de la libertad de expresión, de opinión. Afirmó que las divergencias no se arreglan a porrazos. No creo que la guerrilla fuese la causa esencial, aunque pudiese reforzar ciertas prácticas del mando. Son los límites de su formación política, pero muy pronto el autoritarismo cedió el paso a esa sensibilidad democrática radical, antiburocrática, igualitaria. Fidel Castro ha experimentado la misma evolución. Antes de empezar la guerrilla se definía como jacobino, y también tenía ese aspecto autoritario. La guerrilla pudo reforzarlo pero no era el punto de partida.


Parece que se ha establecido una reescritura histórica negativa cuando se habla del Che (UMAP (7), el verdugo de «La Cabaña» (8), el Che sexista…) ¿Cómo se puede explicar esta propaganda «antiguevarista» mientras que los escritos del Che, por lo tanto huellas históricas, parecen demostrarnos lo contrario?


El Che no era ni más ni menos sexista que la media de los militantes revolucionarios de América Latina de esos años. Ignoraba las cuestiones feministas. Son limitaciones obvias, pero no propias del Che.


Por principio, nosotros estamos contra la pena de muerte, humanamente es inaceptable, por lo tanto no vamos a justificar ni esas ejecuciones ni otras. Admiramos mucho a los sandinistas porque cuando llegaron al poder abolieron la pena de muerte. Sin embargo hay que tener en cuenta el contexto. En Cuba, tras derrocar una dictadura feroz, la multitud reclamaba justicia y estaba dispuesta a hacerla ella misma linchando a los responsables de la represión, los asesinos, los torturadores, los jefes de policía. Se instituyeron los tribunales para evitar que esa justicia popular expeditiva juzgase a los verdugos. Era una justicia relativamente expeditiva, pero los tribunales escuchaban y juzgaban aunque a menudo condenasen a muerte. En comparación, no es muy diferente de lo que hicimos en Francia cuando la liberación. Establecimos tribunales excepcionales y condenamos a los colaboracionistas. En Cuba ejecutaron a 500 ó 600 personas, en Francia por lo menos diez veces más. Los que llaman al Che «verdugo de La Cabaña» deberían decir «De Gaulle, los resistentes, una banda de verdugos y asesinos» Nadie ha dicho nunca eso en Francia salvo la extrema derecha fascista.

Si por principio estamos contra la pena de muerte en Cuba en 1960, en China, en Estados Unidos, en Francia cuando la liberación, entonces condenemos el principio en todas partes del mundo. Pero decir que sólo el Che fue un asesino es absurdo. Se puede decir que estamos ante una política de guerra fría, de doble rasero: si nosotros actuamos así, tenemos razón, pero si los demás actúan de la misma forma, entonces ellos cometen un error. Es la ideología de la Guerra Fría. Hay que relativizar las cosas a la luz del contexto.


He leído cosas sobre los campos de trabajo, y también los testimonios de personas que trabajaron con el Che. No niego la existencia de esos campos, pero no parece que fueran «gulags» tropicales, ya que el Che enviaba allí a sus colaboradores por un período de semanas o un mes. No me parece un buen método, pero tampoco hay que exagerar, esos campos eran campos de trabajo a los que el Che enviaba a sus colaboradores por pequeños problemas y ellos volvían y retomaban su trabajo como antes.

Machover (9) presenta al Che como un ser sanguinario, atraído por la muerte, que arrastró consigo vidas enteras a un combate inútil y perdido de antemano. ¿Cómo se pueden decir esas cosas sabiendo contra qué luchaban los jóvenes y esas organizaciones? ¿Por qué los gobiernos actuales toleran ese punto de vista y no rinden un homenaje a la «Junta de Coordinación Revolucionaria» (10) creada en abril de 1974?


Es cierto que existió el asunto de «La Cabaña», pero el mejor ejemplo de que el Che no era en absoluto un verdugo sanguinario es cómo trataba a sus prisioneros. En el diario Pasajes de la guerra revolucionaria cuenta cómo actuaba, exigía que sus soldados respetasen a los prisioneros. Hay testimonios de personas que vieron como prohibía que se atacase a los prisioneros, y en Bolivia existen montones de pruebas. En El diario de Bolivia, muchos pasajes confirmados por testigos lo demuestran. Por ejemplo, los guerrilleros estaban ocultos en las montañas de Bolivia, dos oficiales del ejército los espiaban y fueron capturados. En cualquier ejército del mundo, cuando se captura a un espía se le fusila, es la ley de la guerra, sin embargo, el Che no sólo no les fusiló, sino que les impartió una clase de política para explicarles los objetivos de la rebelión y después los liberó. Hay otra anécdota típica sobre el Che. La contamos en el libro. Ernesto podía ver a los soldados desde donde estaba escondido. Pasó un camión del ejército con los soldados dentro, el Che se preparó para disparar, no corría ningún riesgo, él estaba en alto y los soldados abajo, pero vio que tenían frío, iban tapados con una manta, y sintió compasión, le dieron lástima. Ése era el verdugo sediento de sangre.

Tampoco se puede decir que le atraía la muerte y que emprendió una batalla inútil y perdida de antemano. Sin duda creía en lo que hacía, y aunque cometió errores para él no se trataba de una batalla perdida de antemano. En absoluto era un suicidio político. Pensaba que había una posibilidad, y no estaba totalmente equivocado, porque Bolivia era un país con una dictadura, un país en el que había una tradición de lucha, obreros, campesinos, una izquierda. Pero es verdad que el Che no supo cómo integrarse en esos movimientos sociales, cómo aliarse con ellos. Tuvo problemas, fue traicionado por los partidos de izquierda. Al principio, dichos partidos le apoyaban, después le dejaron caer, pero su lucha no era absurda ni estaba perdida de antemano. Los que le acompañaron en su combate sabían lo que hacían, no obligó a nadie. Dijo «los que quieran venir conmigo, que vengan». Además eran sus amigos, sus antiguos lugartenientes… los que aceptaron, arriesgaron sus vidas y no murieron todos, algunos sobrevivieron.

Lo mismo se puede decir de todos los jóvenes que lucharon en la «Junta de Coordinación Revolucionaria», las personas del MIR, las personas de la guerrilla brasileña, de todos los que lucharon contra las dictaduras en América Latina. Muchos murieron, otros sobrevivieron, no era un combate inútil, ni absurdo, ni perdido de antemano; el problema real se basa en el hecho de que la gente piensa que si perdieron fue porque no tenían razón. Es una forma determinada de escribir la historia que debemos rechazar totalmente, es el punto de vista del vencedor, los ganadores vencieron porque tenían razón, los perdedores perdieron porque estaban equivocados.

En efecto, habría que rendir homenaje a aquellas personas de la «Junta de Coordinación Revolucionaria» que intentaron heroicamente, con grandes dificultades, luchar contra las espantosas dictaduras en América Latina; no triunfaron, fracasaron, fueron abatidos y sin duda cometieron errores. Se pueden cuestionar sus estrategias y sus tácticas, pero no su valentía y su dedicación. En primer lugar, intentaron hacer lo que era necesario, es decir, enfrentarse a las dictaduras. Estoy de acuerdo, sería necesario rehabilitarlos, pero por desgracia no se da el caso. Como mucho se está empezando a perseguir a los militares asesinos y torturadores en algunos países, y ya es un paso.

También se acaba de publicar un manuscrito del Che que ha estado en el cajón durante 30 años, hay que preguntar ¿Por qué? Dicho manuscrito es una crítica del manual económico-político soviético, y es muy interesante porque muestra hasta qué punto el Che en la última etapa (1966) era crítico con el modelo soviético en todos los ámbitos, incluidas la libertad de expresión, la democracia, el modelo económico basado en la economía de mercado… y la ausencia de internacionalismo. En otras palabras, se trata de una crítica en regla del modelo soviético. Vemos que el Che intentaba crear un modelo socialista alternativo. Es muy importante, aunque sea fragmentario, aunque los contenidos sean sobre todo notas y comentarios. Es un documento muy interesante, está bien que se haya publicado y es una lástima que se no publicase treinta años antes.


Reescritura ideológica de la memoria del Che

¿Cómo se puede explicar que la memoria del Che, que desapareció durante muchos años, se redescubra ahora? ¿Significa que el Che va más allá del icono romántico? ¿En Europa se le considera un auténtico teórico marxista?

La memoria del Che nunca desapareció totalmente, siempre ha estado presente, a veces un poco marginada. Podemos decir que ha sufrido la curva ascendente y descendente del estado de ánimo, de la conciencia, de la lucha revolucionaria en el mundo. Primero conoció un gran auge en los años 60-70, después un declive en los 80 con el punto más bajo en 1991, con el «fin de la historia», de la utopía, la muerte de Marx, el fracaso de los sandinistas (11), la anunciada disolución de la Unión Soviética. Pero, muy rápidamente, la imagen del Che vuelve al primer plano cuando resurgen las ideas radicales anticapitalistas y revolucionarias. Y no es por casualidad que el primer movimiento que relanzó una dinámica radical, utópica y revolucionaria fueran los zapatistas en 1994. Éstos se formaron en el guevarismo, por lo tanto es lógico que empiece un nuevo ciclo radical con el guevarismo.


Sin embargo para la mayoría de las personas, incluso las que le tienen simpatía, el Che continúa siendo el icono, es decir, que conocemos muy pocos elementos de su biografía; el hecho de que alguien tenga la valentía de dejar su puesto de ministro para relanzar la lucha revolucionaria impresiona porque es un comportamiento insólito en los altos cargos políticos. Existe ese lado romántico que suscita la simpatía. Películas como las de Soderbergh contribuyen a extender esta imagen, pero su pensamiento se conoce mucho menos. Están las obras publicadas, los libros, pero se difunden mucho menos. En la medida en que aparece un interés renovado por la teoría marxista, la gente va a interesarse por leer los escritos del Che; la gente se interesará y se fijará en ese aspecto.

Quienes conocen América Latina, los que han seguido la historia del pensamiento en América Latina, consideran al Che un pensador marxista, pero la mayoría de la gente, incluso quienes le tienen simpatía, le consideran y le ven como el guerrillero heroico. En este aspecto hay que trabajar para mostrar al público que era un pensador marxista interesante, innovador. Por otra parte, éste es el objetivo del libro.

La figura del Che en la actualidad, ¿no podría haberse vuelto apolítica, por encima de las divisiones políticas? (Entre ciertos líderes trotskistas hay quienes afirman que el Che era trotskista. ¿Por qué asistimos a este intento de apropiación? ¿No se trata, finalmente, de una idea que limita la aportación del Che?

Cuando existe un personaje tan popular, todo el mundo intenta apropiárselo. Dicho esto, si tomamos seriamente sus escritos, podemos ver que no era estalinista, quizás muy al principio, pero después se disoció del estalinismo. En las notas sobre el manual soviético trata a Stalin de criminal, no le hacía ninguna ilusión. Tampoco fue trotskista, su idea de la revolución permanente no la descubrió leyendo a Trotski (12), sino a través de su propia experiencia como les pasó a otros, a Mariatégui (13), por ejemplo, que por otra parte la denominaba «revolución ininterrumpida». Al principio, el Che no conocía los escritos de Trotski, no se sentía demasiado atraído por los trotskistas cubanos, que eran un poco delirantes y aparecían en una corriente vinculada a Posadas. Después empezó a descubrir los escritos de Trotski y encontró que había cosas interesantes. Cada vez se interesó más, y la prueba es que partió a la guerrilla boliviana con las obras de Trotski, porque las consideraba importantes. Hay un cuaderno de notas que requisaron los militares todavía inédito, salvo en italiano curiosamente, en el que hay numerosas notas sobre los escritos de Trotski. En resumen, no podemos decir que se convirtió en trotskista pero tuvo un interés creciente por él.

Guevara es un personaje del que no se puede apropiar ninguna corriente: ni maoísta, ni trotskista, ni estalinista, y mucho menos socialdemócrata. Era guevarista, era él. Tenía su propio pensamiento autónomo, que en determinados aspectos puede estar próximo a tal o cual corriente. Su pensamiento político no se puede identificar con ningún movimiento tradicional de la izquierda europea internacional.

Actualidad del socialismo guevarista: ¿Qué continuidades?


En la actualidad el capitalismo se tambalea… ¿La reflexión guevarista podría ser el punto de partida de una nueva alternativa socialista en América Latina?


El pensamiento político de Guevara no puede ser el punto de partida del nuevo socialismo de América Latina. Puede contribuir, ya contribuye a la reflexión y a la acción para una nueva alternativa socialista. Muchos de los que están en el proceso de lucha por una alternativa socialista, la que ahora denominan «el socialismo del siglo XXI» en América Latina, tienen referencias en el Che, bien sea el EZLN (14), Evo Morales (15), Hugo Chávez (16) o Rafael Correa (17). Pero van más allá de lo que era el movimiento guevarista, que persiste, pero de forma marginal.


El antiguo movimiento aún permanece de alguna manera en Argentina. En Colombia sigue existiendo un movimiento guerrillero guevarista. En Chile están intentando reconstruir el MIR. También hay personas que se autoproclaman guevaristas de forma más directa, pero se trata de movimientos un tanto marginales. Algunas fuerzas importantes, por ejemplo el MST (18) brasileño, se identifica con Guevara, no es un movimiento guevarista pero para ellos el Che es una inspiración muy presente, uno de sus iconos, porque descubrió la importancia del campesinado en la lucha, porque quería acabar con el imperialismo, porque era anticapitalista. Es una referencia fundamental, mientras que en los años 60-70 Guevara era sobre todo una referencia para los movimientos guerrilleros que querían copiar el modelo cubano. En la actualidad son otros aspectos del Che-héroe los que movilizan, tomamos su figura de una manera más general. El Che es más que una táctica, que una estrategia de lucha, que la guerra de guerrillas, es más que un «foco rural» (19); es la encarnación de una revolución, de una lucha revolucionaria sin concesiones contra el capitalismo, el imperialismo. La cuestión del socialismo era fundamental para el Che y para las personas que se identifican con él y se reivindican como sus herederos. El Che decía: «No hay otra revolución que hacer, o revolución socialista o caricatura de revolución» Es una idea que está muy presente en esos movimientos en América Latina.

Da la impresión de que el Che está muy instrumentalizado en Cuba y en cambio otros, como Evo Morales por ejemplo, tienen menos necesidad de él en la construcción del socialismo en el proceso boliviano. ¿Cómo es en realidad?

Guevara está muy instrumentalizado en Cuba porque estableció los fundamentos sociales de la isla, pero ambos aspectos están presentes. Por una parte, existe en tanto que referencia destinada a reemplazar lo que se escapa, el mito del socialismo real, por lo tanto se le instrumentaliza, en parte, para legitimar al gobierno. Por otra parte, al mismo tiempo entre los dirigentes cubanos hay una adhesión sincera a las ideas del Che. Es una mezcla de ambas cosas. La utilización no es completamente inocente, pero tampoco es una mentira. No quieren engañar a la gente. El Che desempeñó un papel tan importante en la revolución, en la cultura de la revolución cubana, que esa paradoja es normal.

Por otra parte, la imagen del Che es necesaria para Morales porque para muchos bolivianos el Che representa, encarna el radicalismo. La imagen es necesaria, pero en ningún caso suficiente.

La cátedra «Che Guevara» de Néstor Kohan (20) ha terminado recientemente, ¿cómo se puede explicar esto mientras se está redescubriendo y profundizando el pensamiento del Che? ¿Sigue siendo tan inquietante? ¿Incluso para los gobiernos de izquierda?


Existe un conflicto interno, pero Néstor Kohan continúa con sus actividades bajo otro nombre. Sigue identificándose con el Che y publicando sobre él.


El Che inquieta al mismo tiempo a las clases dominantes y a la izquierda reformista. Para las clases dominantes la reacción es el odio y la izquierda reformista se preocupa o le desprecia. En realidad, todo depende de la naturaleza del gobierno de izquierda del que hablemos. Los gobiernos que tienen una dinámica radical, anticapitalista, antiimperialista, antioligárquica, se identifican con el Che, como Venezuela, Bolivia, Ecuador o Cuba. Éstos le reivindican. Por el contrario, los gobierno de la izquierda blanda, social liberal, como Lula en Brasil, Tabaré-Vázquez en Uruguay, Kichner en Argentina o Bachelet en Chile, pueden ir a rendirle homenaje el 8 de octubre, conmemorar su muerte, pero el Che no es una referencia para ellos. Éstos pueden intentar o bien edulcorarle o bien rechazarle.

¿Cree que la izquierda francesa se interesa por las nuevas izquierdas latinoamericanas que buscan otra vía hacia el socialismo?


Todo depende de qué izquierda se trate. La izquierda social liberal, el PS, no se interesa en absoluto más que por la izquierda latinoamericana equivalente, es decir, los social liberales, Brasil y Chile. La izquierda radical, antiliberal, en el sentido amplio, anticapitalista, obviamente se interesa por los intentos del socialismo del siglo XXI en América Latina, que forman parte de las experiencias más alentadoras. Nosotros somos solidarios, los apoyamos de manera crítica. Es una referencia muy importante para nosotros, de la que el legado del Che forma parte. El regreso al Che no es la única, pero es una de las raíces de esta nueva vía.


Existen un desprecio, una desconfianza, un miedo por parte de la prensa burguesa, que no habla y si lo hace es para hablar mal, para tacharlos de populistas y antidemocráticos. Y cuando es imposible decir que las medidas, las decisiones, no son democráticas, prefieren no decir nada. Por eso hay tan poca información.

En un partido guevarista, como tal, empuñar el fusil forma parte de la elección ¿Sería posible en Francia o en América Latina?


En Francia no, las condiciones no son propicias. En América Latina ya existe eso pero, a decir verdad, un partido guevarista sin la elección del fusil es difícil de imaginar, porque ya en la propia definición del guevarismo está ese aspecto de la lucha armada…

En Colombia hay un grupo guerrillero, el ELN (21), que se proclama guevarista de una forma imprecisa, pero en la medida en que tienen una referencia de lucha, es la del guevarismo. Pero ese movimiento no es muy fuerte y está un tanto marginado. El guevarismo, en tanto que lucha armada, ha sido fuerte en el pasado pero se ha debilitado en la actualidad. Colombia es un país especial «una democracia» de muy baja intensidad, un régimen autoritario en el que la policía, los militares y los paramilitares ejercen el poder, matan impunemente a los sindicalistas, a los militantes de los derechos humanos. En resumen, es terrible. En semejante contexto, es comprensible que la gente tome las armas, pero en cambio, en el resto de América Latina, donde por lo menos hay un mínimo de derechos democráticos, no es viable. El propio Che decía que en cuanto hay un mínimo de democracia la lucha armada no se justifica. Un guevarista puro y duro que no empuñe el fusil no tiene mucho sentido. Un movimiento como el de los zapatistas, que nació del guevarismo, que tomó las armas en un momento determinado, se dio cuenta de que en la situación actual de América Latina eso no estaba justificado. Cambiaron de estrategia, de orientación, el movimiento continúa siendo revolucionario y el guevarismo forma parte de sus referencias, pero no es la única. No podemos decir que el EZLN es guevarista.

Sin embargo, un partido anticapitalista en Francia debe tener entre sus referencias centrales el guevarismo, aunque no únicamente. Cuando salió el libro, la prensa francesa intentó decir que ahora Besancenot era guevarista, pero no es cierto. El Che es una referencia, podemos inspirarnos en él, pero no vamos a crear una ortodoxia guevarista.

En relación con el altermundismo, ¿hay una continuidad del Che? ¿Se puede decir que el altermundismo es el auténtico heredero de Guevara y encarna la renovación de la lucha política?


El altermundismo es muy importante, hay continuidades del Che en la izquierda del movimiento, pero el altermundismo es un movimiento muy amplio, muy heterogéneo, muy largo, en el que existen corrientes más o menos reformistas que todavía creen en la existencia de un capitalismo keynesiano reformado; también están las corrientes anticapitalistas y, entre ambas, la gente que duda. Hay una unidad contra el neoliberalismo y cada vez más contra el capitalismo. En el último Foro Social Mundial, en Belem (22), los documentos procedentes de la asamblea de los movimientos sociales y de las asambleas temáticas (indígenas, mujeres…), todos se pronunciron en un sentido anticapitalista, es lo que predomina. El Che es una referencia importante, hay una continuidad en la sensibilidad anticapitalista, un interés antiimperialista, el socialismo, el papel de los campesinos. Incluso si dicha referencia se encuentra sobre todo entre los latinoamericanos.


Al mismo tiempo existen diferencias, el movimiento es mucho más amplio. La guerrilla no es un partido político, sino un lugar de encuentros y debates. Hay que decir, como mínimo, que la dinámica del Che era tercermundista, aunque reconocía la importancia de las luchas en Europa. Su preocupación era sobre todo tercermundista, el espíritu de la Tricotinental; su último documento es la carta a la Tricontinental dirigida a los combatientes de África, Asia y América Latina, y corresponde a la situación de los años 60. En la actualidad, el altermundismo es intercontinental; por otra parte, ya en 1996, el zapatismo convocó una conferencia que no era tricontinental, sino intercontinental, e incluso «intergaláctica», porque había estadounidenses y europeos… Estamos, por lo tanto, en una nueva dinámica que ya no es el apoyo de los europeos u otros a las luchas tercermundistas, sino que se trata de una convergencia de luchas contra los enemigos comunes: la OMC (Organización Mundial del Comercio), el FMI (Fondo Monetario Internacional), las multinacionales o el imperialismo estadounidense. Este movimiento, esta fuerza, es muy interesante porque es lo nuevo del altermundismo.


¿Che Guevara puede ser un auténtico referente político e ideológico para el siglo XXI?


Sin duda, pero no el único. Trotski tampoco. En el siglo XXI no tiene sentido ser un trotskista puro y duro o un guevarista ortodoxo. El socialismo del siglo XXI, necesariamente, tiene que ser un producto de la pluralidad, de enriquecimiento por las aportaciones de las diversas tradiciones: trotskismo, guevarismo, tradición libertaria, la Comuna de París... Existen numerosas referencias a las que hay que añadir los movimientos sociales, que no están escritos en el marxismo: el movimiento feminista, el movimiento indígena… Varios de esos movimientos son muy interesantes y debemos aprender de ellos, no sólo impartirles lecciones. El socialismo del siglo XXI debe salir de todo eso, de ese caldo de cultivo. Guevara es un condimento indispensable, da el sabor, pero no es el único ingrediente. Es un pilar necesario si queremos construir ese nuevo edificio.


La gente en general se interesa más por el aspecto espectacular y personal del Che. Pero los que se interesan por el pensamiento marxista deben tomar nota del hecho de que Guevara es un importante pensador marxista y no quedarse en la imagen del guerrillero heroico…

Notas:

(1) Steven Soderbergh: realizador estadounidense. En 2008, su díptico sobre el Che se presentó en el festival de Cannes. La primera película, Che el argentino, cuenta el último año de la revolución cubana, 1958, y se detiene en 1964, en la conferencia de la ONU. La segunda película, Guerrilla, narra el último combate de Che Guevara y su fracaso durante la guerrilla boliviana en 1967.

(2) Olivier Besancenot, Michael Lowy, Che Guevara, une brise qui brûle encore, Mille et une nuits, París, 2007.

(3) JCR: Juventudes Comunistas Revolucionarias (vinculadas a la IV Internacional)


(4) Daniel Bensaid: filósofo marxista y cofundador de la Liga Comunista en Francia. En la actualidad miembro del Nuevo Partido Anticapitalista.


(5) Jeannette Habel: politóloga y profesora universitaria (Institut des hautes études d’Amerique latine), especialista en Cuba. Durante mucho tiempo militó en la JCR y después en la Liga Comunista Revolucionaria.


(6) Régis Debray: escritor y filósofo francés que participó en la guerrilla boliviana donde fue capturado y estuvo preso de 1967 a 1971.

(7) UMAP: Unidad Militar de Ayuda a la Producción, campos de trabajo que existieron en Cuba de 1965 a 1968.


(8) La Cabaña: fortaleza de La Habana construida en 1763 que sirvió de prisión bajo el régimen del dictador Fulgencio Batista. Tras el triunfo de la revolución en 1959, los procesos y las ejecuciones decididas por los tribunales tenían lugar allí bajo la dirección del Che Guevara.


(9) Jacobo Machover: profesor, periodista, escritor cubano, exiliado en Francia desde 1963. Profundamente anticastrista, ha publicado un libro crítico sobre Che Guevara: La face cachée du Che, Buchet Castel, París, 2007.


(10) Junta de Coordinación Revolucionaria: movimiento creado en 1974. Está compuesto por el MIR (Movimiento de Izquierda Revolucionaria) chileno; el PRT-ERP (Partido Revolucionario de los Trabajadores – ejército Revolucionario del Pueblo) argentinos; los Tupamaros Partido Revolucionario de los Trabajadores – (Movimiento de Liberación Nacional Tupamaros, MLN-T, grupo de extrema izquierda) de Uruguay; y el MIR (Movimiento de Izquierda Revolucionaria) boliviano


(11) FSLN: Frente Sandinista de Liberación Nacional, en el poder desde 1984 tras la revolución. El FSLN perdió las elecciones en 1990 en provecho de una unión liberal apoyada por Estados Unidos.


(12) León Trotski: (1879-1940), revolucionario y político ruso soviético, fundador del Ejército Rojo y de la IV Internacional, se oponía a la burocratización del régimen y a Stalin. Fue asesinado en México por la NKVD, la policía política de la Unión Soviética.


(13) José Carlos Mariátegui: (1894-1930, político peruano, autor de los Siete ensayos de interpretación de la realidad peruana (1928), fundador del periódico Amauta, foro de expresión sobre el socialismo, el arte y la cultura en Perú y en América Latina. Fue el fundador del Partido Comunista Peruano.


(14): EZLN: Ejército Zapatista de Liberación Nacional, creado el 1 de enero de 1994; la figura emblemática del movimiento revolucionario es el subcomandante Marcos.


(15) Evo Morales: líder sindical y político boliviano de origen Aymara, fue elegido presidente de Bolivia en 2005, su partido político es el MAS, Movimiento Al Socialismo.

(16) Hugo Chávez: presidente «bolivariano» de Venezuela desde 1999, su partido político es el PSUV, Partido Socialista Unido de Venezuela.


(17) Rafael Correa: economista y político ecuatoriano elegido a la presidencia desde 2006, su partido político es Alianza País, que es una alianza de diversos partidos de izquierda.

(18) MTS: Movimiento de los Sin Tierra, organización popular brasileña que milita para que los campesinos brasileños sin tierra dispongan de terrenos para poder cultivar. Se trata del movimiento social más poderoso del continente latinoamericano.


(19) «Foco Rural»: preconizaba la creación de focos de guerrilla que se integran incorporándose progresivamente al conjunto de la población.

(20) Néstor Kohan: autor y politólogo crítico argentino. Ha escrito numerosas obras sobre el marxismo, el Che Guevara y sobre los movimientos sociales de América Latina.

(21) ELN: Ejército de Liberación Nacional, movimiento revolucionario creado en 1964 que se reivindica de Simón Bolívar y de los comandantes Camilo Torres y Manuel Pérez.


(22) FSM: Creado en 2001, el Foro Social Mundial, foro altermundista, se plantea como alternativa al Foro Económico Mundial que todos los años reúne en Davos, Suiza, a los políticos y a los que deciden la economía. La edición de 2009 tuvo lugar en Belem, en el norte de Brasil, a las puertas de la Amazonía.


Michael Löwy es director de investigación jubilado del CNRS, ha publicado varias obras sobre el marxismo, la teología de la liberación, Kafka y Walter Bejamin. Publicó La Pensée de «Che» Guevara: un humanisme révolutionnaire, ed. Maspero, en 1970, reeditada por la editorial Syllepse, París, en 1997 y entre sus últimas obras (con Olivier Besancenot), Che Guevara. Une braise qui brûle encore, Mille et une nuits, 2007.

Camille Pouzol es estudiante en Master 2, Universidad Stendhal Grenoble 3. Está realizando una investigación sobre las imágenes y representaciones contemporáneas de la figura del Che Guevara, bajo la dirección de Franck Gaudichaud.


Fuente: http://contretemps.eu/interviews/ernesto-che-guevara-ombres-lumieres-memoire-toujours-presente